Desde aquí repartimos ideas y conceptos para la manipulación creativa y el abuso cultural. Somos el diario de lo genial, y el pensamiento de lo imposible
La semana pasada vimos un ejemplo de publicidad con sinergia (esto es, se paga un solo espacio publicitario y colocas dentro dos productos distintos). Así que nuestros viejos amigos las cabezas pensantes de los rifles Daisy se plantearon quién sería un compañero de piso adecuado para compartir gastos, y dieron con…
¡El Gran Chaparral! Una serie que hay muchas posibilidades de que no hayáis visto si tenéis menos de sesenta años, pero que tenía esta pinta
Lo que os decía: unos tíos avispados, los amigos de Daisy
(lo titulo así y no en castellano por evitar la rima fácil)
El tiempo es uno de los bienes más preciados que podemos tener. Habrá quien ponga por delante otras cosas como los bienes materiales, pero sin tiempo para disfrutarlos se quedan en nada. Y al llevar ya un tiempo escribiendo por aquí, se adquieren rutinas para optimizar el tiempo que requiere la elaboración de los textos. Algunas veces es ir componiendo mentalmente el texto y sólo sentarse al teclado cuando casi todo encaja, y otras veces, cuando no hay, precisamente, tiempo para encontrar y enfocar un tema, tiramos de recursos, y uno al que suelo acudir es contar vivencias propias y en cuanto surge la oportunidad cuelo una referencia tebeil. A fin de cuentas, esto de los blogs y las bitácoras son diarios. Pues eso, que Querido Diario:
Tiempo es lo que precisamente ha pasado desde este momento…
…a este otro. 25 años exactamente hoy.
Para la primera imagen fue sencillo. Bastó con contactar con el autor y hablarlo y negociarlo durante un Saló en el que exponía. El segundo ha sido más complicado. Hubo que concebir al autor, gestarlo, alimentarlo, cuidarlo y quererlo durante 19 años. Es trabajoso, pero compensa.
Hubo celebración para la ocasión. Una cosa en principio sencilla pero que poco a poco fue creciendo. Ninguna queja, pues se trataba de que al listar a las personas queridas eran tantas que no teníamos la certeza de si cabríamos en el sitio que lo pensábamos celebrar. Ojalá todos los problemas fueran así.
En persona engaño, no tengo el fenotipo de friki salonero, con esfuerzo puedo pasar por alguien normal, aunque si abro la boca un par de minutos derrumbo esa sensación inicial. Lo que hago para evitarlo es hablar poco. Un mes antes del evento, coincidí con una compañera de trabajo de mi pareja, que nos ayudaría con cosas de la decoración. Íbamos en coche a por lucecitas y al entrar en una rotonda, le dijo a mi pareja, que conducía “ve con cuidado, que viene un rojo”. Intenté quedarme callado, pero de mi boca salió algo como “ya me habían dicho como eráis los de su trabajo, pero me parece pasarse”. Ella se quedó callada un momento, pero me respondió “Pues por allí viene un negro”. La máscara había caído.
La ceremonia iba a ser minimalista, pero el oficiante (es lo bueno de tener un amigo que es abogado, católico y disc-jockey, te lo traes y tienes la velada hecha) nos llegó con dos cojines de Batman. Que resulta que el fasto coincidía con el Batman Day, de manera que para mantener la simetría hubo que recurrir a cositas que se tienen por casa ¿y de dónde había sacado el esos cojines? Se los habíamos regalado nosotros hace años. Otra máscara caída. Y por supuesto en el oficio nos soltó la referencia del anillo para gobernarlos a todos y atarlos a las tinieblas.
Hubo parlamentos. Pude prepararme algo gracias al tiempo, ese bien tan preciado, que conseguí dejando la sección de verano programada. Otra cosa que agradecer a la generosidad de mycomicshop.com. Lo artícule en torno a letras de canciones para que no quedase forzado cuando dijera «y sin embargo, cuando duermo sin ti, contigo sueño«, que creo de justicia decir a alguien que hace unas 40 guardias al año. No voy a reproducirlo aquí, no voy a desnudarme tanto, soy un hombre casado. Pero sí diré que fue celebrado por las compañeras sanitarias de mi pareja cuando definí mi grado de enamoramiento como “priapismo sentimental”. Tienen en mente incluir ese término en la próxima jubilación de un compañero urólogo. Y que uno de los momentos más celebrados fue, cuando inmediatamente dije estas seis palabras. Todavía resuena en mi cabeza el ¡UALA! de mi hermana al escucharlas.
