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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 23 de septiembre de 2026

La casta periodística del 23J / por HUGHES


'..Son el periodismo del 23-J y así deberían quedar para los restos. Había en ellos, en su omnipresencia, algo a la vez inane y corrosivo, intocable y absurdo, taladrante y risible… algo tan abrumador que no podía quedar en nada… y ciertamente, tenían su razón de ser, su trascendencia, que fue facilitar el camino a Sánchez..'

La casta periodística del 23J

HUGHES
El locutor deportivo de la COPE, Juanma Castaño, ha escrito que la televisión del Madrid es el «Gara del ultraflorentinismo». El manejo del prefijo ultra y el antimadridismo son rasgos extendidos, propios del estilo triunfador. Lo llamativo es usar como elemento de comparación al diario que informaba a la ETA más que de la ETA y que semejante desproporción se escriba en Abc, nada más y nada menos.

La «tele oficial» del Madrid, dice el genio que bala en la radio oficial de la Iglesia

Porque lo asombroso del asunto no es la mediocre vileza del locutor sino que la exhiba en Cope y Abc.

Si así están los medios señeros de la tradición, Iglesia y Monarquía, ¡cómo estarán los demás! Es un simple detalle que revela el estado de los medios, una degeneración tal que no se puede ni explicar. La frivolidad cuesta entenderla. Faltan a veces magnitudes, encontrarle el sentido, la explicación…

Hasta que uno se para a pensar y entiende que el duopolio , los periódicos y las radios que forman el cogollo anonadante de los medios contribuyeron a castigar lo suficiente a Vox para que la suma no fuera posible en las últimas elecciones y que esto fue su logro, su gran huella política. Su legado.

Además del enriquecimiento personal, la obra y función de esta gente, que costaba verla, ha sido esa: darle a Sánchez el poder.

Esta casta periodística, cuya flor y nata cabe en cuatro tertulias, interpretando la partitura del PP contribuyó a que Sánchez ganara el 23-J. No se reconocerá porque ¿quién lo va a decir que no sea Gaceta y alguna voz libre y decente en internet (donde abunda la libertad indecente)?

Son el periodismo del 23-J y así deberían quedar para los restos. Había en ellos, en su omnipresencia, algo a la vez inane y corrosivo, intocable y absurdo, taladrante y risible… algo tan abrumador que no podía quedar en nada… y ciertamente, tenían su razón de ser, su trascendencia, que fue facilitar el camino a Sánchez. Lúzcanlo como emblema generacional.

En algunos casos, la contumacia ya permite hablar de vicio. La Cope, volviendo a los deportes, tuvo otros locutores antes, los antecedentes de Castaño Oscuro, que se dedicaron en horas posteriores al 11M a calentar la jornada electoral. Alguno llegó a escribir también en el periódico de Azorín, Camba y Pemán.

La hispanidad ante el desafío tecnológico: unirse o desaparecer / por William Cárdenas

La revolución tecnológica amenaza la soberanía de 730 millones de hispanohablantes fragmentados, mientras los gigantes digitales controlan la información y las potencias mundiales se agrupan

LA URGENCIA DE UNA UNIÓN IBEROAMERICANA
 FRENTE A LOS GIGANTES DIGITALES
La hispanidad ante el desafío tecnológico: unirse o desaparecer

William Cárdenas da las claves del exilio de Edmundo González, el papel de Zapatero y la inacción de Sánchez

El despertar histórico de la hispanidad

En esta última década, intelectuales como María Elvira Roca, Juan Miguel Zunzunegui, Patricio Young y Marcelo Gullo han desmontado con brillantez la leyenda negra que durante siglos tergiversó la historia de España y América. Estos pensadores revelan cómo los relatos independentistas del siglo XIX omitieron deliberadamente 300 años fundamentales (1500-1800) en los que se construyeron los pueblos americanos.

La construcción del Nuevo Mundo representa la epopeya más importante que ha realizado el ser humano. Fue Isabel la Católica quien hace más de 500 años tuvo la visión para apostar por Colón, condicionando la evangelización a que los indígenas fueran incorporados como súbditos de la corona, no como esclavos. Permitió el mestizaje, la semilla más rica que forjó la América actual.

Los enemigos de España aprovecharon los conflictos de los siglos XIX y XX (invasión francesa, guerras americanas, guerras carlistas, pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas) para instalar un relato que venció culturalmente a España. Nos engañaron sustrayendo esos 300 años de nuestra historia.

Los retos presentes de la hispanidad

El primer desafío es derrotar esa leyenda negra y la historia manipulada. Los intelectuales mencionados están realizando ese trabajo, pero es necesario organizar sesiones conjuntas para que su mensaje se extienda por toda la hispanidad.

El segundo reto es el desarrollo económico, cultural y social. Nuestros pueblos siguen en estado deplorable en muchos casos, y son muy pocos los que alcanzan el estado de bienestar.

El nuevo escenario mundial multipolar

Tras la caída del muro de Berlín en 1989-1990, muchos pensaron que regresaríamos a un mundo bipolar. Sin embargo, en 2025 nos encontramos en un mundo multipolar donde los estados se han agrupado formando asociaciones geopolíticas, porque en la unión está la fuerza.

