lunes, 20 de agosto de 2012

la bendición de las nuevas tecnologías y las mentes perversas.

lo mejor que puedes hacer cuando tu madre tiene un móvil con whatsapp y el número de tu mejor amigo es putear. 
johnny boy y mi madre nunca se han mandado mensajes (creo), pero yo sí lo he hecho desde el móvil de ememama cuando el mío estaba lejos o cuando ella quería que le preguntase algo a él. algo como cómo se llama el disco de madonna que se parece al disco de mandalay (mandalay es un grupo de música relajante que a mí me desquicia sobremanera).

os pongo en situación. ayer me desperté con la urgente necesidad de irme a mi antigua casa, ahora vivimos en el campo y eso está bien, pero la situación y el entorno, a veces, satura. y mucho. sin embargo, en esta semana es imposible porque es vital que yo termine la traducción de una obra de teatro, y para eso necesito la ayuda de mi hermano, y mi hermano está aquí. 
así que esta mañana le dije a johnny boy que se viniera un día o dos. palabras textuales: nos quedamos en la trinchera/garaje.. riendo, fumando, bañándonos de noche, siendo felices.. [blablabla] .. ¡pero sin porros no vengas! [es bromi.. blabla.. jaja.. -venga, voy- .. blabla].

una media hora después, tengo la siguiente conversación con él desde el móvil de mi madre haciéndome, evidentemente, pasar por ella:

.- johnny boy, tengo que hablar contigo.
.- dime.
.- he visto en el móvil de eme no sé qué de porros..
.. eme fuma y tú eres su camello o qué?

 johnny boy en línea. escribiendo... en línea. escribiendo... en línea. escribiendo.. - así mucho rato -

.- su camello? no, ememama.. por favor! 
.. qué va.
.- entonces?
.- es que R. (novia de soro) ha plantado una planta en su jardín. 
pero ella lo utiliza para hacer tés y esas cosas..

- sé que lo está pasando fatal. sé que está a punto de darle un ataque al corazón -

.- jajajajajaja
eres el peor amigo, tío.. echarle la culpa a R.!
.- eres una hija de puta
.- JAJAJAJA

me llama. estoy temblando..! - y yo llorando de la risa - ahora, que esta me la pagas. no hoy ni mañana.. cuando estés tranquilita. pero esta me la pagas. vaya que si me la pagas.

y por estas cosas sé que tengo que dejar la vida contemplativa -y aburrida- del campo y volver a la ciudad.

miércoles, 15 de agosto de 2012

[asia] nunca volverás a estar sola.

hoy hace una semana que asia ha desaparecido.

- hoy también se me ha partido la cadena de la bici. -

cuando asia se fue yo estaba en málaga. así que en realidad no la veo desde el lunes. estoy casi segura de que le ha pasado algo, porque siempre que se va vuelve al día siguiente.. nunca más de dos días. estoy casi segura de que no va a volver.. y aún así no he podido llorar. aún así sigo soñando cada noche que aparece entre arbustos, maullando.. llamándome. 
es una puta mierda en realidad.

en málaga, pasé todo el martes con mozart. bien entrada la tarde, necesité una ducha para despejarme de la decadencia del día. para prepararme para nuestra cena favorita. y para olerme a mí misma y sentirme bien -cabe decir que yo nunca huelo mal -. mientras cogía ropa limpia y toalla, mozart me pidió que le dejase un libro. apenas tengo libros en papel ahora que tengo el libro electrónico. así que es una tarea fácil. mozart es, como yo, un enamorado de la literatura de murakami y crónica del pájaro que da cuerda al mundo es casi el único libro no teatral que tengo. ya le había hablado de él.. es de los pocos de murakami que aún no ha leído. así que se lo entrego.. casi solemnemente. 

