La última carta casi profeta de Prince Royce


Hace ya mucho tiempo, muchos meses que no escribo nada. Me hallo lejos del lugar donde escribí mi último post. Estoy al otro lado del charco. La música que se escucha aquí mayormente es diferente, otros sonidos. He aprendido, y no sé cómo, a valorar la bachata. Del que voy a hablar no tenía ni idea de quien era hasta llegar aquí. Se trata de un neoyorquino del Bronx que canta Bachata llamado Prince Royce. Alguna fama ha de tener, pues ha hecho duetos con Thalía y Maná, y estos dos en Latinoamérica tienen mucho nombre, eso por no contar de Juan Luis Guerra, con también ha hecho un dueto épico para él, porque claro, cantar con uno de los mejores compositores latinos debe ser un orgullo grande para este recién llegado. Sus canciones tiene el sello de su voz suave. Os diría que he escuchado muchas canciones de Prince Royce pero ahora que me hallo en Honduras, lejos de mi Guatemala diaria, descubrí una canción que no conocía llamada "Mi última carta", del año 2010, de un disco que lleva su nombre. Yo en 2010 no tenía ni idea de que existía este ciudadano terrestre y musical. Ha sido importante porque antes de conocer esta canción escribí una carta para poner punto y final a una relación, luego, unos tres días más tarde escuché esta canción y fue post profética. Como estoy en latinoamérica quiero bailarla y recordarla con una cerveza en la mano. Desde Honduras, con amor, para todos. 



Todo no cabe aquí pero Si me voy, dime esto...

Os contaré algo desde el final. El último viernes del mes de mayo viví La Movida de los 80 y aparecieron un buen puñado de canciones. Esa noche viví cosas que no sé contar.

Y en el momento en que escribo esto estoy azorado, atribulado, con sentimientos encontrados tras ver la mejor película de animación (Up). De repente aparece en mi lista de blogs favoritos, el blog "Padre" o paternal de este, ese en el que la música tiene todos los homenajes justísimos. El que me hace descubrir tantísima música. Tras haber llorado con Up, mi cabeza se liberó gracias a Carlos Siles y su canción "Si tú te vas, me voy contigo". No la conocía. Anoche pensé muchas cosas tal que así:

"Ojala supiera narrar lo acontencido en los últimos cinco días de mayo, narrar todo lo sucedido en la última noche de mayo. Ha sido inolvidable. Tengo ganas de reír a carcajada y de llorar con desconsuelo. Esta vida,  estas mujeres, esta geografía, esta ciudad que no hacen pero quieren intentar hacer sin yo pretenderlo. Yo, ya no soy yo, sino otro ser que está naciendo".

"Alicante, ¿Por qué me haces esto? Me has dejado toda la noche hablando en inglés. I'm so lost. I'm feel so loser. This night have been a dream or a nightmare. I don't know what happened. It's so extranger. Oh, help me God!".

"El sexo sin amor es la experiencia física más vacía y sumamente triste que he experimentado en toda mi vida. No ayuda. No compensa".

"En 48 horas no pasa nada y pasa todo"

"Están pasando demasiadas cosas y nunca he necesitado más ayuda que ahora mismo. Un mundo antagónico se cierne sobre mí. No entiendo nada. No sé qué hacer. No sé contar. No sé hablar. No sé nada. A veces siento que todo es ineluctable". 

Sigo sin saber de la vida. Pero lo hago lo mejor posible. Sé cosas del amor. Puede que no sea el mejor, pero creo que lo hago bien. El futuro es dentro de cinco minutos. Después de una semana en la que algo se ha roto, las sensaciones son contradictorias. Esta canción corre a mí a decirme que mi amor merece alguien que le importe así. Independiente pero con el sentimiento de que importa el recuerdo y que el olvido no tiene hogar en el corazón de quien ama, si me aman.