“Me gustas más que los tebeos”
No es algo que suela escucharse mucho, me dijeron luego. Conteste que posiblemente tampoco hubiera tanta gente que lo mereciera. Como he dicho antes, callado mejoro mucho. Era cierto, cero coincidencias en Google. Pero eso me hizo reflexionar, y he llegado a la conclusión de que, como expresó el poeta, hay que decirlo más.
Decir a la persona querida hasta que punto llega el agradecimiento a quienes nos soportan esas pequeñas malditas costumbres (insertar aquí la propia, y si hay agallas en los comentarios). Que hay regalos, flores, gestos, cenas, posturas…pero nada de eso tiene el peso de una verdad tan desnuda. Son tan sólo seis palabras. Si pensáis que lo vale, probAdlo! Su reacción puede sorprenderos. Aunque estad seguros del momento en que lo decís, pues es de esos instantes que no tienen marcha atrás.
Es una cuestión de prioridades, y dejarlo claro puede marcar un hito. UsAdlo! sabiamente.
Yo por mi parte, si cuando vuelvo a casa ha aprovechado para tirar las librerías al reciclaje os lo haré saber. Pero aun así seguiré diciéndoselo.
¡Un mes más, una letra…! Bueno… seguimos con LA MISMA. Y aún nos queda… Sí, en Marvel continuamos este mes con la S, y ya veremos cuándo lo terminamos que solo hablaremos de la Sg a la So. Aquí no dejamos nunca de estar entretenido. En cualquier caso lo mejor es que nos centrémonos en lo que tenemos ahora por delante, que son unos cuantos cómics y varias historias (trataré de que sean lo más breve posible) de personajes. Porque tenemos muchos cómics que comentar, antes de que vengan a calumniarnos los…¡Sicofantes!
31) Sgt. Fury (1963–1974) / Sgt. Fury and his Howling Commandos (1974–1981)(2009) / Nick Fury’s Howling Commandos (2005–2006) / Mrs. Deadpool and the Howling Commandos (2015) / Howling Commandos of S.H.I.E.L.D. (2015–2016) / Capwolf & the Howling Commandos (2023–2024)
El Sgt. Fury aparece por vez primera en 1963 y en su propio cómic. Es cierto que las malas lenguas hablan de que en 1959 en DC había aparecido el Sgt. Rock, es cierto que hasta 1977 no pasaría a dar nombre a la revista pero llevaban desde casi sus inicios por allí apareciendo como reclamo en las portadas. La diferencia, claro, es que aquí no aparecía una llamada avisando de que había una historia del Sgt. Rock y la Easy Company. Aquí tenías directamente en la portada al Sgt. Fury.
Bueno, en realidad la historia era incluso mejor, claro. Oficialmente el cómic se llamaba Sgt. Fury pero en todas las portadas leíamos lo mismo: Sgt. Fury and his Howling Commandos. Pero ese no sería oficialmente el nombre de la cabecera hasta que decidieron que ya les valía allá por 1974, once años más tarde y con el número 121 del cómic:
Quizá estéis pensando… Espera, 1974… Pero yo a Nick Fury le he visto fuera de estas historias de guerra mucho antes. Normal, porque esta serie duraría bastante más. Pero sí, a Fury decidieron sacarle de esta ‘continuidad histórica’ con cierta rapidez. Entre el número 4 y el 5 de su propia colección regular fue ‘artista invitado’ en… otra de las series de la compañía.
Irónicamente la ‘doble vida’ de Nick Fury llegaría para cuando el cambio de nombre de la colección. Como os decíamos en el 121 pasaría a ser ese nuevo. Y resulta que entre el 120 y ese 121 se publicó otro cómic…
El Strange Tales 135 en el que se le presentaba como el nuevo jefe de SHIELD. De esa manera podían tener al antiguo y sus historietas de guerra y usar al ‘nuevo’ en historias contemporáneas de espías. Dos por uno, vaya. Una ‘compatibilización de funciones’ que duraría años y que, la verdad, nos permite dejar de lado a Furia para centrarnos en lo que aquí nos va a interesar de verdad, los Howling Commandos.
Que aparecían, como decíamos, en ese primer número. Con una presentación para que no quedara dudas de quién era cada uno.
