Con
mayor frecuencia recibo pacientes con condiciones dolorosas crÃģnicas y
malestares generalizados aparentemente inconexos entre ellos con diagnÃģsticos muy
generales o especÃficos que no resuelven mucho. Son personas que han
consultado a un especialista por cada presa u Ãģrgano que les aqueja, hartos de
consumir fÃĄrmacos, que con frecuencia tienen los mismos o peores efectos secundarios, y que ante la escasa respuesta terminan rotulados como
psiquÃĄtricos o estresados. Y llegan conmigo con altas expectativas.
AsÃ, muchos dolores inespecificos, como dije, aparentemente no relacionados, cefaleas, gastritis, disconfort intestinal, estreÃąimiento,dolor mandibular, disautonomÃas, insomnio, termorregulaciÃģn alterada, incontinencia, resfrios frecuentes, dolor de pies, edema de muÃąecas y tobillos, erupciones en la piel pueden tener una explicacion mas integral.
En vista a ello es que cada vez dedico mÃĄs tiempo a evaluar y realizar cambios alimentarios fundamentales como parte de mi labor terapeutica en la recuperaciÃģn de estas dolencias.
Por eso aquà presento algunas reflexiones y argumentos que pudieran ser de utilidad a usted y su familia.
Agradezco a la Dra. Ann Michael, DC por su generosa colaboraciÃģn y permanente preocupaciÃģn por orientar e informar sobre temas tan relevantes como los cuidados nutricionales y la calidad de vida. Su regalo me motivÃģ a cambiar pautas personales, ser mÃĄs enfÃĄtico con mis pacientes y sumar este comentario a sus esfuerzos con el cual espero colaborar. Ella es representante de Weston A Price Foundation en Chile.
Invito a visitar estas
web e informarse en propiedad.