Ir al contenido

Guerra inca-mapuche

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Incas en Chile central»)
Guerra inca-mapuche
Parte de Tercera expansión incaica
Fecha siglo XV
Lugar Chile
Casus belli Creación del Collasuyo
Resultado • Victoria mapuche[1]
Consecuencias

• Fin a la expansión de la hegemonía inca en Chile.

• Los diversos pueblos conquistados quedan subordinados al poder inca.

• Los mapuches del sur del río Maule mantienen su independencia.

• Tras la guerra civil incaica, Vitacura y Aconcagua quedan bajo dominio incaico.
Beligerantes
Tribus mapuches Imperio incaico
Comandantes
Túpac Yupanqui
Huayna Cápac
Fuerzas en combate
+100 000

La guerra inca-mapuche o conquista inca de Quillota[n 1] fue un compromiso militar que involucró al Imperio incaico contra las tribus mapuches por los Andes sudoccidentales en el territorio del actual Chile. El conflicto concluyó con una victoria mapuche al detener el avance del ejército inca en el río Maule, hasta el valle del Aconcagua.

Expansión inca al sur

[editar]

La presencia inca en el centro de Chile fue relativamente breve; se extendió desde la década de 1470 hasta el colapso del Imperio incaico en la década de 1530, aunque la fecha exacta de la conquista de los valles centrales de Chile se desconoce.[2]

Sin embargo, un estudio realizado en 2014 por el antropólogo chileno Luis Cornejo de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Atacama (Chile), basado en el análisis de 214 dataciones mediante pruebas de carbono-14 y termoluminiscencia, propuso que la conquista inca de la zona central de Chile pudo haber ocurrido alrededor de 1390.[3]

En general, se acepta que la zona fue sometida durante el reinado de Túpac Yupanqui (décimo rey del Cuzco, 1471-1493); Zapater Equioiz señala que, aproximadamente entre 1481 y 1485, Túpac Yupanqui realizó una expedición de conquista que resultó en la incorporación al Imperio incaico de la mitad norte del actual territorio chileno, donde estableció varios huamanis, entre ellos, el de Chili (centrado en el valle del Aconcagua).[4] Las crónicas españolas del siglo XVI y XVII señalan que la conquista se produjo en la década de 1470.[2] A partir de los historiadores del siglo XIX, como Diego Barros Arana y José Toribio Medina, diversos estudiosos han señalado que la incorporación de Chile central al Imperio incaico fue un proceso gradual.[2] Sin embargo, en general, se acepta que la anexión sucedió tras la guerra que causó una despoblación severa en los valles transversales del Norte chico y el Valle Central, en los territorios del pueblo diaguita.[5]

Batalla del Maule

[editar]
Confrontación entre mapuches (izquierda) e incas (derecha). Dibujo del cronista Guaman Poma de Ayala.

Batalla del Maule[n 2] es el nombre de un enfrentamiento que se habría producido entre las fuerzas mapuches, principalmente picunches, y las del Imperio incaico durante su expansión hacia el sur. Se cree que la batalla ocurrió a fines del siglo XV, probablemente hacia 1485, en el río Maule y sus alrededores, en el actual territorio de Chile, pero no existen antecedentes que permitan asegurar que sucedió o en qué forma tuvo lugar.

El historiador Osvaldo Silva cuestiona la ubicación de la batalla en las inmediaciones del río Maule, afirma que pudo haber ocurrido en cualquier punto entre los ríos Maipo y Biobío, y se inclina por situarla cerca de Concepción, en la desembocadura del Biobío.[6]

La visión tradicional, basada en los escritos de Garcilaso de la Vega, sostiene que la batalla del Maule detuvo el avance inca. Sin embargo, Osvaldo Silva sugiere que fue el contexto social y político del pueblo mapuche lo que representó la principal dificultad para la imposición del dominio imperial.[6] En 1882 José Toribio Medina afirmó que las tropas del ejército inca entraron al centro de Chile desde el norte y el este y alcanzaron el río Maule, dando lugar a la batalla del Maule, contra los mapuches del río Maule y del río Itata.[8][9]

Campaña desde el este

[editar]

Según una de las hipótesis propuestas, el centro de Chile habría sido incorporado al Imperio incaico mediante una campaña desarrollada desde el este, donde las tropas incas, al mando de su primo hermano, el 8.º capitán Apo Cama, cruzasen los Andes hacia Valle Hermoso y el paso de Uspallata. Según esta hipótesis, el ataque desde el este se habría hecho con el fin de evitar las rutas más directas que atravesaban el desierto de Atacama.[9]