Europa construyó desde mediados del siglo XX su Unión Europea. Existen también otras organizaciones en Asia, África y Rusia. Las cifras de población son reveladoras:

BRIC: 3.900-4.100 millones de habitantes

Unión Africana: 1.580 millones

Commonwealth británica: 2.500 millones

Asociación de Naciones del Sudeste Asiático: 700 millones

Grupo de los 7: 786 millones

Unión Europea: 451 millones

La pérdida de soberanía tecnológica

Ninguna revolución histórica (industrial, francesa, mayo francés) se compara en velocidad de impacto con la revolución de las nuevas tecnologías. La soberanía por la que tanto luchamos se ha perdido. Hoy, 14 de septiembre de 2026, la Unión Europea lucha por ganar espacio en la soberanía tecnológica.

Ya no se viola el territorio físico, sino la nube. Quienes controlan esa nube (servidores monumentales con capacidad de almacenar toda la información de internet) son quienes tienen el poder real. La presencia de Elon Musk en la toma de posesión de Donald Trump no es casual: estos señores manejan el negocio de las grandes tecnologías.

Existen dos grupos dominantes: Microsoft y Google, con plataformas impresionantes. Las redes sociales agrupan poblaciones masivas:

Facebook: 3.070 millones

Instagram: 3.000 millones

YouTube: 2.580 millones

TikTok: 1.990 millones

Telegram: 1.000 millones

La inteligencia artificial suma ya 1.000 millones de usuarios y sigue creciendo. Estas empresas pueden cambiar la opinión de poblaciones enteras, influir en procesos electorales y manejar información confidencial sobre salud, ciudadanos, fuerzas armadas y justicia.

El reto ineludible de la hispanidad

Ante estos gigantes, la hispanidad tiene un reto ineludible: unirse o hundirse. No porque lo hayamos buscado, sino porque nos ha tocado. Los países hispanoamericanos fragmentados son insignificantes frente a estas potencias. No les duraríamos un asalto.

Solo respetan al que tiene poder poblacional. Nosotros contamos con:

730 millones de hispanohablantes en Iberoamérica

68-70 millones en Estados Unidos

117 millones en Filipinas (donde la religión cristiana está arraigada)

Total: aproximadamente 917 millones de personas. Para llegar a 2.000 millones tendríamos que esperar hasta 2040-2050 (creciendo 5,5 millones anuales). Pero no podemos esperar.

La experiencia europea como modelo

Los pueblos europeos se pusieron de acuerdo tras guerras terribles, invasiones, con diferentes idiomas, religiones y culturas. Un portugués no tiene parecido con un holandés, ni un francés con un croata, ni un italiano con un finlandés. Sin embargo, lo lograron.

La Unión Europea pasó desde 1952 por múltiples etapas (comunidad económica, etc.) hasta llegar a lo que es hoy. Actualmente aprueba tasas del 3% sobre los mayores ingresos de las empresas tecnológicas y multas del 7% sobre el total de ingresos cuando se pasan de límites. Las estimaciones hablan de 400.000 millones de euros.

El financiamiento y la organización

¿Por qué nosotros no podríamos aplicar tasas similares? Si una empresa tecnológica quiere operar en un mercado de 800 millones de personas, tendrá que pagar. No lo tomará en un universo tan grande. Pero no lo sabremos hasta que lo planteemos.

Ya existen algunos esfuerzos tímidos: Mercosur, Comunidad Andina, Alianza del Pacífico, Cumbres Iberoamericanas. Hay experiencias extraordinarias que aprovechar, aunque no han ido al fondo del tema. Ahora tendrán que hacerlo porque si no, nos quedaremos colgados.

En cuanto a incluir a Portugal y Brasil: mis amigos de Zamora, vecinos de los portugueses, dicen que hemos sido nosotros quienes los hemos dado de lado. Ese es el mundo al que tenemos que ir, pero con prisa.

El siglo de la mujer y la conclusión

Este es el siglo de la mujer. Hace 500 años, Isabel la Católica tuvo esa visión («tanto monta, monta tanto»). Hoy tenemos figuras como María Corina Machado en Venezuela e Isabel Díaz Ayuso en España. Mujer u hombre, alguien tiene que abordar este reto porque los riesgos de no hacerlo son monumentales.

Lo estamos viendo en Ceuta: organizaron el traslado de 80.000 personas de la noche a la mañana, con salvavidas y todo calculado, incluso las bajas previstas. España quedó empastelada institucionalmente. Esto es guerra híbrida: ya no se enfrentan soldados, sino drones y manipulación de información.

Los pueblos europeos se pusieron de acuerdo. ¿Por qué nosotros no podemos hacerlo? Este no es el momento de mezquindades. Mientras creemos que el agua no nos llega al cuello, pensamos que estaremos tranquilos. Pero el agua puede llegarnos muy pronto.

Los americanos se cuidan de los chinos, los chinos desarrollan tecnología avanzada, Europa se cuida de los americanos. Y en medio de ese pastel, nosotros de espectadores. Eso tiene que cambiar.


Urdiales vuelve a sentar cátedra en Logroño y esta vez sí consigue salir a hombros

 

'..el de Arnedo, que sustituyó a Morante de la Puebla en el cartel, cuajó de principio a fin al mejor toro del concurso ganadero, de Domingo Hernández, con el que volvió a dar una lección de clasicismo y torería..'