.- ¿alguna vez has leído a murakami fumado?
.- no.. pero tiene que ser genial.
.- lo es. yo me leí sputnik dos veces, la primera normal y la segunda, de principio a fin, fumada. y, sin duda.. lo disfruté muchísimo más la segunda. lo que pasa es que como ya conoces el fondo, puedes centrarte más en la forma.. y te das cuenta de cosas en las que antes no habías prestado atención. te das cuenta de que la forma apoya totalmente al contenido. empieza crónica ahora.. aprovecha que lo estás y que yo me voy a duchar.

cuando volví de málaga, asia ya llevaba dos días enteros desaparecida. y cuando se lo conté a mozart me dijo: ostias.. como en crónica. y yo caigo de repente: es verdad.. así empieza.

—Bueno, tómate tiempo para pensarlo —dijo mi mujer—. Oye, ¿ya ha vuelto el gato?
El gato. Al oírlo me di cuenta de que no me había acordado de él en toda la mañana.
—No, todavía no ha vuelto.
—¿Te importaría mirar un poco por el barrio? Ya hace más de una semana que ha desaparecido.
Solté un gruñido como toda respuesta y volví a pasarme el auricular a la mano izquierda.
—Quizás esté en el jardín de la casa abandonada que hay al fondo del callejón. El jardín donde hay aquel pájaro de piedra. Lo he visto por allí algunas veces.
—¿En el callejón? —dije—. ¿Cuándo has ido tú al callejón? Nunca me habías dicho nada...
—Oye, lo siento, tengo que colgar. Tengo que volver al trabajo. Acuérdate del gato, ¿eh?
Y colgó. De nuevo me quedé unos instantes mirando el auricular.
«¿El callejón? ¿Por qué razón habría tenido que ir Kumiko al callejón?», pensé. Para entrar hay que saltar un muro de bloques de cemento. Hacer todo eso para entrar en aquel sitio no tiene ningún sentido. Fui a la cocina, bebí agua, y luego salí al cobertizo y miré el plato del gato: las sardinas secas estaban tal como yo las había dejado la noche antes y no faltaba ni una. Era evidente que el gato no había vuelto. De pie bajo el cobertizo, miré hacia nuestro pequeño jardín bañado por los rayos de un sol de principios de verano. No era un jardín cuya contemplación sosegara el espíritu. La tierra donde sólo tocaba el sol una pequeña parte del día se veía siempre húmeda y oscura y, aunque había plantas, sólo teníamos en un rincón dos o tres hortensias de aspecto poco imponente. Además, la hortensia es una flor que no me gusta demasiado. Desde una arboleda cercana llegaba el chirrido regular de un pájaro, un ric- ric, como si estuviera dándole cuerda a algún mecanismo. Nosotros hablábamos de él como del pájaro-que-da-cuerda. Fue Kumiko quien lo llamó así. No sé cuál es su auténtico nombre. Tampoco sé cómo es. Pero, se llame como se llame, sea como sea, el pájaro-que-da-cuerda viene cada día a la arboleda que hay cerca de casa y le da cuerda a nuestro apacible y pequeño mundo.
«¡Uff! ¡Andando! ¡A por el gato!», pensé. Siempre me han gustado los gatos. Y
éste me gusta en particular. Pero los gatos tienen su propio estilo de vida. No son estúpidos.

qué gracioso y desesperado es cuando la vida te mueve a su antojo a través de casualidades y señales perdidas. es una alegría ver cómo todo encaja de una forma tan maquiavélica.

a asia le he cantado infinitas veces because we are your friends.. you'll never be alone again. sólo ese trocito. ella me miraba fijamente y yo pensaba que soy un poco idiota. hago esas cosas con los animales. ahora la canto a veces, tan flojito que sé que aunque estuviese a dos metros de mí no me oiría.. pero pienso que da igual.. que tal vez si yo lo canto ella lo sabrá y vendrá corriendo a mirarme con sus ojos de "eres idiota, eme.. "

pero de momento no.. no funciona. y estoy casi segura de que, como le pasó a noboru wataya, yo tampoco volveré a ver a mi gata.





jueves, 2 de agosto de 2012

puedo saborear cada sensación de cada palabra de este post.