No puedo/quiero enamorar de ti

Creo que no he sido capaz de decir esto a ninguna chica pero sobre todo es importante porque en los últimos meses sí lo he pensado. "No puedo enamorarme de ti" de Joaquin Sabina. Una canción publicada en el año 2002 como parte del disco homenaje a Antonio Flores. Esta letra es clara y yo, que también soy sólo a veces un poco cobarde (escasísimas ocasiones, lo juro) me quedó o me faltó por decirle a alguien estas palabras:

"Escucha una cosa Que te voy a decir
Aunque te duela el alma Como me duele a mi
Podría engañarte Si se me diera de ti
El caso es que No puedo enamorarme de ti
No, no puedo enamorarme de ti
Nadie te roba nada Nadie ocupa el lugar
De nadie son los besos Del los labios del mar
De nadie es el camino Que no mira hacia atr£s
Donde se desangran Las estatuas de sal
No no puedo enamorarme de ti, No no puedo enamorarme de ti
No no puedo enamorarme de ti, No no puedo enamorarme de ti
Si quieres quererme Voy a dejarme querer
Si quieres odiarme No me tengas piedad
Pero hay una cosa Que no vas a lograr
Y es hacer negocios Con la necesidad"

Toto (del Mago de Oz) en África

De repente hace unos meses me dio por rescatar una canción de Toto que había escuchando en mi adolescencia, “Rossana” y “Hold the line”. Sin embargo, fue viendo un capítulo de una serie cuando esta canción, “Africa” se me metió en la cabeza. La había escuchado también de joven pero no se me ha metió tan a fondo como ahora. Me dio mucho buen rollo, una madurez psicológica cuanto menos que me vino bien. Este tema es del año 1982, casi nada para el cuerpo, ya se podría considerar vieja. Del disco Toto IV, de donde procede otra conocida canción de este grupo, que tiene por lo demás ciertas historias en torno al nombre del mismo grupo, sobre todo algo muy controvertido.  Copio y pego según la wiki

¿Por qué Toto?
Tras la formación de la banda en 1976 los miembros se reúnen en un estudio para comenzar a grabar su álbum debut, el pianista y tecladista David Paich llega al estudio con la letra de las canciones de su álbum homónimo; una vez reunidos y habiendo visto recientemente la película "El Mago de Oz" (en la cual el perrito de la niña Dorothy se llama Toto), el baterista Jeff Porcaro escribe el nombre Toto con una etiqueta en los carretes de las primeras cintas magnetofónicas y se las entrega a los ingenieros de sonido con la razón de identificarlas fácilmente. Al terminar por completo las grabaciones y al no tener nombre para la banda tuvieron que elegir el nombre, el vocalista Bobby Kimball sugiere el nombre Toto porque ese nombre aparecía en todas las cintas de grabación, luego los miembros comenzaron a analizar en profundidad el nombre; el bajista David Hungate agrega que flavio en latín significa "todo" o "abarca todo", además Jeff Porcaro agrega "somos como una cazuela que experimenta con variados alimentos, es decir, con variados estilos musicales"; es así como a todos, menos al guitarrista Steve Lukather, les gusta el nombre de la banda, y así el primer álbum y la banda lo llaman'.