Logroño, 22 sep (EFE).- 
El torero riojano Diego Urdiales ha salido este martes a hombros en la tercera de feria en Logroño después de una faena soberbia a su segundo toro, premiada con dos orejas, un día después de la polémica con el palco, que le había cerrado la Puerta Grande tras negarle el trofeo que necesitaba para tal honor.

Pero hoy no hubo lugar a la más mínima duda y el de Arnedo, que sustituyó a Morante de la Puebla en el cartel, cuajó de principio a fin al mejor toro del concurso ganadero, de Domingo Hernández, con el que volvió a dar una lección de clasicismo y torería.

Fue este cuarto toro un animal encastado y repetidor, con el que el riojano ya puso la plaza en ebullición con seis lances y una media que engarzó a otro quite por verónicas de auténtico lujo.

En el centro de la plaza apareció el mando y el gusto del arnedano, que, tras unas primeras series muy bien compactadas por el derecho, enloqueció a los tendidos cuando se echó la franela a la zurda, por donde surgieron naturales de antología, hondos y cadenciosos, sobre todo una tanda final en la que paró el tiempo por lo despacio que trazó los muletazos.

Faena grande de Urdiales, muy asentado sobre la arena, muy de verdad, con exquisita pureza. La estocada viajó certera y aquello acabó con las dos orejas que, esta vez sí, la presidencia no dudó en conceder.

Abrió festejo un ejemplar de Garcigrande noblote y justito, que se fue dos veces al caballo sin más y con el que Urdiales se mostró vistoso con el capote. Brindó al público y le cogió mejor el aire por el derecho, logrando pasajes en redondo tan intensos como breves por la escasa condición del astado. Falló a espadas.

El primero de Talavante, de Alcurrucen, fue muy protestado de salida y devuelto por falta de fuerza; salio en su lugar un toro de García Jiménez tan insulso como el trasteo del extremeño, que apenas lo intentó, limitándose a tocarle las orejas sin más para irse a por el estoque entre los pitos del público.
El quinto fue un sobrero de Domingo Hernández, al que Talavante recibió con cambiados por la espalda de rodillas antes de ejecutar un pulcro y limpio toreo en redondo. Por el izquierdo se recreó y luego estuvo muy seguro nuevamente por el derecho, con pases muy variados. Cerró con bernadinas y, pese al pinchazo previo a la estocada, le fue concedida una oreja.

El riojano Fabio Jiménez anduvo vistoso en el saludo capotero frente al tercero, de La Ventana del Puerto, que de salida mostró pocas fuerzas. Sin embargo, fue ahormando a su oponente poco a poco para que sacara su buen fondo y acabar hilvanando una faena de menos a más y en la que los mejores pasajes brotaron al natural. Pese a pinchar logró una oreja.
El sexto, de Carmen Lorenzo, fue un toro muy soso y desagradecido, con el que Jiménez anduvo voluntarioso antes de atascarse con el descabello.

Seis toros de diferentes ganaderías, aunque sosos y faltos de fuerza en general; uno de Garcigrande, dos de Domingo Hernández -uno de ellos sobrero al ser devuelto un titular de Alcurrucén-, uno de García Jiménez, otro de La Ventana del Puerto y el último de Carmen Lorenzo. Destacó el cuarto, de Domingo Hernández, aunque el premio se lo llevó el tercero, de La Ventana, con el que el picador Héctor Vicente se alzó con el galardón al mejor puyazo.

Diego Urdiales, de verde esmeralda y oro: tres pinchazos y estocada (silencio); estocada (dos orejas)

Alejandro Talavante, de grana y oro: estocada baja con derrame (silencio); pinchazo y estocada (oreja con petición de la segunda).

Fabio Jiménez, de verde botella y oro: pinchazo y estocada (oreja) y estocada y varios descabellos (silencio tras aviso).

Tercer festejo de la Feria de San Mateo de Logroño, con más de media entrada en los tendidos (unos 7.000 espectadores). EFE

martes, 22 de septiembre de 2026

Quintanar de la Orden y la Federación Taurina de Toledo llevan la recuperación de la plaza de toros al Senado


El coso tiene más de cien años de historia y lleva más de quince en situación de abandono.

La recuperación de la plaza de toros de Quintanar de la Orden uno de los proyectos prioritarios en los que trabaja la Federación Taurina de la provincia de Toledo

La Federación Taurina de la provincia de Toledo y el Ayuntamiento de Quintanar de la Orden en el Senado para presentar el proyecto de recuperación de la plaza de toros de Quintanar.

La semana pasada, tuvo lugar una reunión en Senado entre la Federación Taurina de Toledo, la peña taurina La Encina, el Ayuntamiento de Quintanar de la Orden y varios miembros de la Comisión Nacional de Cultura del Senado de España.

Con el objeto de presentar y dar visibilidad al proyecto de reconstrucción de la plaza de toros de Quintanar de la Orden. Se ha puesto de manifiesto la necesidad de dar una solución viable para cambiar la situación que atraviesa la plaza de toros de dicha localidad toledana.

En este sentido, desde la Federación Taurina de Toledo con su presidente Roberto Ramos a la cabeza se ha defendido “la necesidad de dar una solución y viabilidad a este edificio tan emblemático y de vital importancia a nivel taurino, económico y cultural de la localidad toledana de Quintanar de la Orden”. Así mismo se ha señalado que, “la importancia taurina de Quintanar y toda su afición en la comarca de La Mancha toledana merecen recuperar su histórico coso”.