Lo que no evitó, bien es cierto, algún problemilla que sería arreglado en futuras reediciones.
Para que quede más claro, claro.
Y si os preguntáis si eso no pasó también en la portada original…
…digamos que en Marvel siempre han sido consistentes con según qué cosas. Pero, como veis, luego lo arreglaron. Sin más dramas, que para eso eran los años sesenta.
Por supuesto es sencillo hablar de Nicholas Nick Fury y Timothy Dum Dum Dugan, pero ya vemos que allí había más gente:
Jonathan Junior Juniper, Robert Rebel Ralston, Gabriel Gabe Jones, Dino Manelli e Isadore Izzy Cohen completaban los siete magníficos. Y al más puro estilo revolucionario de Lee y Kirby para el cuarto número se cargan a uno de ellos.
La muerte de Junior serviría, además, para lanzar algunas ideas más en la serie. En primer lugar metiéndole como reemplazo a George Stonewell, un tipo racista que desaparecería tras ser salvado por los compañeros a los que despreciaba: Manelli, Cohen y Jones. Con una transfusión de sangre de este último nada menos.
Y así, en el número 8, llega el auténtico reemplazo. Y no nos referimos solo a que Dick Ayers tome el puesto de dibujante de Jack Kirby, que también. Nos referimos al otro de los miembros principales del grupo: Percival Pinky Pinkerton.
Por cierto, que Kirby reaparecería para realizar un número, el 13, que traía otro momento… de invitados especiales.
La entrada y salida de personajes era también una posibilidad de usar para meter historias. Da igual que fuera un interés amoroso para Furia -una mujer, Lady Pamela Hawley, que os veo venir- que aguantaría una docena de números en la colección. O la entrada en el 27 de Eric Koenig, un personaje sin duda peculiar por ser un antiguo soldado nazi que al ver lo que su gobierno estaba haciendo decide desertar. A partir de ahí Koenig iría y vendría con su lealtad siempre cuestionada y jugando muchas veces la baza del agente doble, convirtiéndose muy rápidamente en más espía que soldado. Lo cierto es que para el 29 entraría un nuevo guionista, Roy Thomas.
Y en el 38, quizá por darle mayor diversidad o para abrir otras tramas, haría su primera aparición Jim Morita, un estadounidense descendiente de japoneses que serviría para tener otra posibilidad de historias pese a que solo le usaran en un pequeño puñado de historias (y en 2025 en el inenarrable Nick Fury vs. Fin Fang Foom de Straczynski), así que podemos decir que el grupo central sería ese del número 8.
Thomas duraría en el puesto hasta el número 41, a partir del cuál la serie la guionizaría -con pequeños rellenos- Gary Friedrich.
Que haría uso con prodigalidad de la idea de ‘metemos a un personaje para contar una historia y luego le matamos o nos libramos de él’ sería ampliamente explorada del 63 al 81 y en ellos veríamos desde a Jerry Larkin, la otra mitad del ‘dúo cómico’ de Manelli antes de la guerra -y si Manelli era claramente Martin este es claramente Lewis– muerto para efecto trágico; a Duane Wilson, que sufre una crisis nerviosa, huye de la batalla y es fusilado por desertor tras consejo de guerra; tras el 75 los guiones los cogería Bill Everett, pero las ideas seguirían con Hans Klaus, un soldado que tarda dos números en morir en una misión con las idas y vueltas de Koenig por medio; y finalmente con Fred Jones, un soldado que ‘solo’ pierde una pierna. Pero, claro, su trasfondo es que era una estrella del fútbol americano que se alista al ejército, con lo que esta ‘lesión permanente’ termina su carrera de soldado tanto como la deportiva.
La serie seguiría, como decíamos, durante años. Con muchos cambios sobre todo de guionistas, y aunque en el pasado se había usado para ‘recoger’ sucesos de otros títulos, como cuando el 64 sirve para dar un final a Capt. Savage and his Leatherneck Raiders tras su cierre en el número 11, a partir del 80 comenzaría a ser habitual que algunos títulos metieran historietas reeditadas.
Para ese número 121 con la ‘institucionalización’ del título, pasaría a ser una colección de reimpresiones. El 120, obra de Larry Lieber con Ayers y Romita, sería el último original de la serie que, sin embargo, llegaría hasta el 167 con -irónicamente- la reedición del primer número de la colección.
