Sus miradas se cruzan y de inmediato todo parece mejorar,
viene la presentaciÃģn, el intercambio de nÚmero telefÃģnico y empieza la interminable
conversaciÃģn por chat hasta que uno de los dos se queda dormido, de pronto los dÃas
se vuelven en eso, conversaciones, visitas o salidas ocasionales y tu haciendo
el mejor esfuerzo por mostrar tu verdadero yo, pensando en el pasado, peleando
con miedos irracionales pues todos somos diferentes y el daÃąo que te hizo tu ex
nunca podrÃĄ ser el mismo que otra persona te harÃa, similar, talvez, pero nunca
el mismo. Ãl con ese brillo innegable en sus ojos y en su rostro una sonrisa
permanente haciÃĐndote reÃr y tratando en todo momento de hacerte sentir bien,
feliz y comprendida.
Todo va bien, aprendes a conocerle, aprendes a ver
lo bueno y ayudar en lo malo, estÃĄs siempre disponible aÚn en medio de un dÃa
ajetreado en el trabajo y/o estudios, pero siempre estÃĄs, atenta, compresiva,
con miedos, pero siempre optimista. Dispuesta a en cualquier momento ponerte tu
capa y salir al rescate en uno de sus momentos de desÃĄnimo o frustraciÃģn, cuando
de pronto, todo cambia, ÃĐl ya no es tan atento, tan dispuesto, los buenos dÃas
empiezan a tardar en llegar, sientes el cambio y te empiezas a sentir como que
no encajas, tu, decidida como siempre, te cuestionas, que hice mal? En donde me
equivoquÃĐ?, modificas tu comportamiento, empiezas a preocuparte por “haberle
fallado” en algo que ni siquiera sabes que es, ÃĐl lo reconoce y dice que mejorarÃĄ,
pero nada mejora, cada vez tiene mas razones enfiladas a justificar su ausencia
y su falta de interÃĐs alegando estar con otras cosas en su cabeza, hasta que
llega ese inevitable momento y no es ser cursi ni nada, pero no hay nada mas cruel
que acostumbrarte a algo y que de pronto, ya no estÃĐ.
Llega el primer dÃa, luego de haber roto lo que sea
que fueran y sabes que ya esa persona no estÃĄ mÃĄs, pasan los minutos y por una
extraÃąa razÃģn esperas, sabes que no llegarÃĄ, imaginas mil escenarios en lo que
un hola podrÃa llegar pero al bajar a la tierra sabes que eso no sucederÃĄ, dÃa
dos, las lagrimas tienen vida propia y secuestran tus sonrisas, todo provoca el
llanto y nada llena ese vacÃo tan raro en tus adentros, y no, no es dramatismo,
dÃa tres, la ansiedad se apodera y piensas en los mil mensajes que podrÃas enviar,
la llamada que podrÃa no ser contestada y el intento desesperado de una estado
o foto mensaje. Y asÃ, todo esto sin saber que pasÃģ, preguntÃĄndote porquÃĐ nada
fue suficiente para ÃĐl, si asà como tu extraÃąas la comunicaciÃģn ÃĐl tambiÃĐn
sentirÃĄ esa ausencia, terminas juntando todas tus historias y llega el: porque
no soy suficiente?, acompaÃąado de un: que mÃĄs tengo que hacer para que realmente
me valoren, para que realmente me amen y no me dejen? Terminas intoxicando cada
parte de ti y al final inevitablemente, concluyes que el problema eres tÚ.
Esta, soy yo, bueno, era yo, 4 relaciones realmente
significantes fallidas y no sabÃa el porquÃĐ, hasta que llegÃģ a mÃ, descubrà el
verdadero amor, si, el verdadero amor y todo llegÃģ como revelaciÃģn en un foto
mensaje de mi mejor amiga.
¿QuiÃĐn eras antes que te rompieran el corazÃģn?
Ella se limitÃģ a decir: mmm no me acuerdo la
verdad. Para mÃ, todo terminÃģ en una revelaciÃģn. EmpecÃĐ diciÃĐndole que sentÃa
que no habÃa cambiado mucho, siempre lograba enamorarme de ellos, que me habÃa vuelto
un poco impaciente pues no podÃa esperar a que alguien viera lo bueno en mi
porque yo si podÃa ver lo bueno en ellos, que al final, nunca me fijaba en lo
que materialmente hablando pudieran darme, que siempre trataba de ser o dar lo
mejor, ayudarle a ser mejor persona o simplemente ayudarle, y aunque pareciera
que al menos uno me vio la cara de estÚpida y se aprovechÃģ, ninguno puede decir
que mis sentimientos no fueron honestos, que en resumen bien podrÃa seguir siendo
la misma persona, si, lastimada pero igual sin dejar de creer, sin dejar de
aprender a amarlos a pensar de… y ahÃ, lo supe, no estaba daÃąada, no estoy rota,
a pesar de haber sufrido y que me hayan roto el corazÃģn, yo estaba completa, estoy
completa, el detalle es, que habÃa aprendido a amarlos como eran, pero en ese
proceso me habÃa olvidado que a quien realmente debÃa amar por como era, es a mÃ
misma.