aprovechando cada minuto de movilidad que me quede (es broma. el dolor pasó. el dolor siempre pasa) salgo a pasear con raya por el campo.
adidas. música. perra. coches en una carretera sin asfaltar que se pegan todo lo que pueden al lado contrario de donde tú estás, simplemente para poder saludarte mejor. gorros de paja sin rostro flotando entre olivos. esto..




si dejo de mirar al suelo mientras ando, y sin saber en absoluto por qué.. de repente todo me recuerda a áfrica. no.. no me recuerda a nada porque nunca he estado en áfrica. pero tengo la sensación de estar allí. como si los paisajes, infinitamente verdes y marrones, se transformaran delante de mí. fotografías con filtro rojo.
para los atardeceres no hace falta filtro alguno. los atardeceres aquí son sangre derramándose tras las montañas. y salpicándolo todo a cámara lenta. muy muy lenta. el mundo se queda mudo y los pájaros cortan un cielo desgarradoramente despejado. 
el viento y nuestros pasos hacen volar el polvo blanco del camino, que se mezcla inevitablemente con el sudor de la piel. lo notas en el sabor salado de los labios al humedecerlos con la lengua. 
todo encaja de tal modo que podrías avanzar con los ojos cerrados. dejando que raya se convierta en perro guía para ciegos impostores.

en algún momento todo vuelve a ser verde y marrón. el cielo, desgarradoramente despejado, es absolutamente gris. sigue habiendo bandadas de pájaros volando en forma de tijeras. jirones rectos de cielo. y luego esto..



.. que hasta hace una semana no se veía porque estaba lleno de cañas. por un segundo he pensado que me había equivocado de camino.. algo imposible porque siempre voy en línea recta. cada vez que cruzo este puente miro hacia abajo esperando ver agua, sabiendo que no. pero es un acto ritual. repetitivo y sin sentido. 
después tierra quemada. a la derecha, cien metros de tierra quemada. los micro incendios rodean mi casa. a los helicópteros se les escapa el agua que llevan y te mojan la cara.. porque miras arriba, al helicóptero. y el olor a madera quemada se te mete entre los ojos y giras despacio la cabeza, estupidamente atraída.

me inundan las sensaciones últimamente. esa es la actitud propasiva.. dejar que todo te atraviese todo el cuerpo todo el tiempo. ni siquiera puedo pensar ante tanto estímulo. sólo procesar.

es rutinariamente estimulante.



miércoles, 1 de agosto de 2012

bastones de colores para días lluviosos.

a veces me siento a escribir sin saber muy bien qué va a pasar.
si publicaré o no. si terminaré algo. si pasará de estas dos líneas.

hoy me duele la pierna por primera vez en mucho tiempo.
una parte de mí sueña con bastones con cabeza de ciervo.
sé que es sólo porque hace mucho tiempo que no me duele y se me ha olvidado lo que es no poder andar, lo que es tener que pararme cada diez metros. lo que es tirarme en la cama y estirarme hasta que se calma un poco.
sólo un poco. estar así meses.
pero en todo acto debe haber una parte creativa. una parte lúdica. y una parte divertida.
deberían diseñar bastones para gente como yo.

quizás el dolor físico sólo refleja otro tipo de dolor.
el dolor y sus formas. universos infinitos.
quizás.
el estrés. el malhumor. el mono anticipado. las discusiones. la actitud propasiva frente a la actividad constante. el miedo.
de qué o a qué.. no lo sé. pero ese tipo de miedo que te paraliza a gran escala tal vez se pueda focalizar en una pierna. como un símbolo corpóreo. simbología anatómica.

en cualquier caso, el miedo y todo lo que se le parezca, se debe combatir de forma creativa. lúdica. e incluso divertida.
eso.. con lo ordinario, no se puede conseguir. bastones que casen con mi estado de ánimo. con mi ropa o con mis uñas. bastones que casen con un día de lluvia o con la primavera [acto optimista del día: no pensar en bastones de verano por pensar que aún no los voy a necesitar]. bastones de colores. o con dibujos de flores y planetas.