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Idioma cañari

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El idioma cañari o cañar es una lengua indígena extinta que se habló en las provincias de Cañar, Azuay, El Oro, en el sur de Chimborazo (Alausí), norte de Loja, parte del Guayas y Morona Santiago, es decir en el centro y sur del Ecuador.[1]

Cañari
Andes Ecuatorianos.
Hablado en Ecuador
Región Azuay, Cañar, Chimborazo, El Oro, Loja, Guayas, Morona Santiago.
Lengua muerta Si
Familia Cañari-Puruhá
Códigos
ISO 639-3 ninguno
Linguasphere 84-AAA-ba
Glottolog cana1260

Historia

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Artículo principal: Cultura Cañari.

La lengua cañari, extinta a día de hoy, se vio influenciada y debilitada debido a las conquistas de los Imperios Inca y Español, sumado a cambios demográficos, migraciones, documentación escasa, entre otros. Como toda lengua humana, su historia está ligada a su pueblo y a sus menciones en algunos registros. A continuación un breve repaso del pueblo cañari y las menciones de su lenguaje.

Periodo preincaico

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En la historia del austro ecuatoriano, se conciben tres estilos/fases de cerámica para diferenciar a los pobladores que habitaron el lugar: Narrío, Tacalshapa y Cashaloma. El primero de ellos, la cultura Cerro Narrio está dividida para su estudio en dos períodos: temprano (2000 ac - 500 ac) y tardío (500 ac y 500 dc). Se considera que el siguiente estilo es de la cerámica Tacalshapa, ambas fases son concebidas como pre cañaris.

En el libro “Historia del Legado Cañari” publicado por la Universidad Católica de Cuenca, siguiendo a Idrovo Uriguen (2000) se sugiere la hipótesis que alrededor del año 1000 d.c sucede una migración desde la amazonia hacia el austro, lo que produce desestabilidad en la región y el nacimiento de diversos estilos de cerámica, la más conocida siendo el estilo Cashaloma, considerada la génesis del pueblo cañari. Esta interpretación aún está en discusión.[2]

Actualmente se debate si ambos estilos, el Tacalshapa y el Cashaloma fueron sucesivos o si fueron contemporáneos. Sea de un modo u otro, el pueblo cañari surge en el austro con el tercer estilo cerámico ya mencionado. Sin embargo, no existe una unidad política sino más bien cultural entre los diversos asentamientos cañaris. Es por ello que si bien existen ciertos términos contemporáneos a la conquista Inca como el nombre del cacique Dumma, la zona de Guapondelig y la misma palabra Cañare, no hay certeza que llegasen a nuestros días sin el filtro o influencia de otro lenguaje. 

Imperio inca

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Durante la expansión Inca en las últimas décadas del siglo XV en el actual territorio ecuatoriano a manos de Tupac Yupanqui, el idioma cañari tuvo contacto con el quechua. Entre ambos idiomas existió, como en toda lengua, un intercambio léxico. Sin embargo, se desconoce cuánto y en qué medida afectó y (o) influenció la llegada del quechua al idioma cañari, pues el idioma de los Incas fue impuesto en todo el Tahuantinsuyo.

Cabe mencionar los mitimaes, siendo así que Tupac Yupanqui llevó una parte de los cañaris hacia su capital, el Cuzco. Donde sirvieron al Inca en diversas tareas. Se desconoce con exactitud cuántos cañaris fueron trasladados. Empero, este es el primer cambio demográfico del pueblo cañari del que se tenga registro.