"La verdad es que odio el nombre "Toto", ¡siempre lo he odiado! En serio, ¿qué significa "Toto"? ¡Pues nada! No le pusimos ese nombre a la banda por el perro de "El Mago de Oz", tampoco se lo pusimos porque "Toto" viene de latín "totus" que significa "todo", ¡nada que ver! Como tú dices, son muchas historias, pero ninguna es cierta. Lo que pasó fue que cuando armamos la banda y comenzamos a grabar nuestro primer disco, al mismo tiempo estábamos grabando en el mismo estudio música para otros artistas; entonces nuestro ingeniero de grabación, para no confundirse, le ponía a nuestros carretes una etiqueta y lo primero que se le ocurrió fue "Toto", simplemente como una identificación para saber que esas grabaciones eran los registros de nuestras canciones y no de otros artistas. Durante todo el tiempo que estuvimos grabando el disco nunca nos preocupamos por el nombre de la banda, y cuando el álbum fue finalizado y el sello ya lo quería lanzar nos preguntaron: "¿Y cómo se llama la banda?" ¡Y no había nombre! (risas); entonces yo propuse el nombre "Ripe Jack", pero votamos y a nadie le gustó, lo encontraban muy agresivo, entonces como no había nombre Bobby (Kimball, vocalista), dijo: "¿Y si le ponemos a la banda "Toto"?; las cintas ya están rotuladas así, es un nombre corto, fácil de recordar, y todos los carretes de cinta dicen "Toto"; entonces seamos Toto." ¡Y todos estuvieron de acuerdo, menos yo! Pero como la mayoría manda... y bueno, ya está, ¡lo odio y lo he odiado por 30 años! Pero esa es la verdad, "man" (en inglés en el original, n.del t.), pero a pesar de que encuentro terrible el nombre, agradezco a Dios que la gente haya valorado a las personas y la música que hay detrás de Toto durante todos estos años; Toto es sólo un nombre, lo importante son las personas, los músicos y la música, todo lo que envuelve el nombre, pero no el nombre en sí."
Steve Lukather en una entrevista con Rockaxis en 2007 (Chile).

Por lo demás, una letra muy bonita, en español parte del estribillo dice más o menos así:

“costará mucho para separarme de ti, no hay nada que ni cien hombres o más puedan hacer, bendigo las lluvias en Africa, tomaremos un tiempo para hacer las cosas que nunca hemos hecho"


Quiero de-cir-te-quiero, Ida Susal


Esta es la historia de una canción que comenzó quizás en el año 2011 o puede que mucho antes. Yo soy fan de los más peques. Me refiero a los grupos que no llenan estadios ni grandes recintos pero que valen muchísimo y que están tratando de abrirse un hueco más que justo en la música. Uno de ellos es Ida Susal, encazado por su cantautora Julia, una tinerfeña del norte que lleva muchos años con este y otros proyectos para intentar ganar a la música un terreno digno, cosa que en las islas parece imposible si no vas con un sello de música...digamos que cuestionable como poco. "Dar-te-quiero" es la canción de Ida Susal, una de las que me enamoré en un concierto, o en una grabación, no lo recuerdo. Admiré y admiro a este grupo como a Kunfusion y otros varios que sé que aman la música y la forma de hacer algo de fusión y algo diferente. Es el caso de Ida Susal, un grupo de personas de la zona Tacoronte-El Sauzal del norte tinerfeño. Esta canción es sólo cariño y amor, es ternura y sobre todo mucha inocencia, al menos es lo que me transmite. Disfrutad de esta canción que tengo el placer de publicar en este humilde rincón gracias a su cantante, Julia, que me permitió bajarme este discaso, "...de seis" que me tiene ab-so-lu-ta-men-te conquistado desde hace meses. Y esta canción es, para mí, subjetivamente, la mejor de un montón de canciones muy buenas de este pedazo de proyecto que suena tan precioso: Ida Susal. 



Dios, sálvanos a todos

Comencé a escuchar “God sabe us all” de Lenny Kravitz en mi travesía pirenáica. Ayudó a mimetizarme con el paisaje, tanto durante el trekking como durante el viaje de vuelta. Fueron buenos momentos en los que creía que podía romper un billete de autobús, en el que creía que podía lograr que alguien estuviera frente a frente en una cafetería en mitad de Madrid. Eran momentos en los que aún creía en mí y en la capacidad para que alguien, el destino, nos lo diera todo porque nos lo merecíamos. A eso me recuerda  y aunque sopló con escasa fuerza, estuvo ahí también cuando una persona a la que dediqué unas palabras en mi otro blog, falleció y dejó a alguien importante muy por los suelos. Dios nos ayuda, el Dios que tú quieras que sea, aunque éste sea de carne y hueso o sólo una deidad primitiva. Da igual. 

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