viernes, 3 de octubre de 2014

 























Los científicos llevan muchos aÃąos intentando crear la capa de invisibilidad definitiva, un modo de ocultar objetos a la vista mediante la combinaciÃģn de los materiales adecuados y de nuevas tecnologías. El Último trabajo en salir a la luz procede de la Universidad de Rochester en Nueva York (EEUU) y consigue exactamente eso: los objetos visibles parecen desaparecer de nuestra vista como por arte de magia.

Para crear esta capa de invisibilidad, a la que han denominado “Capa Rochester”, los investigadores utilizaron cuatro lentes estÃĄndar que logran que el objeto estÃĐ oculto a la vista aunque el observador se mueva a varios grados de distancia de la visual mÃĄs idÃģnea, lo que supone un gran avance en este sentido. Estudios anteriores con capas de invisibilidad han sido incapaces de superar este reto y ÃĐstas Únicamente funcionaban bien si se miraba al objeto en línea recta.

“Este es el primer dispositivo conocido que puede ocultar objetos en tres dimensiones vistos desde distintos ÃĄngulos y en el espectro visible”, afirma Joseph Choi, coautor del estudio.

Otra de las barreras que han superado estos científicos es haber conseguido que el fondo del objeto tampoco aparezca distorsionado. Los objetos se vuelven invisibles sin que cambie su fondo. Para lograr este hito, los expertos determinaron el tipo de lente y la distancia exacta para poder separar las cuatro lentes. Una vez hecho, probaron el dispositivo con un objeto en frente de un fondo de red. Al visualizar el objeto a travÃĐs de las lentes y cambiar el ÃĄngulo de visiÃģn, la red cambiaba como si el dispositivo de invisibilidad no estuviera allí. Simplemente no estaba, sin discontinuidad en las líneas de la cuadrícula detrÃĄs del objeto ya invisible.

A diferencia de otras invenciones, la “Capa Rochester” puede escalarse en tamaÃąo y funciona para todo el espectro visible de la luz, segÚn se detalla en el estudio publicado en la revista Optics Express. AdemÃĄs, su configuraciÃģn es tan sencilla que cualquier persona podría montarla y estÃĄ al alcance de todos, ya que el artilugio puede ser construido por menos de 80 euros.