Eso no significa, por supuesto, que perdiéramos de vista al resto del batallón. No solo en apariciones puntuales -por ejemplo, Manelli apareciera como cameo en Archie vs. Punisher-, también porque si tienes a unos ex-combatientes cercanos a Furia es lógico que decidas usarlos. Al menos hasta que llega la Marvel de los ’10s y decides matar personajes por el valor sentimental. Que es lo que hizo Nick Spencer en Secret Avengers y, sobre todo, Jonathan Hickman en Secret Warriors. Dejando vivos solos, al menos de momento, a Jim Morita e Izzy Cohen. Al menos hasta el siguiente cambio de rumbo que traiga un nuevo retconeo a nuestras vidas.
Pero, por supuesto, esto no fue el final de los Howling Commandos.
En 2005 alguien debió pensar que qué tontería, si en DC tenían a los Creature Commandos por qué no iban a poder usar ellos a los
Howling Commandos, con un giro.
Efectivamente, esto iba a tener de los Commandos y de Furia solo el nombre. Y lo iba a acompañar ese dibujo tan… de la época.
Lo mejor es que daría igual a quién pusieran como teóricos protagonistas de la historia…
lo cierto es que sería más un no parar de personajes porque, aunque en teoría sería SHIELD la organización a cargo y Furia y Dugan aparecieran por allí, en realidad el oficial al mando sería Clay Quartermain.
Un Quatermain que aparece como alguien que no cree en lo sobrenatural para ejercer el papel de ‘sensato pero sin idea de lo que está haciendo’ junto a un par de personajes nuevos, especialmente el científico -o algo- Bradley Beemer que ejerce tanto de asistente como de auténtico cerebro de la operación. Así que aunque los miembros sean viejos conocidos del ‘lado mágico’ de Marvel (que, además, irían apareciendo y desapareciendo a necesidad) en el centro tendríamos un estilo muy Sí, ministro, o muy JLI, supongo que dependiendo de a quién se le pregunte.
Ah, sí, lo de los personajes, efectivamente, podía entrar casi cualquiera en un momento determinado.
Así que es una lástima que la serie no funcionara mejor. Porque estaba claro que si el parecido con la JLI estaba ahí era por… bueno… porque Keith Giffen estaba pasándoselo bien guionizándola.
Lamentablemente solo duró seis números. Que con el follón que tenían montado tampoco es de mucho extrañar. Por supuesto no seré yo quien culpe a Marvel de no haber sabido darle un dibujante más adecuado o no haber ejercido correctamente las labores de edición. Eso se da por hecho. Pero sí nos sirve para marcar un pequeño momento en el que probaron a ver cómo iba lo del nombre.
Normal que en 2009 sacaran un one-shot, que valdría como algo así de volumen dos de Sgt. Fury & His Howling Commandos.
Una historia durante la Segunda Guerra Mundial con el grupo de los Howlig Commandos con el grupo a partir de la incorporación de Pinky, en un grupo que no duda en meter a una Viuda Negra de aquella época -en su primera y hasta el momento última aparición- de la mano de Jesse Alexander y John Paul Leon. Quizá por ver cómo funcionaría aquello de recuperar las historias bélicas. Pues no muy bien. Pero con un tipo cuyo CV parecía ser haber trabajado en series y películas como productor por ser amiguito de J.J. Abrams lo cierto es que tampoco salieron tan mal librados.
Pero ya era algo mejor, porque para la siguiente vez que a alguien se le ocurriera sería… como mercenarios. Y esta vez no me refiero a los guionistas.
Howling Commandos Private Military Company aparecería en los Secret Warriors en 2009, idea de Bendis y de Hickman. Por aquello de ‘lo que no se le ocurre a uno se le ocurre al otro’. En teoría creados por Dugan y con una mezcolanza de los antiguos Commandos y de modernos miembros de SHIELD como Sitwell u Olivia Hook -sí, creación de Bendis, siempre hay alguna creación de Bendis-. Ese sería el contexto en el que decidieron matar a los antiguo. Porque, como decíamos, lo que no se le ocurre a uno…
Por supuesto una vez hubo suficientes muertos el truco estaba en montar otro grupo con un nombre similar -incluso sin desmontar el anterior, qué tontería-, por eso durante la mayoría de los 20 números que duró el volumen 10 de Punisher -sí, así están las cosas- de 2014 a 2015 de Nathan Edmondson montan unas Special Forces C Squadron F-Team al que llaman Howling Commandos pese a no compartir… ahm… nada con los originales. Bueno, son algo así como ‘militares’. Supongo que para presentarlos como ‘enemigos gubernamentales’ de Castle ya les vale.