Con el gobierno de Huayna Cápac, quien pasa gran parte de su vida en el norte del Imperio Inca, establece su base en el territorio de los cañaris. Gonzales Suárez en su obra “Estudio histórico sobre los cañaris”, siguiendo a Cabello Balboa, menciona que el emperador Inca, en su lecho de muerte “dibujó” con un cayado diversas líneas de colores en vez de usar el quipu tradicional incaico. No hay certeza de que fuera un sistema de escritura cañari, empero aquella interpretación, aún discutida, deja la posibilidad que el Inca conociese una forma de comunicación de ellos.[3.1]

Durante la guerra civil Incaica entre Atahualpa, apoyado desde Quito y Huáscar, apoyado desde el Cusco; los cañaris tomaron partido por Huáscar. Durante el conflicto que aconteció en Tomebamba las fuerzas de Huáscar fueron derrotadas. Temiendo represalias del Inca quiteño, los cañaris enviaron a niños con ofrendas. Sin embargo, Atahualpa aniquiló a la gran mayoría de los cañaris varones, incluyendo mujeres embarazadas. Este sería el segundo cambio demográfico, el más fuerte que padecería el pueblo cañari. Este hecho generaría a futuro un gran resentimiento.

Una vez terminado el dominio Inca, el idioma Quechua pasó a tener destinos diferentes en las poblaciones conquistadas. Particularmente en el pueblo cañari y algunos pueblos de Quito, según lo menciona Gonzalo Suarez en la obra ya mencionada, y siguiendo a Garcilaso: “... muchas provincias de la jurisdicción de Quito, ignoran del todo la lengua general que hablaban”.[3.2]

Imperio español

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Durante el dominio del Imperio Español, que inició a principios del siglo XVI hasta inicios del siglo XIX, en el actual territorio ecuatoriano. El pueblo cañari tomó partido por el bando español, debido a la anteriormente mencionada masacre perpetrada por Atahualpa para con su pueblo. Después de la caída del Imperio Inca, el quechua entró en una crisis debido a la eliminación de sus instituciones, lo que generó que se hablaran las lenguas locales y que el mismo quechua evolucionara.

Durante las primeras décadas de la colonia existen registros del idioma cañari. Octavio Cordero Palacios en el proemio de su obra: “El Quechua y el Cañari”, compila menciones de la lengua cañari entre el 1572 y 1583. Por un lado registra la mención del idioma cañari por seis curas, quienes remitieron sus comentarios al corregidor Don Antonio Bello Gayoso y quien a su vez debía enviar esta información al Virrey de Perú Don Martín Enriquez. Y por otro lado, también añade la opinión de Don Juan Salinas de Loyola.[4]

  • Don Juan Salinas de Loyola: “En términos de la dicha ciudad (Loja) hay tres diferencias de gentes, naciones o lenguas. La una se dice Cañar, y la otra Palta, y la otra Malacatas, que estas dos últimas, aunque difieren algo, se entienden; y así son diferente en hábitos y en traje, y aun en condiciones, porque la gente Cañar es gente más doméstica y de más razón que no la Palta…”
  • El Padre Juan Gómez remitió sobre Cañaribamba: “Y en cuanto al lenguaje que hablan, que se dice Cañar, es toda una, aunque diferencia este pueblo de los demás pueblos Cañares en algunos vocablos, empero todos se entienden sin que haya otra lenguaje entre ellos”.
  • El Padre Pedro Arias Dávila remitió: “La lengua que esta provincia habla se dice Cañar, porque los indios se dicen y llaman Cañares”
  • El Padre Melchior Pereira expresó sobre Paute: “Las lenguas que tienen es la Chañar, que es la suya propia, y la general del Inca, que toda la saben”
  • Don Gaspar Gallegos remitió sobre Azogues: “Llámese la lengua de estos naturales Cañare, porque así se llama toda esta provincia y términos de la ciudad de Cuenca”. “Y a esta causa se llamaron estos naturales de los términos de Cuenca. Cañares, y así hablan la dicha lengua de los Cañares entre ellos y la conversan; pero todos saben y hablan la lengua del Inga general, y entre nosotros y otras gentes tratan y conversan con la dicha lengua”
  • Don Martín Gaviria remitió sobre Sto Domingo de Chunchi: “Hablan la lengua general Quichua del Inga; los más la lengua particular de ellos, que es la Cañar de la provincia de Cuenca, y en partes revuelta con la de los Purguays de la provincia de Riobamba, mas por estas dos lenguas se entienden todos.
  • Don Hernando Italiano remitió sobre Alausí: “Hablan la lengua general del Inga que llaman Quichua; los más hablan la lengua particular de ellos, que es la Cañar de la provincia de Cuenca, mezclada con la de los Puruguayes de la provincia de Riobamba; y hay otras diferentes lenguas, más por estas dos se entienden muy bien.”