Frontera sur del Tahuantinsuyo

[editar]
Fortaleza incaica de Chena, en la ribera norte del río Maipo

Se cree que la frontera sur del Imperio incaico se encontraba en algún lugar entre Santiago y el río Maipo o entre Santiago y el río Maule. Los cronistas españoles Miguel de Olavarría y Diego de Rosales afirmaron que la frontera inca se encontraba incluso mucho más al sur, en el río Bíobío. A pesar de las discrepancias acerca de la ubicación real de la frontera del Tahuantinsuyo, se puede afirmar que las tropas incas no llegaron a cruzar el Biobío.[10]

Posteriormente, esta hipótesis fue cuestionada a partir de los hallazgos presentados por Stehberg. Como parece ser el caso en las otras fronteras del Imperio incaico, la frontera sur se compone de varias zonas y niveles de influencia.[2][10] En primer lugar, una zona totalmente incorporada al Tahuantinsuyo con mitimaes protegidas por una línea de pucarás (fortalezas) y luego una zona exterior con pucarás dispersas entre las tribus aliadas o sometidas.[10] Esta zona exterior se habría situado entre los ríos Maipo y Maule.[2][10]

Los arqueólogos Tom Dillehay y Américo Gordon afirman que los yanaconas extraían oro al sur de la frontera inca en el territorio mapuche. Siguiendo este pensamiento, el motivo principal para la expansión incaica en ese territorio hubiera sido acceder a las minas de oro. Este interés por este mineral permite vincular la llegada de los incas al sur de Chile, específicamente en la región del Biobío, en el río Quilacoya, donde existían importantes depósitos auríferos, algunos de los cuales continúan presentes en pequeñas cantidades, en el mismo lugar donde Pedro de Valdivia años después explotó los lavaderos de Quilacoya (actual comuna de Hualqui). Algunos investigadores han planteado que los incas pudieron haber explotado temporalmente los depósitos auríferos de este curso de agua mediante el trabajo de los yanaconas, los cuales más tarde le habrían informado a los conquistadores acerca de su existencia. Los mismos arqueólogos también afirman que la temprana alfarería mapuche en Valdivia es de diseño inca.[11]

Asentamientos incaicos en Chile central

[editar]
Vista del Cerro Grande de La Compañía, una importante fortaleza inca de Chile central.

Los principales asentamientos del Tahuantinsuyo en Chile se ubicaron a lo largo de los ríos Aconcagua, Mapocho y Maipo.[8] Los restos arqueológicos de Quillota, ubicados en el valle del río Aconcagua, forman parte de lo que algunos investigadores consideran uno de los asentamientos más importantes de Chile.[8] La mayor parte de los pueblos conquistados por los incas en el centro de Chile fueron los diaguitas y parte de los promaucaes (también llamados picunches).

En 2012, el arqueólogo chileno Rubén Stehberg identificó evidencias de un importante enclave incaico en el área actualmente ocupada por la Plaza de Armas de Santiago de Chile. Entre 2015 y 2016, se realizaron los hallazgos en la excavación del patio Los Naranjos, en la Catedral de Santiago, ubicada en la Plaza de Armas. Stehberg sostuvo que se encontraron «piedras rodadas debajo del cimiento de un muro. Este rasgo es incaico y se encuentra también en Cusco. Fue utilizado para disipar la energía de los terremotos» y «restos de cerámica del período incaico en casi todos los pozos. Incluso llamó la atención la elevada proporción de cerámica fina decorada con motivos cusqueños».[12]

Impacto

[editar]

La incorporación de los pueblos diaguitas, aconcaguas y promaucaes al Imperio incaico causó una despoblación severa en los valles transversales del Norte chico. Según la investigadora Ana María Lorandi, los diaguitas y, en especial, la tribu calchaquí de este grupo étnico no habría sido conquistada fácilmente por los incas, e incluso una vez conquistados no aceptaron por unanimidad el dominio inca. Los incas establecieron curacas y mitimaes en los territorios habitados por los diaguitas y promaucaes. Con el tiempo, ambos grupos étnicos adoptaron el estilo artístico cuzqueño en sus cerámicas, también las técnicas agrícolas y el trabajo en metales nobles.[5]

Sociedad diaguita

[editar]

Los incas influyeron en los diaguitas, quienes adoptaron diseños de cerámica de Cuzco y técnicas incas en agricultura y metalurgia.[5]

El Imperio incaico parece haber desarraigado a los llamados tomatas copiapoes de las tierras diaguitas y los reasentó cerca de Tarija, en el sur de Bolivia. Los churomatas, en cambio, fueron trasladados en sentido contrario, desde las cercanías de Tarija al valle del Elqui.[13]

Alrededor del valle de Elqui, casi toda la toponimia indígena pertenece al quechua o al mapuche. No se conoce ninguna toponimia diaguita (cacán) en el valle.[14] La toponimia quechua está relacionada con la incorporación del valle al Imperio incaico a finales del siglo XV y principios del XVI. Parte de la toponimia mapuche es posterior al dominio inca, pero es probable que otra sea contemporánea o anterior.[14][15]