Por su parte, el alcalde de la localidad, Pablo Nieto ha afirmado que “la recuperación de una parte fundamental del patrimonio de Quintanar de la Orden será esencial para el desarrollo económico y cultural de la localidad”.

La plaza de toros de Quintanar de la Orden está declarada como monumento histórico.

Dicha edificación lleva más de quince años en situación de abandono. Histórico coso de la provincia de Toledo, la plaza de toros de Quintanar de la Orden ha sido testigo del paso de las principales figuras del toreo y ganaderías en sus más de cien años de historia.

Desde hace más de una década, la situación de la plaza de toros se encuentra en estado de ruina. Siendo importante, la posición desarrollada por la actual corporación municipal. Quienes siguen trabajando para devolver su plaza de toros a todos los vecinos de Quintanar de la Orden convirtiendo dicha edificación en un centro taurino, cultural y social de la localidad toledana.

Importante presencia y apoyo de la Federación Taurina de Toledo.

Desde la Federación Taurina de la provincia de Toledo se viene trabajando para recuperar y volver a poner en valor diferentes plazas de toros y edificios taurinos de la provincia que se encuentran en situación de abandono o ruina.

En este sentido, la Federación Taurina de Toledo en colaboración con la Peña Taurina La Encina viene trabajando estrechamente para recuperar los festejos taurinos en la histórica plaza de Quintanar de la Orden.


Junto a los senadores por la provincia de Toledo, Miguel Ángel de la Rosa e Israel Pérez, asistieron los senadores Enrique Ruiz Escudero y María Dolores Marco, el alcalde de la localidad Pablo Nieto Toldos, el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Ortiz, Agapito García Llanos en representación de la peña taurina La Encina y representantes de la Federación Taurina de Toledo.

Luis Blázquez: «Nunca pensé que mi carrera iba a ser tan extensa y tan bonita; despedirme en Sevilla es un sueño»

 

'..El domingo quedará todavía una última tarde. Luis Blázquez volverá a cruzar el patio de cuadrillas, hará el paseíllo detrás de Borja Jiménez y pisará una arena que conoce perfectamente. Después llegará el momento del último puntillazo y, si todo sucede como ha imaginado, será Borja quien le corte el añadido..'

Luis Blázquez: «Nuncla pensé que mi carrera iba a ser tan extensa y tan bonita; despedirme en Sevilla es un sueño»

El veterano torero de plata valenciano Luis Blázquez se despedirá este domingo de los ruedos en la Real Maestranza de Sevilla, poniendo fin a más de tres décadas como banderillero y a una vida prácticamente entera vestido de torero. Lo hará a las órdenes de Borja Jiménez, junto al que ha vivido sus dos últimas temporadas y al que ha visto terminar de conquistar un sitio en la cabeza del escalafón. Sevilla, tantas veces escenario de algunos de sus recuerdos más importantes, será el lugar elegido para bajar definitivamente el telón.

«Nunca pensé que mi carrera iba a ser tan extensa y tan bonita», reconoce Blázquez a pocos días de una despedida que vive con una mezcla inevitable de emoción y orgullo. «Tener una despedida en Sevilla, donde afortunadamente he toreado tantísimas tardes con tantísimas figuras del toreo y donde tengo tantos buenos recuerdos, para mí es muy importante y significativo». No será una plaza más para decir adiós. La Maestranza ha formado parte esencial de su trayectoria y ahora será también el último escenario de una carrera extraordinariamente longeva.


Su historia comenzó mucho antes. Con apenas 13 años ingresó en la Escuela de Tauromaquia de Valencia, empujado por una afición que había sentido desde niño. Toreó numerosas novilladas, llegó a debutar con picadores y actuó en dos novilladas picadas en Valencia, donde incluso cortó orejas. Quiso ser matador de toros, pero pronto comprendió la enorme dificultad de aquel camino y encontró otra manera de desarrollar su vocación. En 1993 se hizo banderillero y comenzó una trayectoria que terminaría llevándole a las cuadrillas de algunos de los toreros fundamentales de las últimas décadas.

Vicente Barrera y Pedrito de Portugal fueron los primeros. Después llegaron Miguel Báez ‘Litri’, Juan José Padilla, Finito de Córdoba, Morante de la Puebla, José María Manzanares, Sebastián Castella y, finalmente, Borja Jiménez. Especialmente extensa fue su etapa junto a Manzanares, con quien permaneció dieciséis temporadas. Una nómina que permite medir la dimensión de su carrera: distintos conceptos, generaciones y momentos del toreo unidos por la presencia discreta de un hombre que hizo precisamente de esa discreción una de sus señas de identidad.

Blázquez evita establecer categorías entre quienes le dieron sitio en sus cuadrillas. «Todos ellos me han tratado con muchísimo respeto y muchísimo cariño, al igual que yo a ellos, y por eso siempre me he entregado para estar a sus órdenes». De cada uno conserva algo. Habla del señorío del Litri, de la dimensión de Morante, de la capacidad artística de Manzanares, del genial concepto de Finito o de la palabra (y el toreo valeroso) de Castella. Y cuando llega a Borja Jiménez aparece inevitablemente la emoción de estos dos últimos años: «He aprendido mucho también con él, por su ambición y porque siempre lo he visto cumplir sus objetivos. Estoy muy orgulloso de que se haya hecho figura del toreo estando yo a sus órdenes».