En 1583, según el texto anteriormente citado por Gonzálo Suárez; el obispo de Quito, Fray Luis López de Solis, celebrando su primer sínodo diocesano, dispuso realizar catecismos cristianos en la lengua cañari y puruhá, porque aquellos no tienen ni hablan la lengua del Cusco y ni el Aymara. Gabriel de Minaya sería el encargado de este texto, no se sabe si aquel catecismo sería completado totalmente ya que no ha llegado a nuestros días. [3.2]

En la obra “Crónicas y Buen Gobierno” de Felipe Guamán Poma de Ayala del siglo XVII, en su carta al Rey Felipe, en la que describe el contenido del libro, menciona la lengua cañari de la siguiente manera:

“Escogí la lengua e fracis castellana, aymara, colla, puquina, conde yunga, quichua, inga, wanca, chinchaysuyo, yauyo, andesuyo, condesuyo, collasuyo, cañari, cayampi, quito…”

La lengua cañari no es mencionada en el prólogo para el lector cristiano y gran parte de las menciones al pueblo cañari son textuales, sea como pueblo conquistado por Huayna Capac o como pueblo perteneciente a la región del Chinchaysuyo.[5]  

Lorenzo Hervás y Panduro, en su obra “El Catálogo de las lenguas de las naciones conocidas”, publicado a principios del siglo XIX (basado en la traducción de uno de sus propios textos de finales del siglo XVIII), dedica el capítulo V de su obra a presentar al Reino de Quito como un caos de lenguas debido a la cantidad de pueblos que en ella habitan. Anterior a aquel capítulo y siguiendo los comentarios de Garcilaso, menciona el desuso de la lengua Inca, una vez el Tahuantinsuyo tuvo su final en el siglo XVI:[6.1]

“...muchas provincias de la jurisdicción de Quito ignoran del todo la lengua general que hablaban, y todos los collas, y los puquinas, contentos con sus lenguajes particulares y propios desprecian el del Cozco. Demás de esto en muchos lugares donde vive la lengua cortesana, está tan corrompida que casi parece otra lengua diferente. También es de notar, que aquella confusión y multitud de lenguas que los Incas con tanto cuidado procuraron quitar, a vuelto a nacer de nuevo, de tal manera, que el día de hoy se hallan entre los indios más diferencias de lenguages que había en tiempo de Huayna Capac, último emperador de ellos.”[6.2]

En la sección II del quinto capítulo, se nombran los siete gobiernos del Reino de Quito y sus 117 naciones que poseían lengua propia. Los gobiernos nombrados son: Quito, Atacames, Guayaquil, Jaén, Quijos, Macas y Cuenca. Para ese entonces el quechua y el español ya eran las lenguas dominantes. [6.3]

En el caso del gobierno de Cuenca, Gonzales Suarez identifica la mención de los idiomas de los Cañaris, de los Cañaribambas, de los Cajas, de los Chanchanes, de los Cinobus, de los Plateros y de los Jíbaros.[3.1]

Independencia

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Durante el proceso de Independencia de Cuenca, desde el año 1809 hasta el año 1822, se pierde el rastro de la lengua cañari y de su pueblo como tal. Aunque se mantiene la toponimia de los lugares en los escritos.

Un caso curioso en relación a los cañaris es mencionado en la obra “Historia de Cuenca y su región, proceso de Independencia 1809-1822” de Juan Cordero Iñiguez.