Total que en cuanto se acabó lo de Edmondson llegó el siguiente intento. Eh, la primera vez con Giffen no había funcionado, pero quizá había que poner un nombre más conocido delante del título. Y así llegó…
Yo qué sé.
Ciertamente Duggan no es Giffen. Pero la cosa podría haber ido peor. Supongo. Cuatro números duró.
Pero, claro, en Marvel ya saben que si algo no funciona -y no incluye a mujeres, queers o minorías- todo es ponerse a insistir que antes o después lo hará.
Así que, con nuevo guionista y dibujante, ese mismo 2015 apareció…
… Howling Commandos of SHIELD.
Sí, ese es Dugan. Sí, ese es Sitwell. Bueno… el ZOMBIE de Sitwell. De verdad que hay veces que cuanto menos hable de Marvel en los ’10s casi mejor.
Esta vez la serie aguantaría seis números.
Quizá alguien pensaría que con eso Marvel habría tenido suficiente.
JAJAJAJA. ¡QUE VA!
Por un lado, porque para eso estaban Jeph Loeb y Tim Sale, para sacar a los Comandos Aulladores clásicos como secundarios en su Captain America: White entre 2015 y 2016.
Pero, sobre todo, porque en 2023 alguien pensó que no se había insistido lo suficiente ni se había buscado un giro lo suficientemente interesante. Y de ahí a…
Que yo me hubiera rendido mucho antes, pero en Marvel no conocen el significado de la palabra rendirse. Ni de casi ninguna otra del diccionario. No hay más que leerles.
Quizá debería recordar lo de Capwolf… veamos… La culpa de todo la tuvo Mark Gruenwald, que en 1992 decidió sacar para el 405 de la colección en una saga en la que aparecería Lobezno y que… no sé, ¿de verdad no le hemos dedicado ningún posteo? En fin. El caso es que para cuando llega la confrontación con Cable… ¿SEGURO que no hemos hablado de ella? Bueno, para el 409 ya había terminado el asunto, pero eso no significa que la gente lo hubiera olvidado. Ni mucho menos.
Ha ido recuperándose en distintas visitas multiversales -incluyendo una en la obra llamada Deadpool kills Hydra Capwolf-, así que es una suerte de chiste recurrente que lleva hasta esta historia ubicada en la tierra 39671.
En esta versión el Capi se transforma en lobo y persigue a unos cultistas nazis con ayuda de los comandos, que están en su primera versión -esto es, con Junior aún-, hasta derrotarlos. Todo ello con la inestimable ayuda de Furia y sus hombres. Cuatro números – de Stephanie Phillips y Carlos Magno– y para casa.
Y como esto se publicó en 2025… pues ni ha habido continuación de esta ni de ninguna otra versión de estos Commandos que ya veis que han durado más que unos calzoncillos tradicionales.
32) Shadow Riders (1993)
Sí, los años noventa. Bueno, los años noventa y también Marvel UK. Todo se une para la GENIALIDAD! Por eso en su primer número tenemos a Cable en la portada. Que se nota que saben lo que buscan. No solo Cable, también Hulk, Death’s Head… y, por supuesto, Mys-Tech está por medio. El caso es que logran poner en marcha un equipo en el que todos eran personajes nuevos.
La serie lograría aguantar cuatro números pese a ir tirando de distintos personajes conocidos del momento como Ghost Rider o Mephisto, pero parece que la MOLONIDAD! no sería suficiente y ahí acabaría tanto la serie como la carrera de los personajes. O eso espero, porque solo falta que monten una recuperación de Marvel UK.
33) Shadowmasters (1989–1990)
Eh, si en la portada te prometen «The origin of the mysterious ninjas seen in the pages of The Punisher titles» está claro que sabemos ya a qué se refieren.
El interior del cómic sigue ese estilo de afición orientalista propia de la época, unida a un estilo que a ratos parece más propio de una BD que de un tebeo de la Marvel, lleva sobre todo a preguntarse cómo acabaron unos personajes que habían aparecido en un total de tres cómics de Punisher (dos de ellos de War Journal), acabar con una mini de cuatro números propia. Supongo que porque es más fácil venderla habiéndolos sacado primero un rato en ellos. Pero eso significa que aunque Potts los hubiera creado junto a Jim Lee en aquella colección su colección propia llevaría ese estilo de Lawlis.
