lunes, 28 de septiembre de 2026

NOSTALGIA

El sol se retira en silencio, dejando sobre la balsa su dulce sueño. Es el mar un rastro de suspiros con finos hilos de oro volando al unísono. La tarde se adormece en calma herida, la brisa entre tus brazos queda presa, y el alma, en la ribera suspendida, contempla la distancia que la besa.

 

Hay un leve morir en el destello que se apaga en la luz de la agonía, un viaje hacia el infinito, un sueño bello, donde el tiempo ya cede su porfía, y solo queda el eco del olvido en la eterna quietud de lo vivido. La vida parece soñar bonito. El cielo se viste de fuego de luz y zafiro, y el mar en la orilla recoge un dulce suspiro. Las luces del puerto despiertan, estrellas tempranas, que flotan y danzan alegres sobre aguas lejanas. No hay pena en la tarde que muere, ni gris en el viento, hay solo una paz que ilumina cualquier pensamiento. 

Respirar el aroma del agua, mirar la corriente, y guardar este abrazo de luz en el alma, por siempre


Bien venido sea octubre,
coquetea con la luna
ella fiel como ninguna,
con su brillo lo recubre.


Se para el tiempo
la linda inmensidad:
nos acaricia. 

Y duerme la brisa mansa
sobre la dulce llanura,
posando gozosa y pura,
en el remanso descansa.

 

Se para el tiempo
en la estación última:
sustancia viva.


Un suspiro va volando, 
huyendo del corazón
llevándose los latidos,
rompiéndome la razón.


Quietud divina
el mar balsa dorada:
pura caricia. 

Desnudo queda el vacío,
y la noche con su calma
congelando el pecho mío,
muere la luz en el alma.


Anocheciendo
en las alas del viento:
gira la vida. 


Un viento suave desprendido
va susurrando en la arboleda,
mientras el tiempo se me queda
en un suspiro suspendido.

 

Sutil genuino
viaja el sentimiento:
por las orillas.

Bendecida noche azulada
dejas mi corazón henchido,  
mas el gran farol encendido 
son amores en mi almohada.


Estimados amiga/os de letras y sentires, una vez más dejo mis sencillas letras, deseando que gusten. Hoy con la puesta de sol hecha en la playa de Aguete, Marin. Al lado de nuestra ciudad Pontevedra. 

Deseo que todos/as estés bien de salud, amor y armonía. 

Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas.

Sean muy muy felices.   

Es lunes: 28-9-2026. 

Marina Filgueira García.






jueves, 17 de septiembre de 2026

«Árbol de la Vida»: Mi poesía, al fin compartida con vosotros.

Queridos amigos y seguidores:

Hoy cumplo un sueño que nace de lo más hondo del corazón: mi libro, «Árbol de la Vida», ya ha visto la luz.

En sus páginas, mi hijo Gonzalo puso todo su esfuerzo y cariño en reunir la memoria de mis raíces, los ecos de mi infancia y los versos que me han acompañado a lo largo de la vida.

Para quienes queráis tenerlo en papel o en formato digital, está disponible en Amazon, en tapa dura, tapa blanda y eBook:

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Pero, sobre todo, quiero compartirlo con todos vosotros. Mi ilusión y mi propósito siempre fueron regalar mis versos a mi familia y a quienes me acompañáis día a día con tanto cariño.

Por eso, podéis leer y descargar gratuitamente el libro completo en PDF:

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Gracias por ser parte de este camino, por acompañarme durante tantos años y por mantener viva conmigo esta pasión.

Con todo mi cariño,

Marina Filgueira García

martes, 1 de septiembre de 2026

El Lérez

 


E
l agua parece dormir su letargo celeste. El río, remanso imperturbable, entona su dulce melodía, bajo la mirada de quienes pasean por su orilla con el alma desenfadada; una tarde cualquiera, vespertina, o de mañana donde brinca alguna ardilla.

Ya no puedo pasear esa orilla... Se cansaron mis pies, se gastaron mis zapatillas nuevas, en mis andainas mañaneras o al caer la tarde.  Queda en mi cabeza la belleza de la vida, el canto de los pájaros, el murmullo del río, los patos pescando, mis pensamientos volando, sobre este vergel relajante.

Los robles que al cielo miran, anuncian el otoño con sus hojas ocres y amarillas. Los verdes aún suspiran, como suspira el viento, como suspira el corazón mío. Cada hoja que cae es un latido, un lamento que el río guarda con celo.

En este rincón azul, existe el susurro de la savia que nutre la vida del bosque tranquilo, donde mis hadas duermen. La brisa suave y la promesa del agua, de no romper la magia que envuelve los sentidos y los hace vibrar. 

Fuera de este refugio, el mundo se quiebra en desencuentros, ajeno al compás natural del amor y de la paz."


EL RÍO


Era un remanso divino,
relajaba el alma mía,
cuando la tarde caía
en mi sueño peregrino.

 Tanka 

El agua azul
refleja un cielo limpio;
tierno susurro,
ondula dulcemente
fresco aire de lo pinos.


Brincaba la golondrina
sobre la rama del roble
era una gran bailarina,
con un aire puro y noble.  