Sociedad mapuche

[editar]

A través de su contacto con los incas, los mapuches habrían conocido por primera vez a pueblos con organización estatal. Según el historiador chileno José Bengoa, este contacto les proporcionó una conciencia colectiva que les permitió distinguirse de los invasores y unirse en unidades geopolíticas flexibles, a pesar de su falta de organización estatal.[10]

Los brazaletes mapuches de oro y plata, así como una especie de coronas o tocados, eran utilizados en la zona de Concepción en la época de la llegada de los españoles, como lo documentó Jerónimo de Vivar. Esto se interpreta como obsequios incas, botín de guerra de los incas derrotados o la adopción de la metalurgia inca.[6] También se atribuye a los incas la introducción de las construcciones de adobe en el centro de Chile.[16]

Como resultado del dominio inca en Chile, el mapudungun adoptó muchos préstamos del quechua imperial. Sin embargo, algunas palabras que podrían parecer préstamos del quechua —como antu (sol), kalku (brujo), küyeṉ (luna) y chadi (sal)— son en realidad préstamos mucho más antiguos del idioma puquina.[17]

Sistema vial

[editar]

Para consolidar su dominio sobre los territorios incorporados al imperio, los incas desarrollaron una extensa red de caminos en Chile. En el valle norte de Copiapó, la principal dificultad para el sistema vial inca fue la falta de agua, mientras que en el sur el problema fue el relieve accidentado con muchas cadenas de montañas y valles.[9] Para hacer frente a estos problemas, los incas adoptaron dos estrategias:[9] construir dos carreteras norte-sur desde el valle de Copiapó hasta al Valle del Maipo, cada una de ellas abarcaba territorios distintos: la primera se unía al camino inca longitudinal andino que venía desde Ecuador, y la segunda seguía las llanuras costeras.[9]

El ramal chileno del camino inca longitudinal de los Andes, se extiende desde el valle del Huasco en dirección norte-sur, principalmente a lo largo de una serie de fallas geológicas (incluyendo la falla Valeriano).[18] El camino pasa sobre los 4000 m s. n. m. cerca de la frontera argentino-chilena.[18] Alrededor del valle del Choapa, el camino desciende hasta los 2000 m s. n. m. También se interconecta a un camino inca paralelo en el territorio argentino a través de varias vías que atraviesan la divisoria de aguas de los Andes. Estos permiten acceder a varios distritos con riqueza minera e hidrológica. Por otro lado, y debido a su altitud, generalmente no eran accesibles durante el invierno debido a las nevadas.[9]

El camino costero permitió el tránsito en dirección norte-sur y se benefició de condiciones climáticas menos severas que las del camino longitudinal de los Andes.[9] Este camino recorre en gran parte cerca de 30 kilómetros al este del océano Pacífico, pero también tiene acceso al mar en algunos lugares pesqueros. Esta ruta fue utilizada por Diego de Almagro durante su expedición en 1536.[9]

Notas

[editar]
  1. ↑ La expansión incaica en el valle de Aconcagua, según los cronistas. Quillota fue el término que los cronistas hispanos daban al territorio del actual Chile antes de la llegada de los incas.
  2. ↑ Batalla nombrada por Osvaldo Silva Galdames y Francis Goicovic Videla.[6][7] Los nombres «batalla de las Lunas» y «batalla de las vegas del Maule» aún no tienen fuente citada.

Referencias

[editar]
  1. ↑
  2. 1 2 3 4 5 León, 1983.
  3. ↑ Cornejo, 2014, pp. 101–116.
  4. ↑ Zapater Equioiz, 1981, p. 252.
  5. 1 2 3 Ampuero Brito, 1978, p. 45.
  6. 1 2 3 4 Silva Galdames, 1983, pp. 7-25.
  7. ↑ Goicovic Videla, 2002, p. 7-28.
  8. 1 2 3 Bengoa, 2003, pp. 37-38.
  9. 1 2 3 4 5 6 7 8 Stehberg, 1988, p. 153.
  10. 1 2 3 4 5 Bengoa, 2003, pp. 39.
  11. ↑ Dillehay, 1998, p. 188.
  12. ↑ Stehberg, Prado y Rivas, 2017, pp. 161-208.
  13. ↑ Patiño, Roberto (20 de enero de 2019). «Churumatas y tomatas, la conexión chilena en Tarija». El País Tarija. Consultado el 27 de julio de 2026.
  14. 1 2 Carvajal Lazo, 2014.
  15. ↑ Téllez, 2008, p. 43.
  16. ↑ Mostny, 1983.
  17. ↑ Moulian, Catrileo y Landeo, 2015, pp. 73-96.
  18. 1 2 Stehberg, 1995, p. 187.

Bibliografía

[editar]