Por eso tiene tanta carga simbólica que sea precisamente Borja quien le corte el añadido en Sevilla. Blázquez ha querido cerrar su carrera dentro de una cuadrilla en la que se ha sentido partícipe de algo importante. «Para mí va a ser un día muy especial», confiesa. Y hay una frase que resume el vínculo adquirido con la ciudad y con su plaza: «Retirarme a sus órdenes y en su Sevilla, que a la vez considero también un poco mía».


Más de treinta años en los ruedos dejan imágenes imposibles de ordenar. También heridas. Cuando busca los recuerdos más duros aparecen los percances sufridos por compañeros y amigos, y las cornadas que él mismo ha tenido que superar, especialmente algunas de las últimas, «muy duras». Cuando mira hacia el otro lado de la balanza surge una colección interminable de tardes grandes: las vividas con Manzanares en La Maestranza, el indulto de ‘Arrojado’, la tarde de Borja Jiménez con el indulto del toro de La Quinta en Bilbao o la Puerta Grande de Madrid del sevillano con “Milhijas”, de Victorino Martín. Son apenas cuatro fotografías dentro de miles de kilómetros, plazas, hoteles, patios de cuadrillas y tardes vestido de luces.

Y quizá ahí se encuentre la mejor definición de lo que Blázquez ha querido ser. Cuando se le pregunta por los toreros de plata que marcaron su manera de entender la profesión, no habla únicamente de facultades. Habla de discreción. Recuerda especialmente a dos hombres: Curro Molina, un veterano compañero con el que coincidió en la cuadrilla de Finito de Córdoba, y Juan Cubero, al que define como «muy poderoso», además de un profesional capaz de atravesar las ferias sin reclamar para sí un protagonismo que pertenecía al matador.


Esa misma idea aparece cuando dirige sus últimas palabras a quienes ahora comienzan. Y ahí desaparece cualquier nostalgia para dejar una declaración sobre la profesión que ha ocupado prácticamente toda su vida: «Que tengan afición, que no prostituyan la profesión. Esta es una profesión muy digna, es una profesión de hombres y en la vida, con sacrificio y con esfuerzo, todo se consigue».

El domingo quedará todavía una última tarde. Luis Blázquez volverá a cruzar el patio de cuadrillas, hará el paseíllo detrás de Borja Jiménez y pisará una arena que conoce perfectamente. Después llegará el momento del último puntillazo y, si todo sucede como ha imaginado, será Borja quien le corte el añadido. Más de tres décadas después de hacerse banderillero, el niño valenciano que quiso ser torero habrá conseguido algo bastante más difícil que una tarde de triunfo: poder elegir cómo, dónde y junto a quién decir adiós. Y ha elegido Sevilla.


¿Vivimos más que antes? / por Fernando del Pino Calvo-Sotelo


Luigi Cornaro vivió en la ciudad de Padua a caballo entre el siglo XV y el XVI. Obeso y plagado de enfermedades con 35 años, decidió cambiar radicalmente de estilo de vida y comenzó a seguir una dieta hipocalórica con la que adelgazó enormemente. Tras lograrlo, vivió en perfecta salud hasta los 100 años.

¿Vivimos más que antes?

Fernando del Pino Calvo-Sotelo
Luigi Cornaro vivió en la ciudad de Padua a caballo entre el siglo XV y el XVI. Obeso y plagado de enfermedades con 35 años, decidió cambiar radicalmente de estilo de vida y comenzó a seguir una dieta hipocalórica con la que adelgazó enormemente. Tras lograrlo, vivió en perfecta salud hasta los 100 años.

Basándose en su propia experiencia, y pionero sin saberlo de la teoría social de la medicina (teoría —recalco— que defiende que el factor más importante de longevidad es un estilo de vida adecuado), dejó escritos sus consejos de salud en una simpática obra titulada Cómo vivir 100 años o Discursos sobre una vida sobria. En ella critica a aquellos «que defienden que vivir una larga vida no es una bendición porque el estado de salud del hombre que alcanza los 75 no puede llamarse vida» (nótese que toma los 75 como una edad normal de la vejez en pleno siglo XV).

Cornaro se rebelaba ante esta creencia y afirmaba rotundamente que podía llegarse a la ancianidad en buen estado de salud. Así, relataba que, a pesar de su edad (escribió la obra con 83 años), «monto a caballo sin ayuda, subo las escaleras o una colina con facilidad, paso mis horas con espíritu alegre y bienhumorado conversando con personas de buen sentido o leyendo algún libro, escribiendo (…) y jugando con mis once nietos». Siendo creyente, Cornaro daba gracias a Dios constantemente por no caer enfermo, «dado que he eliminado todas las causas de enfermedad por mi regularidad y moderación». Comía muy poco, aunque bebía cerca de medio litro de vino joven al día, pues afirmaba que el vino añejo le sentaba peor. Siempre recomendó ingerir sólo aquellos alimentos «con los que el estómago no está en desacuerdo», recomendando que se buscara la intersección de dos conjuntos: lo que le gustara al paladar y lo que le sentara bien al estómago. De joven sólo comía dos veces al día, rutina que en su vejez amplió a cuatro comidas en cantidades mucho menores, pero con una dieta variada: «Pan integral, yemas de huevo, sopas; cordero, pollo y pescado (…), teniendo en cuenta que lo que daña no es tanto la ingesta de comida inadecuada como una cantidad excesiva». El italiano consideraba que cada uno debía observar su propio cuerpo, «pues lo que a otros no hace daño a mí puede hacerlo», y viceversa[1].