Llega la brisa
suave y desenfadada:
besa la orilla, 

velando la ensenada
donde canta la ninfa.  
 

Iva la tarde cayendo...
un suspiro me robaba, 
mi sentido acariciaba
y mi vida renaciendo, 


fueron pasando los días
entre sonrisas y llantos,
esplendores desencantos... 
Enramadas fantasías,


y cada hoja que caía
sobre el agua argentada
aquella tarde dorada,
un hondo suspiro huía.        Del río...



Estimas amigos de letras y sentires, una vez más dejo mis sencillas letras, después de unos meses de ausencia.  Por motivos de salud y poco ánimo... Ya me cuesta pensar y me acosa la pena. Perdón por no visitaros en todo este tiempo, cuando se está bajo de ánimo, es un lío muy grande.  No me resulta nada fácil salir de mi gran tristeza, pero ya que sobrevivo, tengo que mantenerme despierta, trato de hacer un esfuerzo y colgar algo, de cuando en vez.  


Es martes 1-sectiembre-2026.  

Marina Filgueira García.   Gracias mil, por vuestra huella. Sed eternamente felices.

Deseo que todos vosotros@, estéis plenamente, de salud, amor y paz. 

Feliz septiembre.
Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas.

, 



martes, 5 de mayo de 2026








¿Es tan bonito?
Compartir nuestras letras:
con los amigos@.


Mi dulce sueño
comparto con vosotros:
mientras navego. 


Suena la música
que marca los recuerdos
de aquel ayer.


Y peregrinos,
fluyen los pensamientos:
el alma aquieta.


Holaa, estimados lectores, amigos@, hoy quiero compartir uno de mis poemas escrito hace ya mucho tiempo.
Un canto al arpa.
un vídeo que puede sentir la magia de las cosas bien hechas, con la colaboración de la Profesora de música, Yanet, ella con su talento, le dio voz y música.
Mi inmensa gratitud para ella, siempre.

Deseo que os guste. 


  


     




El árbol sueña
 con el tiempo pasado:
vuelan sus hojas.




Alborotadas 
en las alas del viento:
temen los charcos.




Tan amorosas...
ambulantes sin miedo:
el cielo cruzan.




Es el árbol de la vida,
a veces triste y lloroso,
con su sentido amoroso
va sanando cada herida.




Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas.
Deseo que la salud, el amor y la armonía, os acompañe, en este peregrinar por la vida.

Es martes, 5-5-2026
Marina Filgueira García.





































domingo, 12 de abril de 2026

El Eco del Tiempo

El eco del tiempo me susurra mis propios pasos desde que tengo uso de razón.

Al desandar el camino, me encuentro de nuevo con siete años, guiando las vacas por senderos áridos; casi descalza... Con el cuero viejo de mis sandalias y el mapa de la tierra en mis pies lastimados.

¡Las conducía hacia el refugio de los pinares, donde el verde estalla en hiervas rizadas y tiernas!  Allí, mientras ellas pastaban con ansia serena, yo las contemplaba con esa paz inmensa difícil de explicar.

Me envolvía el canto de los pájaros, el aroma del los pinos,  fresco verdes, me sorprendía el baile de las mariposas posándose en la madre selva que abrazaba los muros, allí donde las moras, dulces manjares de mi infancia, crecían al sol de la primavera-verano. Era otro mundo, dentro de la poca abundancia, el amor el calor humano de aquel entonces, creo que ha desaparecido de mapa humano. 

Esto queda muy atrás, ya ha llovido mucho... 

Aquella niña descalza, me enseño que la felicidad, a veces, solo necesita un cielo azul y un prado verde.

Un recuerdo a mi santa Madre, que aunque una parálisis de medio cuerpo la impedía moverse con soltura, era la raíz que nos mantenía unidas. madre no hay mas que una, ella fue la luz que guio mis pasos descalzos, con mucho, mucho amor y alma grande.  




Brillaba la primavera,
el cielo azul descubría 
llegaban las mariposas
provocando mi alegría.


No sabían de tristezas
ni de ilusiones perdidas,
libaban todas las flores
con pasiones concebidas.


Ignoraban sufrimientos,
también barbaries y muerte
eran como ángeles libres, 
ajenas a cualquier suerte.


Llegaba una dulce brisa,
era el aire de los pinos
que en aromas estallaba,
por los valles y caminos.


Un mágico atardecer, 
los grillos se liberaban
sacaban su bello timbre,
mientras las sombras llegaban.


Brillaban los verdes prados 
y los maizales crecían, 
las espigas maduraban
mientras las horas corrían 


El cuco también cantaba,
pues la tarde iba cayendo,
con mi poesía naciendo
mientras el sol se alejaba.


Ya se pierde la mirada 
en el eco del momento
guardaba mi sentimiento,
en la noche sosegada.



Estimados compañeros de letras y sentires, una ve más os dejo mis sencillas letras, cada día me cuesta más escribir algo. En esta ocasión es una vuelta al pasado.
Deseo que todos vosotros@ sestéis plenamente de salud, amor y armonía.

Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas. 

Es domingo 12-3-2026 Marina Filgueira García. 
Pontevedra.