2.3.11

Best Of Gloucester County - Danielson


Dentro de la tradiciÃģn barroca, pop y amablemente deforme de bandas como Flaming Lips o The Polyphonic Spree, pero tambiÃĐn llenos de una vitalidad que se podría considerar tan ingenua y tan genuina, perdonando el trabalenguas, como la de Daniel Johnston, los discos de Danielson (y de Brother Danielson, y de Danielson Famile) requieren un período de adaptaciÃģn y posterior asentamiento de los incontables fragmentos de informaciÃģn sonora que, en su conjunto, los constituyen, como los hilos de un tapiz que, visto (escuchado) de cerca, parece intrincadísimo, pero visto (escuchado) de lejos, causa una impresiÃģn de sencillez casi perfectamente opuesta a la anterior.

Si tratÃĄramos de desmenuzar las posibles influencias de Danielson, percibibles en este disco, podríamos decir que conviven, en ÃĐl, elementos tan improbables como el flamenco (escuchen Olympic Portions), el folk estadounidense (en parte, gracias a su amigo y colaborador Sufjan Stevens, quien tambiÃĐn participa en este ÃĄlbum), el rock psicodÃĐlico (Denominator Bluise), el cha cha cha (sí, en serio: People's Partay) y algunas construcciones armÃģnicas que recuerdan a la mÚsica de Medio Oriente, aquí y allÃĄ, en gran parte del disco.

Y lo mÃĄs raro del caso es que ninguna de todas esas influencias dispares desentona con las otras, creando un conjunto en el que, finalmente, Best Of Gloucester County emerge como un disco honesto y optimista, lejanamente sazonado por una dosis perfecta de melancolía.

Cocina de gourmet, realmente.