El día 15 de noviembre de 1820, ya varios días después del 03 y 04 de noviembre, se instaló la Asamblea para aprobar la Constitución de la República de Cuenca, que recién había declarado su independencia y que resultaría efímera. En aquella reunión asistieron representantes de veinticuatro pueblos cercanos a la ciudad, entre aquellos estaban los topónimos cañaris como: Asmal (Guachapala), Cañar, Cañaribamba, Taday, Sigsig, Xima y Xirón.[7.1]

Días después de aquel hecho, se aprobó la confección de un escudo. Este consistía en un cañari, de torso descubierto mostrando su contextura, su mano señalando al cielo y una estrella, mientras portaba en su otra mano una lanza estabilizada en el suelo.[7.2]

Variadas han sido las visiones respecto a aquello: desde el romanticismo de señalar libertad total, hasta la ironía de representar el final del yugo español mientras el indio real vivía aún sometido y en pobreza.

Época republicana

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Para cuando Ecuador da sus primeros pasos como república, es inexistente algún registro de la lengua cañari y de su pueblo en la literatura republicana temprana. Los cañaris pasaron a ser parte del saber popular; sin embargo, a falta de una protección cultural, son constantes los expolios que se suscitan en el austro realizados por los llamados Huaqueros. Es inestimable cuanto de patrimonio cañari se vio perdido por aquella práctica.

Tal es el caso del Tesoro de Sígsig, que consiste en diversos objetos con un nivel avanzado de metalurgia en oro, que presumiblemente se trate de un estilo pre cañari. Y que ahora reposan en Estados Unidos

Y el caso de la Corona cañari, obsequiada por Gabriel García Moreno a la Reina Victoria en 1862. Actualmente reposa en Reino Unido.

Es a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX que poco a poco nace el interés local por la lengua y el pueblo cañari. En la obra “Los Cañaris y su Lengua” de Oswaldo Encalada Vásquez se nos menciona que celebrando el centenario de Independencia de Cuenca, se publicaron varias obras que sumaron a este interés. A continuación se nombran los autores y textos que aportaron al estudio del pueblo y la lengua cañari sumados a los mencionados por Oswaldo Encalada:[8]

  • Gonzalez Suarez. (1878). Estudio histórico sobre los cañaris, antiguos habitantes de la Provincia del Azuay en la República del Ecuador.
  • Jijón y Caamaño. (1919). Contribución al conocimiento de las lenguas indígenas que se hablaron en el Ecuador interandino y occidental.
  • Julio Maria Matovelle. (1921). Cuenca de Tomebamba.
  • Tomás Vega Total. (1921). Tomebamba de los Incas.
  • Jesús Arriaga. (1922). Apuntes de Arqueología Cañar
  • Octavio Cordero Palacios. (1923). El quechua y el cañari.
  • Octavio Cordero Palacios. (1926). El Azuay histórico.

Uso y distribución

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La lengua se usó en lo que actualmente son las provincias de Cañar, Azuay y Chimborazo. De acuerdo con las Relaciones geográficas de Indias,[9] también se usó en Saraguro al norte de la provincia de Loja, aunque los saraguros eran enemigos de los cañaris del norte. Las localidades principales eran Cuenca, Azogues y Cañar.

Clasificación

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Si bien se conocen muy pocas cosas de la lengua cañar las pocas evidencias apuntan a que compartía algunos sufijos toponómicos con el puruhá hablado un poco más al norte y la estructura fonológica de algunas palabras también apuntan que compartía con el puruhá características diferentes del resto del lenguas de la región (ocurrencia de oclusivas sonoras a principio de palabra, existencia de /ž/, terminaciones -pala, -pud, -bug, -shi). Por esa razón se considera que las coincidencias son el reflejo de que muy probablemente estas lenguas estaban emparentadas.

Descripción lingüística

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El puruhá es una lengua mal conocida, la principal información procede de antropónimos (apellidos familiares) y topónimos. La influencia del quechua fue especialmente importante en la provincia de Cañar, sin embargo, el cañar siguió siendo usado por algún tiempo más durante la época de la colonia hasta que fue reemplazado por el quechua.

La toponimia cañar es altamente característica y más fácil de reconocer que la del puruhá. Algunas terminaciones -pala, -pud, -bug, -shi son comunes a las dos lenguas. Además en las Relaciones geográficas de Indias[10] se dan algunas indicaciones del significado de apellidos y topónimos de origen cañar. Por ejemplo, Leoquina se traduce como 'serpiente en un lago', Paute como 'piedra', Peleusi (o Pueleusi) como 'campo amarillo', Pueçar como 'escoba'. El río Jubones se llamaba Tamalaycha o Tanmalanecha 'río que engulle indios'.

Una aclaración particularmente interesante es que el llano en que se encuentra Cuenca se llamó Guapdondelic 'gran llano que se parece al cielo'. Esta explicación permite interpretar un gran número de topónimos como Bayandeleg, Chordeleg, donde -deleg parece significar 'llano grande'. Otros topónimos contienen el morfema -del (e.g. Bayandel), que podría tener un significado relacionado. La terminación más recurrente en topónimos es -cay, que se ha interpretado como 'agua' o 'río', ya que aparece en numerosos hidrónimos como Saucay o el río Yanuncay.[11][12]

Otros ejemplos de topónimos cañaris son los acabados en -copte (Chorocopte), -huiña (Catahuiña), -turo (Molleturo), -zhuma (Guagualzhuma) y -zol (Capzol). En la región cañar, además de los topónimos cañaris originales también hay abundante toponimia de origen quechua, como los que tienen la terminación -pamba 'llano' que superan en número a los terminados en -deleg que tendría el mismo significado en cañar.

Prefijos y sufijos

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Los principales sufijos y prefijos en el Cañari son:[13]

  • Kay: ajuscay, alacay, arrancay, aucay, ayancay, ayauncay, ayuscay, babillcay, babuncay, bachucay, balincay, bibilcay, bisircay, bucay, builcay, bullcay, buncay, burgay, cabuncay, cabtacay, cabuncay, camancay, cancay, caucay, casacay, cashicay, caucay, cerracay, cililcay, cochancay, curquinchicay, curuncay, cusicay, cutilcay, chagualcay, chalacay, chalcay, chancay, charcaym chicticay, chilicay, chullcay, churcay, ganacay, guapllincay, guaguacay, gualalcay, gualmincay, guallancay, cuamuncay, guancay, cuaymincay, gullancay, guncay, gupancay, guiquicay, guischay, guscay, gussucay, gutacay, iluncay, jacay, jazhacay, jacay, lacay, licay, lincay, llamacay, maguarcay, morocay, maluncay, nancay, nocay, palcay, paucay, perruncay, picay, pucay, purcay, pirincay, putucay, raucay, riscay, rucay, sacay saucay, sidcay, surucay, tabacay, tamuscay, tausacay, tilcay, tircay, tulacay, tuncay, yanacay, yanuncay, yumacay, zhurcay, zhucay.
  • Copte: casacopte, chorocopte, choracopte, cosacopte.
  • Cun: cuchucun, cuscun, cushcun, cuzcun.
  • Del: bayandel, ibcadel, bocadel, casadel, duquirdel, gañadel, garudel, gualadel, gullandel, labadel, nonadel, pambadel, pucundel, putudel, quimandel, sabadel, susudel, shiñadel, tacadel, tardel.
  • Deleg: bayandéleg, candéleg, chordeleg, gondeleg, gordeleg, gualadeleg, gualdeleg, guapondelig, guerdeleg, pindilig, sondeleg, shindeleg, shindilig,
  • Pali: carapali, toctapali, tortapali, tutupali, zhinpali.
  • Pud: ashapud, aypud, chalapud, chalpud, jazhapud, larapud, naspud, nudpud, nunpud, perpud, pichipud, rirpud, sarpud, sasapud, tegapud, zhirpud.
  • Si: Alausi, chalagsi, chocarsi, doctaasi, ganasi, peleusi, pulusi, sayausi, togtesi, udusi.
  • Shi: billgagshi, bormanshi, chobsi, ganshi, gashi, garaoshi, golashi, gulashi, gurshi, jalshi, joyacshi, llamagshi, llipshi, paullushi, pupashi, rishi, runshi, shalashi, shaushi, shirishi, shuishi, shullshi, tarabshi, tarushi, tocteshi, tushi, zhatashi, zhaurinshi.
  • Zhun: bayanzhun, bayozhun, bulzhun, burashun, buyzhun, cagnzhun, pilzhun, pinazhun, quinazhun, shalashun.
  • Tarqui: guapatarqui, guaguatarqui, tarqui.
  • Sol: canazol, capzol, charasol, delegsol, gananzol, gonzol, moisol, pimonsol, pucarsol, soransol, toctezol, viezol.
  • Zhapa: aroczhapa, gullanzhapa, lluzhapa, raquishapa, shaishapa, tacalshapa, uduzhapa.

Referencias

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  1. ↑ Adelaar, Willem (2004). The languages of the Andes. Cambridge: Cambridge University Press. p. 395.
  2. ↑ Alvarado, P. R., Gavilanes, M. E. O., Almache, E. L. R., Vásquez, M. V., & Vásquez, R. I. T. (2024). Historia y Legado de la Cultura Cañari. Cuenca-Ecuador: Editorial Universitaria Católica. p. 102. ISBN 978-9942-27-309-3.
  3. Gonzáles Suarez (1878). Estudio histórico sobre los cañaris, antiguos habitantes de la Provincia del Azuay en la República del Ecuador. Quito, Ecuador.: Imprenta del Clero. pp. pp.14-15.
    1. 1 2 pp.15
    2. 1 2 pp.14
  4. ↑ Cordero Palacios, Octavio (1981). El Quechua y el Cañari. Cuenca: Departamento de Difusión Cultural de la Universidad de Cuenca. pp. 18-19-20.
  5. ↑ Guamán Poma de Ayala (2001). «Carta del Autor». El primer nueva corónica y buen gobierno (1615/1616). The Royal Library, Denmark. p. 8.
  6. Hervas,L. (1800). Catálogo de las lenguas de las naciones conocidas, y numeración, división, y clases de éstas según la diversidad de sus idiomas y dialectos. Volumen 1: Lengua y naciones americanas. pp. 235-260-272.
    1. ↑ p.260
    2. ↑ p.235
    3. ↑ p.272
  7. Cordero Iñiguez, Juan (2016). «Capítulo III: El segundo proceso independentista». Historia de Cuenca y su región. Proceso Independentista. 1809-1822. Cuenca, Ecuador. pp. 97-108. ISBN 978-9978-45-822-8.
    1. ↑ p.97
    2. ↑ p.108
  8. ↑ Encalada Vásquez, Oswaldo (2021). «Introducción». Los Cañaris y su Lengua. Cuenca: Don Bosco. pp. 11-12. ISBN 978-9978-14-467-1.
  9. ↑ Jiménez de la Espada 1965, II: 279
  10. ↑ Jiménez de la Espada 1965, II: 265, 274–5, 278, 280
  11. ↑ Paz y Miño, Luis Telmo (1961). «Lenguas Indígenas del Ecuador: La Lengua Kañar». Boletín de la Academia Nacional de Historia 43: 193-229.
  12. ↑ Montaluisa Ch., Luís (2019). La estandarización ortográfica del quichua ecuatoriano : consideraciones históricas, dialectológicas y sociolingüísticas (1ra edición edición). ISBN 978-9978-10-391-3. OCLC 1140072702. Consultado el 15 de marzo de 2021.
  13. ↑ Octavio, Montaluisa Chasiquiza, Luis (9 de julio de 2018). La estandarización ortográfica del quichua ecuatoriano: consideraciones históricas, dialectológicas y sociolingüísticas (en inglés). Consultado el 15 de julio de 2024.