Hace un siglo, el sacerdote jesuita Edward Garesché —que vivió hasta los 84—, también dedicaría un capítulo de su extraordinario manual de vida a realizar una serie de recomendaciones para vivir una vida físicamente sana: «No pensar demasiado en la propia salud (…); realizar suficiente ejercicio al aire libre, pero no demasiado; comer suficiente comida saludable, pero no demasiada; dormir suficiente, mucho aire libre, una abundancia de agua pura, exponerse a tanta luz solar como se necesite, tener un ocio razonable y edificante y mantener un espíritu sereno y alegre». Finalmente, enfatizaba que «una vida religiosa plena, llena de fe, esperanza y caridad, tiene una influencia maravillosa en la salud del cuerpo tanto como en la del alma»[2]. Estudios recientes, por cierto, le dan la razón[3].

Esperanza de vida y longevidad

Si he mencionado estos dos casos (naturalmente, anecdóticos) es porque existe la creencia generalizada de que en tiempo pretéritos nadie llegaba a edades avanzadas. Sin embargo, según el Libro de los Salmosescrito hace 3.500 años—, las personas robustas vivían en aquel entonces hasta los 80 años. Asimismo, entre los sabios de la Antigua Grecia —hace unos 2.500 años—, Demócrito vivió hasta los 90 y Platón hasta los 81. San Juan evangelista murió a los 94 años de edad —hace 2.000 años—, y pensadores estoicos de la misma época, como Epicteto, alcanzaron los 80. Y hace 500 años algunos de los miembros de la Escuela de Salamanca, como Juan de Mariana o Martin de Azpilicueta, vivieron 88 y 94 años, respectivamente. Entre los papas hay varios casos de extrema longevidad: por ejemplo, san Agatón murió con 104 años en el siglo VII, y Celestino III superó los 90 en el siglo XII. Y en la Inglaterra victoriana de 1855, la edad más común a la que morían los ingleses (estadísticamente, la moda) eran los 76 años[4].

Si le han sorprendido estos datos, no está usted solo: el espectacular aumento de la esperanza de vida al nacer acaecido en los últimos cien años ha provocado la generalización de dos ideas erróneas. La primera es creer que, si a principios del siglo XX la esperanza de vida al nacer era, por ejemplo, de 35 años y hoy ha pasado a más de 80, esto significa que en aquel entonces la gente solía morirse a los 35, de modo que una persona de 45 o 50 era considerada una persona muy mayor. Este error parte de la habitual confusión entre la esperanza de vida al nacer y la longevidad del ser humano, definida como la edad máxima que este puede esperar vivir.

La esperanza de vida es el número de años que le queda de vida a una población, de media, a una edad determinada. Por lo tanto, el concepto de esperanza de vida debe siempre ir unido a un corte de edad: hay esperanza de vida al nacer, esperanza de vida a los 25 años, a los 65, a los 80, y así sucesivamente. El tremendo aumento de la esperanza de vida al nacer, la más mencionada, se ha visto enormemente distorsionada por la mayor mortalidad infantil y maternal (en el parto) que había en épocas pretéritas. Pero, conforme las personas sobrevivían al nacimiento, a la infancia y a la juventud, la esperanza de vida de los supervivientes de aquella época se iba asemejando más y más a la actual.

El segundo error consiste en extrapolar el aumento en la esperanza de vida llegando a la conclusión de que el ser humano está inexorablemente destinado a ser centenario o incluso aún más longevo. Esta última creencia tiene raíces filosóficas, entre las que se encuentra el cientificismo imperante en las sociedades modernas, que idolatran el tótem del progreso (científico y médico) creyendo que el momento histórico presente es la cúspide de la civilización, y la transformación del deseo de eternidad espiritual en una vana ilusión de inmortalidad corporal. Así, el hombre moderno, descreído y autosuficiente, ha pasado de centrarse en la inmortalidad del alma a centrarse en la del cuerpo, lo que le ha llevado a preocuparse mucho más por su salud física que por su salud espiritual: el asceta ha sido sustituido por el vigoréxico, lo que no parece un avance civilizacional, precisamente.

¿Por qué las mujeres viven más?

En cuanto a la diferencia por sexo, es bien conocido que la esperanza de vida al nacer de las mujeres (para las personas intelectualmente confusas, cromosoma XX) es superior a la de los hombres (XY), diferencia que se mantiene para casi todos los segmentos de edad. ¿Por qué? Aquellos que no distinguen entre correlación y causalidad podrían defender que, dado que las mujeres hablan significativamente más que los hombres (salvo en la adolescencia y la senectud[5]), hablar debe alargar la vida.

En realidad, dos teorías compiten por encontrar una explicación a por qué las mujeres viven de media más que los hombres. La primera de ellas lo achaca a diferencias biológicas y hormonales. La segunda, sin embargo, lo achaca al hecho de que los hombres tienen conductas más arriesgadas: beben más, fuman más o tienen comportamientos más temerarios en el deporte o al volante (mueren en accidentes de tráfico el doble de hombres que de mujeres).

