Saturday, April 17, 2010
"Para aquellos que creen en dios, la mayorÃa de las grandes preguntas estÃĄn resueltas. Para aquellos de nosotros que no aceptamos la formula divina, las grandes respuestas no permanecen escritas sobre piedra. Somos flexibles. Nos ajustamos a las nuevas condiciones y descubrimientos. Somos flexibles. Yo soy mi propio dios. Estamos aquà para olvidar las enseÃąanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educacional. Estamos aquà para beber cerveza. Estamos aquà para acabar con la guerra. Estamos aquà para reÃrnos del destino y vivir nuestras vidas tan bien que la muerte tiemble al llevÃĄrsenos"
Friday, August 14, 2009
Sunday, July 12, 2009












En la esquina de la rue Tournefort, Oliveira se dio cuenta de que llevaba todavÃa el cigarrillo entre los dedos, apagado por la lluvia y medio deshecho. ApoyÃĄndose contra un farol, levantÃģ la cara y dejÃģ que la lluvia lo empapara del todo. Asà nadie podrÃa darse cuenta, con la cara cubierta de agua nadie podrÃa darse cuenta. DespuÃĐs se puso a caminar despacio, agachado, con el cuello de la canadiense abotonado contra el mentÃģn; como siempre, la piel del cuello olÃa horrendamente a podrido, a curtiembre. No pensaba en nada, se sentÃa caminar como si hubiera estado mirando un gran perro negro bajo la lluvia, algo de patas pesadas, de lanas colgantes y apelmazadas moviÃĐndose bajo la lluvia. De cuando en cuando levantaba la mano y se la pasaba por la cara, pero al final dejÃģ que le lloviera, a veces sacaba el labio y bebÃa algo salado que le corrÃa por la piel. Cuando, mucho mÃĄs tarde y cerca del jardÃn des Plantes, volviÃģ a la memoria del dÃa, a un recuento aplicado y minucioso de todos los minutos de ese dÃa, se dijo que al fin y al cabo no habÃa sido tan idiota sentirse contento mientras acompaÃąaba a la vieja a su casa. Pero como de costumbre habÃa pagado por ese contento insensato. Ahora empezarÃa a reprochÃĄrselo, a desmontarlo poco a poco hasta que no quedara mÃĄs que lo de siempre, un agujero donde soplaba el tiempo, un continuo impreciso sin bordes definidos. "No hagamos literatura", pensÃģ buscando un cigarrillo despuÃĐs de secarse un poco las manos con el calor de los bolsillos del pantalÃģn. "No saquemos a relucir las perras palabras, las proxenetas relucientes. PasÃģ asà y se acabÃģ. Berthe TrÃĐpat... Es demasiado idiota, pero hubiera sido tan bueno subir a beber una copa con ella y con ValentÃn, sacarse los zapatos al lado del fuego. En realidad por lo Único que yo estaba contento era por eso, por la idea de sacarme los zapatos y que se me secaran las medias. Te fallÃģ, pibe, quÃĐ le vas a hacer. Dejemos las cosas asÃ, hay que irse a dormir. No habÃa ninguna otra razÃģn, no podÃa haber otra razÃģn. Si me dejo llevar soy capaz de volverme a la pieza y pasarme la noche haciendo de enfermero del chico." De donde estaba a la rue du Sommerard habÃa para veinte minutos bajo el agua, lo mejor era meterse en el primer hotel y dormir. Empezaron a fallarle los fÃģsforos uno tras otro. Era para reÃrse.
Friday, June 19, 2009
Saturday, May 30, 2009

a mi si me gustÃģ cuando me dio la peste cristal.
me gustaban mis cicatrices, si despuÃĐs le daba a un amigo yo podrÃa ir a visitarlo heroicamente sin posible contagio, me daba risa el nombre, me imaginaba una lata de cerveza y la idea de pasar unas semanas despertandome con el buenos dÃas a todos me encantaba.
Saturday, May 23, 2009
Wednesday, May 13, 2009
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