En cualquier caso esa ‘historia de origen’ no pareció servir de mucho a esos aliados ocasionales de Punisher -aunque no descarto que sirviera también de inspiración para algún pasaje de aquella primera película- y poco más los veríamos tras cosa de una docena de números -incluidos estos cuatro- por el universo Marvel.
De hecho, la última aparición registrada parece ser el Marvel Comics Presents 162, en una historia en la que se nos intentaba presentar a otro nuevo personaje, Maze -con un éxito similar- en lo que casi parecía ser un relevo en el intento de lanzar personajes nuevos de aquella época (Ahí estaba también, con los New Warrior, Slaspstick dando vueltas).
Así que quien sabe, quizá la primera vez no hubo suerte… pero para la próxima película…
34) Shadows & Light (1998)
En 1997 se había publicado Marvel: Shadows & Light. Un número especial que era…
Vamos a decir que intrínsecamente noventero.
En su interior había una historia de Wolverine por John Paul Leon (y Alex), una de Drácula de James Felder y Ladronn (a secas, como Beyoncé), una del Captain Marvel de John Ruzum y Wilfred (a secas, como Ladronn) y, finalmente, una de Dr. Strange de Michael Golden. Toda ellas, por supuesto, en Glorioso Blanco y Negro.
Que de eso iba el asunto.
El motivo por el que, cuando montaron una continuación, pudieron decidir quitar el Marvel del título oficial, aunque lo dejaran en un lado, probablemente nunca lo sabremos. Pero lo importante es que eso significó que se realizaran tres especiales más ya en 1998.
Para el primero de ellos contaríamos con historias de Black Widow por Gene Ha y Gerard Jones, Hulk por Bernie Wrightson, Iron Man por Len Wein y Steve Ditko y Daredevil por Ron Marz y Brian Stelfreeze; el segundo The Thing de Lee Weeks, Man-Thing de Marv Wolfman y Liam Sharp, Dr. Strange de Jim Starlin y Spider-Man de Marc Andreyko y Jill Thompson,y el tercero tendría un Hulk de Roger Stern y John Buscema, un Werewolf de Jim Starlin y Tom Grindberg, un Spider-Man de Keith Giffen y un Silver Surfer de Bob Layton. Muchos de los cuales más que en blanco y negro estaban en Escala de Grises, la verdad. No parecían tener un motivo concreto para el blanco y negro. O quizá habían tenido menos tiempo para prepararlo que lo del especial anterior.
Pero supongo que al menos estaban tratando de hacer algo, no diré que algo que hicieran en Batman Black & White en 1996, pero sí… algo. Incluyendo, por supuesto, ofrecernos algunos pin-up de otros artistas. Obras que nos invitarían a la reflexión. Como, por ejemplo…
¿Lleva Alicia calcetines?
35) Shame Itself (2012)
Dimito.
…
Bueno, vale.
La idea era que iban a parodiar el evento de turno: Mismamente Miedo. El problema es que para parodiarlo tendría que haber sido algo serio. Y, peor aún, leérselo. Ellos primero, y luego los compradores potenciales. Y lo primero aún era cuestión de empeño, pero lo segundo…
Así que, en lugar de parodiarlo se pusieron a meter ‘cómicos famosos’ a hacer guiones con Marvel. Pero como no encontraron ninguna usaron a Wyatt Cenac y Elliott Kalan como ‘responsables’ para poner una serie de historias cortas, algunas de las cuales no escribían ellos. (Bueno, Kalan, que es aún menos conocido). No diremos que no saliera alguna página que poder compartir aquí.
Pero sí que aquello acababa en el propio resumen del asunto:
Al final esta historia no tuvo final feliz, me temo. Porque Wyatt Cenac y Elliott Kalan…
Volverían a colaborar con Marvel.
