lunes, 31 de diciembre de 2018

San Telmo, Buenos Aires





















                Bien aparecidos camaradas, la voz subía los escalones con nosotros, me diste tu mano y llegamos al viejo piso a cuadros de la milonga.
                Un tango, mis tacos, tu sombrero, regresar y el abrazo;  los puntos en la baldosa. Bailamos la noche, la madrugada. La maÃąana nos encontrÃģ pintados en el inmenso mural de la pared.
                Y ahí nos quedamos en el beso, en las sÃĄbanas tibias de bandoneÃģn, con el sabor del vino de Neruda.

                Yo noche, vos JuliÃĄn.



mabel casas