domingo, 20 de mayo de 2012

Cuando los bancos venden cafÃĐ

Cafetería ING DIRECT, en Filadelfia, Pensilvania, EEUU. 
Cafetería ING DIRECT, en Filadelfia, Pensilvania, EEUU.

Esto no es una obra de foto-ficciÃģn. Les aseguro que es una fotografía tan real como la vida misma. La tomÃĐ en Filadelfia, cuando mis ojos vieron la misma imagen que ustedes estÃĄn viendo ahora: una cafetería llamada ING DIRECT con su leoncito y todo. No entrÃĐ, porque cogí miedo (y no, precisamente, al leÃģn).

SegÚn mis Últimas noticias, tambiÃĐn esta entidad ha comenzado a vender cafÃĐs expresos y americanos en CanadÃĄ. Así que mÃĄs vale estar preparados para cuando nos toque el turno.

Como pronto nos llegarÃĄ la moda, sugiero a nuestras queridas, honradas, sÃģlidas, macizas y preciosas entidades bancarias que vayan buscando nombres y rÃģtulos adaptados a nuestra floreciente economía (floreciente gracias a sus amorosos cuidados financieros, naturalmente).

En agradecimiento a lo bien que me han tratado siempre y a lo poco que me han estafado, les brindo algunas ideas gratis:  "Heladería Bilbao Vizcaya", "BodegÃģn Santander", "Guachinche Banca March", "Chiringuito Bankia", "Perritos calientes Caixa Banco", "Churrería Banca Cívica",...

Tengo pensado acudir, Únicamente, a las sucursales donde me atiendan los directores, con el fin de escucharles contar su sempiterna milonga –es decir, que ellos son bancarios y no banqueros–, mientras tratan de convencerme para que me suscriba a una raciÃģn de mejillones podridos. Prometo oírles con atenciÃģn, mientras bebo el cafÃĐ a sorbitos y sostengo, delicadamente, un donut  rodeando mi dedo corazÃģn.