36) Shang-Chi: Master of Kung Fu (2002–2003)(2009)/ Shang-Chi (2020–2021)(2021–2022)/ Legend of Shang-Chi (2021)/ Shang-Chi Infinity Comic (2021)/ Shang-Chi: Brothers & Sisters Infinity Comic (2021)/ Shang-Chi and the Ten Rings (2022–2023) / Shang-Chi: Master of the Ten Rings (2023)/ Shang-Chi and the Quest for Immortality (2023) / https://marvel.fandom.com/wiki/Shang-Chi_Vol_1https://marvel.fandom.com/wiki/Category:Shang-Chi_Comic_Books
Espera… ¿No hablamos de Shang-Chi en la D de Deadly Hands? ¿No? ¿Y en la M de Master of Kung Fu? ¿Tampoco? Mierda… Bueno, tocará hablar ahora… a ver si logro resumirlo todo lo resumible… A veces me pregunto si tendremos letras tranquilas… En fin.
La primera aparición de Sanchís tiene lugar en lo que entonces se llamaba Special Marvel Edition, concretamente en su número 15.
La cabecera, usada hasta el momento para sacar bimestralmente reediciones -en sus 4 primeros números de Thor, del 5 al 14 de Sgt. Fury– , probó con este personaje nuevo con el suficiente éxito como para que en el número 17
el nombre cambiara oficialmente a Master of Kung Fu. Sí, todo lo de The Hands of Shang-Chi no era parte del título, era por las risas. O algo.
Obra de Steve Englehart y Jim Starlin -con el nombre elegido por el primero y no corregido en su escritura en chino hasta que el actor y cómico Ronny Chieng participó en el rodaje de la película, así de ‘por blancos y para blancos’ fue el origen del personaje- no tuvieron empacho en tirar de un reparto de secundarios ya establecido… en las novelas de Fu Manchú. El propio villano, Sir Denis Nayland Smith o Fah Lo Suee salieron de ahí. Probablement porque nadie en Marvel pensó que fuera a haber problema de copyright alguno.
El asunto es que fue un éxito casi instantáneo. Incluso aunque para el 18 decidieran hacer un cambio de dibujantes y sustituir a Starlin por Paul Gulacy. El éxito fue tanto que en Marvel pusieron los ojos de símbolo de dólar y organizaron un peculiar calendario de salidas. Porque la nueva serie mantendría esa cadencia bimestral de la cabecera sustituida. Lo que significaba que les quedaba un hueco libre entre medias.
El momento ideal para hablar con la rama de revistas, la gente de Curtis -¿no hemos hablado nunca de esa Fusión? Pues deberíamos, aunque sea solo por sacar The Adventures of Pussycat– para que sacaran uno de esos magazines en blanco y negro con historietas y algún texto. Es decir…
Deadly Hands of Kung Fu. Con una portada en la que aparece el nombre de Bruce Lee pero no el de Shang-Chi. Y en la que los deadly son los pies. Las cosas de Marvel.
Y como veía que no se caía fueron a añadir otro elefante. A los seis meses de la serie propia y del magazine -esto es, 3 números de cada uno, o 6 del cómic original si queréis contar los de Special Marvel Edition y que sea así un año desde la aparición del personaje- en Marvel comenzaban con los…
Giant-Size Master of Kung Fu trimestrales. Que no se diga que en Marvel no exprimían un éxito de moda hasta dejarlo seco.
Eso sí, aquí las historias principales serían obra de Doug Moench y Paul Gulacy. Aunque no serían las únicas, claro. Moench crearía historias para otros autores -como P. Craig Russell-, aparecerían historias sueltas de autores diversos e, incluso, veríamos reimpresiones como las de Yellow Claw -ya llegaremos a la Y… espero-.
Mientras, en las colecciones habíamos ido teniendo movimientos. Englehart había pasado a Deadly Hands, el primero número aún con Starlin, y en Master of Kung Fu se había quedado Moench -solo o con alguna ayuda- desde el 20 que, además, había pasado a ser mensual. En Deadly había durado tres números el guionista. Y para cuando se lanzó este tercer título ni él ni Starlin estaban ya en el mapa… pero es que tampoco había una unidad, digamos. Podías encontrarte a Moench y Gulacy en uno de los tres títulos, trabajando juntos, pero tampoco era raro que fuera solo uno de los dos, o que apareciera otro conjunto distinto, porque eran muchas historias de manera constante.
No era raro encontrarse guiones de Gerry Conway o Don McGregor y dibujos de Al Milgrom o Alan Weiss, y en el caso de Deadly tampoco era raro que quien pudiera contribuyera con algún texto. El follón fue tal que para el número 24 de Master of Kung Fu el guión de Moench tuvo cuatro dibujantes: Al Milgrom, Jim Starlin, