Mostrando entradas con la etiqueta Douglas ·Gordon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Douglas ·Gordon. Mostrar todas las entradas
0 comentarios

Jazz Porque Sí: Dexter Gordon en el Montmartre de Copenhague, 23 Julio 1964

Retomamos el repaso a esas fantásticas actuaciones que Dexter Gordon Realizó en el Montmartre Jazzhus de Copenhague y que fueron grabadas por la Radio Danesa. De la actuación anterior nos quedaba por escuchar un tema, Second Balcony Jump, pero les advierto que acaba con un fade, un desvanecido; se debía estar terminando el programa, necesidades de programación o cualquier otra cosa impiden el escucharlo completo; aunque, eso sí, el solo de Dexter está íntegro.
Y entonces saltaremos al día 23 de julio de 1964, con todo el "equipo habitual" del club al completo esta vez: Dexter Gordon, Tete Montoliu, NIels-Henning Ørsted Pedersen y Alex Riel al saxo tenor, piano, contrabajo y batería respectivamente. Y tras la habitual y relajada presentación por parte de Dexter, éste nos anunciará la primera pieza, una que va sobre el amor, amor antiguo, amor nuevo, cualquier cosa menos amor auténtico: Love for Sale [Amor en Venta]; Dexter tenía un peculiar sentido del humor. Y un sentido musical enorme. Este Love for Sale es una de las mejores versiones que he escuchado, y constituye un hito por sí mismo. No sólo Dexter Gordon está inmenso; también Tete y Niels realizan unos solos perfectos, y Alex (uno de los mejores baterías europeos, todavía en activo) intercambia compases con Dexter al final con la seguridad de un maestro.
Después una de esas baladas en las que Dexter se lucía particularmente, I Guess I'll Hang My Tears Out to Dry. Preciosa, como siempre.
Acto seguido, una pequeña humorada: Big Fat Butterfly, que no es otra cosa que el estándar Poor Butterfly con una letra modificada por Gordon para hacer referencia a una mariposa, en vez de lastimera, grande y gorda. La referencia, si es que existe, se me escapa pero sirve a Dexter como pretexto para cantar un rato y para, sobre todo, aligerar de peso y ritmo la canción. Gordon no era un crooner, precisamente, pero queda simpático y, como siempre, su saxo es impecable.
Espero que disfruten de un nuevo encuentro con el padre del saxo tenor bop y su grupo.



Nota para la audición: Si el reproductor de RNE fallara, cosa que sucede con demasiada frecuencia, y no se mostrara bien en su pantalla, debajo de la caja del reproductor hay una serie de enlaces. Clicando sobre el último de ellos aparecerá la pantalla de los podcasts de Jazz Porque Sí, con un reproductor que, esta vez sí, reproducirá a la perfección el programa.

4 comentarios

La Humanidad en Peligro, de Gordon Douglas

SESIÓN MATINAL 

(Them!); 1954

Director: Gordon Douglas; Guión: Ted Sherdeman, basado en un argumento de George Worthing Yates; Intérpretes: Edmund Gwenn (Dr Harold Medford), James Whitmore (Sargento de policía Ben Peterson), Joan Weldon (Dra Patricia "Pat" Medford), James Arness (Robert Graham), Onslow Stevens (General de Brigada Robert O'Brien); Dir. de fotografía: Sid Hickox; Música: Bronislau Kaper.

Una de las primeras películas surgidas de la psicosis atómica de posguerra, y sin duda una de las mejores, ¡Ellas!, o como aquí se llamó, La Humanidad en Peligro se beneficia de una adecuada dirección por parte de Gordon Douglas y una competente actuación por parte de los implicados, destacando Edmund Gwenn en su papel de científico.
La historia es simple, y en eso radica gran parte de su mérito: debido a las pruebas nucleares realizadas en el desierto de Nevada, unas hormigas han mutado y se han hecho gigantescas. Pero destaquemos rápidamente que las hormigas gigantes no se verán hasta la última parte de la película (otro valor añadido); en principio, se plantea como un caso policial, el de la investigación de unas desapariciones, y sólo después se van atando cabos hasta llegar a las hormigas gigantes, culminando en unas magníficas escenas en el sistema de desagües pluviales de la ciudad de Los Ángeles.
Como habrán podido intuir por lo dicho hasta el momento, lo que hace buena esta película es su contención. No podemos decir que ¡Ellas! sea responsable de nada, pero sí podemos decir que todos los elementos que poblarían el cine de monstruos radiactivos posterior están presentes pero sin estereotiparlos. Las hormigas no aparecen hasta el último tercio del filme, el joven y valeroso héroe lo es pero no antepone la fuerza bruta a la ciencia, y de hecho colabora con ella; el ejército es salvador, pero no se lanzan mensajes fascistoides. Todo ello, en películas posteriores, sería exagerado y llevado a sus peores conclusiones y defectos.
Con buen ritmo y suspense, además de inteligencia, es una de las mejores películas de ciencia ficción de la década de los cincuenta, y una que todavía hoy se deja ver con gusto.

Tráiler: