2mg
No quiero a la quetiapina. No esta noche. Que se quede vestida de blanco en la farmacia de los objetos perdidos, esperando que alguien confunda dormir con desaparecer. Yo te quiero a ti, pequeÃąo amor de 2 mg, luna partida en una mesa de noche, botÃģn de nÃĄcar cosido al pijama de Dios. Te quiero cuando llegas sin llegar, cuando bajas las escaleras de mi sangre apagando habitaciones: clic la culpa, clic el ruido, clic esa mujer que todavÃa discute dentro de mi cabeza. Y entonces: una cama, un vaso de agua, dos perros soÃąando, un ascensor detenido en el piso trece, la palabra MAÃANA recortada de un periÃģdico viejo. Collage. Un ojo. Una receta. Una boca. Un martes arrancado del calendario. La mitad de una fotografÃa donde todavÃa ÃĐramos felices. PÃĐgalo todo. Hazme un hombre con restos. Porque yo te quiero como se quieren ciertas cosas imposibles: sin preguntarle al dÃa siguiente quÃĐ hiciste conmigo. Tienes algo de amante clandestino, clona mÃo: entras cuando todos se han ido, te desnu...