¿Cuál de las dos teorías tiene más visos de ser cierta? Hace algunos años, un investigador decidió realizar un estudio para intentar dilucidarlo. Para lograrlo, buscó subsegmentos de la población en los que los estilos de vida de hombres y mujeres fueran lo más parecidos posibles. Así surgió el llamado Estudio de los claustros, que analizó las causas y edad de la muerte de casi 17.000 religiosos católicos en los monasterios de Alemania y Austria en los últimos doscientos años (en algunos casos, desde el s. XVI)[6]. Las conclusiones fueron claras: aunque las monjas vivían algo más que los monjes, la diferencia se reducía considerablemente, por lo que, aunque persistía un factor biológico, «son los factores conductuales los principales responsables de las diferencias [de esperanza de vida] por sexo».

En los monasterios se vive más

Pero el mencionado estudio arrojó luz sobre muchos otros aspectos. Por ejemplo, comprobó que la esperanza de vida de los religiosos a los 50 años de edad era dos años superior a la de la población en su conjunto. Cuando se tomaba en consideración la esperanza de vida activa sin limitaciones físicas, la ventaja de los religiosos frente a la de la población general se ampliaba hasta los 3 años.

Algunos podrían creer que lo que explica la mayor esperanza de vida de los religiosos es la falta de fricciones en la convivencia con personas del sexo contrario (¡tan distintas en todo!), pero esto no es así: las personas casadas —tanto hombres como mujeres— tienen una esperanza de vida superior a las que no lo están[7].

La diferencia era un poco mayor entre los hombres que entre las mujeres. De hecho, en las últimas décadas las monjas parecían vivir más o menos los mismos años que la población femenina en general, pero la diferencia se mantenía en los monjes. Por razones inexplicadas, «la tasa de mortalidad por cáncer entre los monjes era sólo la mitad de la de los laicos, y la mortalidad por enfermedades cardiovasculares también era significativamente menor entre los monjes que entre los hombres de la población general». Dado que los factores de riesgo que conducen al desarrollo de diversos cánceres y patologías cardiovasculares aún no se comprenden muy bien, sólo cabe especular sobre los motivos de la mayor esperanza de vida de los religiosos. Puede ser la dieta, el menor consumo de tabaco y alcohol, la mayor exposición al aire libre, que además es más limpio en los monasterios (generalmente situados en entornos rurales), el silencio exterior y, sobre todo, interior, la falta de estrés provocado por «los afanes de la vida y la seducción de las riquezas» (Mt 13, 22), la existencia de una vida ordenada en horarios y ritmos mucho más lentos, el vivir rodeado de una comunidad estable de amor, la vida virtuosa o la paz interior basada en el abandono en la voluntad de Dios. Ambos, monjes y monjas, mantenían un sano esparcimiento, si bien limitado en el tiempo y diferenciado en su naturaleza: frecuentemente, el recreo de las monjas parecía centrarse en hablar, mientras que el de los monjes se centraba en pasear.

Mitigando el entusiasmo

Retomemos la cuestión inicial: ¿vivimos muchos más años que antes? Para contestar a esta pregunta con datos he escogido las estadísticas de Suiza, país relativamente aislado de su entorno y que reúne dos interesantes requisitos: su neutralidad, que le ha mantenido protegido de las grandes guerras de los últimos dos siglos, y su elevado nivel de vida secular, que atenúa las distorsiones producidas por la disminución de la pobreza, la falta de higiene y la carestía de alimentos y agua potable.

Pues bien, las tablas de mortalidad suizas muestran que hace un siglo la esperanza de vida al nacer era de 40 años; hoy es de 84. Sin embargo, si seguimos avanzando, los datos van perdiendo espectacularidad: el suizo que hace un siglo hubiera alcanzado los 65 podía esperar vivir hasta los 76, mientras que hoy puede esperar vivir hasta los 87. ¿Y qué ocurre con el suizo que hace un siglo hubiera llegado hasta la provecta edad de 80 años? Que podía esperar vivir 5 años más. Hoy puede esperar vivir 10 años más, lo que supone una diferencia de sólo 5 años en un siglo[8] (como es lógico, cuanto más nos acerquemos a la longevidad máxima, menor será la diferencia absoluta).

Suzia no es un caso aislado. En España, un anciano que a finales del siglo XIX hubiera alcanzado los 80 años podía esperar vivir hasta los 83; un siglo más tarde (1999), podía esperar vivir hasta los 87, una diferencia de tan sólo 4 años[9].

Para comprender por qué estas diferencias me parecen escasas, debemos recordar que hace un siglo prácticamente no había antipiréticos para bajar la fiebre (la Aspirina comenzaría a comercializarse en 1900). Tampoco existían los antibióticos, ni se había inventado el DDT (que erradicaría la malaria de gran parte del mundo, incluida Europa), ni se había generalizado la vacunación con las pocas vacunas eficaces en reducir la mortalidad. Tampoco se había identificado el peligro del tabaquismo, ni existían los avances en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares o en las técnicas quirúrgicas que tenemos hoy en día. Para más inri, a principios del siglo XX había muchísimos menos médicos por cada 1.000 habitantes, ratio que en un siglo se ha multiplicado por más de 3 en Suiza y por más de 9 en España (aunque quepa preguntarse si esta hiperinflación médica ha sido un factor positivo o negativo en cuanto a esperanza de vida se refiere…).

Conclusión

Estos datos quizá deberían invitarnos a contemplar con mayor sobriedad las supuestas ventajas de la medicalización obsesiva de la sociedad actual. Es más: a la luz del Estudio de los claustros, quizá debiéramos preguntarnos si nuestro estilo de vida realmente conduce a una vida más sana, e incluso si aquello que tomamos como garantía de salud realmente lo es. No olvidemos que los monjes modernos no siguen hábitos considerados saludables por el resto de la población y, aun así, viven más: por ejemplo, no se hacen chequeos de salud anuales, ni duermen muchas horas sobre almohadas y colchones ergonómicos (algunos incluso cortan el sueño en mitad de la noche). Y aunque se mantienen físicamente activos, tampoco hacen deporte ni se obsesionan por seguir la última moda médica o dietética. Se limitan a vivir una vida enfocada en su sentido último, sobria, moderada, tranquila y ordenada.

Y viven más.

[1] L. Cornaro. How to live 100 years or Discourses on the sober life.

[2] E. Garesché. How to live nobly and well (Sophia Institute Press, 1999).

[3] Attending religious services linked to longer lives, study shows – Harvard Health

[4] Mortality in England and Wales – Office for National Statistics

[5] Are women really (not) more talkative than men? A registered report of binary gender similarities/differences in daily word use – PMC

[6] Publikationen | Deutsch-Österreichische Klosterstudie

[7] Life expectancy and active life expectancy by marital status among older U.S. adults: Results from the U.S. Medicare Health Outcome Survey (HOS) – PMC

[8] Switzerland – Health Country Profile | Our World in Data

[9] DT_2006_11.pd

JESÚS ENRIQUE COLOMBO: 100 CORRIDAS DE TOROS EN PERÚ / por Víctor Ramírez “Vitico”

Colombo a hombros en Lima (2025)

'..Los datos de Colombo en plazas peruanas hablan de una apabullante regularidad en el triunfo, pues suma 107 corridas de toros, 250 orejas, 14 rabos, 3 vueltas al ruedo sin trofeos, 219 toros lidiados de los cuales ha indultado 16 con 85 salidas a hombros..'

JESÚS ENRIQUE COLOMBO: 100 CORRIDAS DE TOROS EN PERÚ

Víctor Ramírez “Vitico”
Mérida, Venezuela, 22 Sept. 2026
El matador de toros venezolano Jesús Enrique Colombo ha alcanzado un importante logro esta temporada al llegar a las 100 corridas de toros en Perú a lo largo de casi una década como espada de alternativa. Perú es muy importante para Jesús Colombo padre que realizó amplias campañas en el hermano país andino y ahora Jesús Enrique destaca como uno de los toreros más cotizados en la nación americana con la temporada más grande por número de festejos. En sus inicios como becerrista empezó su rodaje por una nación que ha recibido con los brazos abiertos a toreros de todas las nacionalidades. El destino le tenía incluso marcado a Jesús Enrique que sería Perú el país de su alternativa al no poder tomarla en Zaragoza por la grave cornada sufrida en su despedida como novillero en Valencia. Ese 26 de noviembre de 2017 en Lima abría su etapa como matador de toros que le ha llevado por todos los países taurinos. 
En Usquil el 17 de agosto alcanzó la redonda cifra de las cien corridas de toros en ruedos peruanos, tras conseguir el año pasado otro logro importante, las doscientas actuaciones como matador de toros. En la feria de Chota de 2018 inició Colombo su paso por Perú como matador, abriendo la puerta grande dos días consecutivos el 25 y 27 de junio, el primer indulto lo logró en Lajas el 9 de julio de 2019 al perdonarle la vida a un gran toro de San Simón. En la misma población de Lajas cortó su primer rabo en suelo peruano el 8 de julio de 2022 en una tarde en la que se lidiaron toros de San Pedro y Salamanca. 

En la amplia estadística de Colombo se destaca el hecho de haber toreado hasta el momento cinco corridas en Lima, cortando cuatro orejas, dando dos vueltas al ruedo sin trofeos con la puerta grande de Acho que conquistó el 19 de octubre de 2025 al cortar una oreja a los toros “Brasero” número 501 de San Pedro y “Ganador” número 461 de Salamanca. 

Colombo ha toreado en más de 42 ciudades y pueblos, en Tacabamba es donde más veces ha actuado con 11 corridas, 27 orejas, 2 rabos, 21 toros lidiados, 3 indultos y 10 puertas grandes, destacando también que tiene el primer toro indultado en la plaza de Las Tunas en Cieneguilla. Ha indultado en corrida formal toros en Lajas, Matara, Tacabamba, Viraco, Huambos, Cutervo, Ayarpongo, Bambamarca, La Leonera, Velille, Las Tunas, Chumpi y Usquil. Esta temporada es en la que más corridas ha participado pues lleva ya 24 que lógicamente se van a incrementar hasta final de año, anterior a esta fue la de 2024 con 22 paseíllos la de mayor actividad. 


Los datos de Colombo en plazas peruanas hablan de una apabullante regularidad en el triunfo, pues suma 107 corridas de toros, 250 orejas, 14 rabos, 3 vueltas al ruedo sin trofeos, 219 toros lidiados de los cuales ha indultado 16 con 85 salidas a hombros. Suma también un buen número de festivales con varios toros indultados. Jesús Enrique Colombo sigue con paso firme en una temporada importante en su carrera, Perú es uno de sus pilares fundamentales donde alimenta tarde a tarde, triunfo tras triunfo el sueño de ser figura del toreo.