En ese momento fue como que hubieran dos personas
dentro de mÃ, una, con la que habÃa vivido casi
la mitad de mi vida, la que esperÃģ tres aÃąos para hacer realidad ser
novia del hombre perfecto, el cual resultÃģ no ser tan perfecto y terminÃģ dejÃĄndome
porque yo era demasiado para ÃĐl, porque ÃĐl no me merecÃa, entonces emprendà el
camino en el que me encontraba, teniendo relaciones donde yo tenia que ser
menos, donde el volumen de mi voz tenia que ser mas bajo del que la persona que
amaba y asà es como se coleccionan heridas, asà es como te lastimas, porque no
te lastiman, el daÃąo te lo haces tu misma, queriendo solucionar todo, sus problemas
familiares, sus inseguridades, ayudÃĄndoles a salir con su dÃa a dÃa, motivÃĄndolos, escuchÃĄndolos,
haciendo sus problemas tus problemas, y no estÃĄ mal, nadie dice que es malo
ayudar, ser apoyo, dar aliento, dar herramientas y hasta convertirte en una porrista
con pompones y todo mientras ellos
lleguen a la meta, lo malo, es hacer de eso tu prioridad, lo malo es querer, de
esta manera, ser indispensable para ellos.
Ahora, la otra persona, es una persona con un corazÃģn
demasiado grande para ser verdad, una persona completa, talvez no con un rumbo
fijo pero dispuesta a vivir su dÃa a dÃa de la mejor manera posible,
considerada con los demÃĄs y con su entorno, que lucha por lo que cree es lo
mejor, su prioridad es su familia y despuÃĐs de eso todo lo que pueda realizar con
amor y dignidad, una persona que sabe amar, que a pesar de haber puesto su amor
a disposiciÃģn de otros que no supieron que hacer con ÃĐl, camina siempre con la
frente en alto pues siempre dio lo mejor, porque no fue mediocre, porque no se dio
a medias, y que por sobre todo sabe, que no es su culpa, que ellos no
estuvieran listos, que ellos buscaban algo pero no estaban listos para
encontrarlo, que el hecho que ella estuviera lista y dispuesta a amar no
significaba que ellos tambiÃĐn lo iban a estar, o mas bien dicho que ellos
tuvieran el coraje que se necesita para amar. Una persona completa, lista para
compartir su vida con alguien mas de manera paralela, lista para amar, respetar
y complementarse con la persona idÃģnea, lista para ser feliz.
Claramente una de las dos personas era falsa, fue
muy obvio para mÃ, la tragedia no existe,
siempre hay algo positivo en todo lo malo, siempre, todas las cosas que pasan
son para bien, si, somos humanos, sentimos y mucho, sentimos y fuerte, pero no
somos ÃĄrboles para quedarnos en el mismo lugar, es difÃcil entender esto y aÚn
mas no sentir o ver que hay esperanza, y ahà es donde debemos pensar, realmente
soy esa persona?, realmente no puedo hacer nada?, y la respuesta es NO, no eres
esa persona, SI, si puedes hacer algo, siempre hay caminos, siempre hay
oportunidades, pero si caminas viendo al suelo seguirÃĄs recorriendo el mismo
camino una y otra vez, si sigues pensando que no hay esperanza las oportunidades
nunca llegarÃĄn.
Por lo que te propongo reencontrarte, sentirte
completa, tener coraje, determinaciÃģn, asertividad y mucho autocontrol, no
limites tu amor, solo no dejes que este te limite a ti, recuerda que no podemos
vivir solucionando problemas que no creamos, que podemos ayudar, aconsejar pero
no hacer de eso nuestra prioridad, que sÃ, todos tenemos problemas pero tambiÃĐn
todos tenemos la oportunidad de con una decisiÃģn empezar a solucionarlos, que todos podemos estar rotos a veces pero no
estarlo siempre, que el amor no es ser menos para alguien que no quiere que
seas lo mejor de ÃĐl, que algunos hÃĄbitos modernos deben empezar a ser vistos
como cotidianos para nosotros sin hacerse costumbre o realmente significativos
cuando en realidad no lo son, que no debes olvidar amarte y mucho menos que no,
no es tu culpa que hagas todo con amor, honestidad, respeto, compromiso y que
tÚ si valores, que aunque te toque irte, siempre te irÃĄs tranquila, sabiendo
que diste lo mejor de ti, que no estas sola ni vacÃa, que siempre te tendrÃĄs a ti misma llena de ese amor inagotable que das a los demÃĄs, ese
amor que nunca te fallarÃĄ, te propongo sentirte completa en todo momento y confiar
que atraemos lo que somos, si eres feliz, atraerÃĄs felicidad pues dicen que
siempre queda perfume en las manos de quien regala rosas y nuestro jardÃn florece
a diario.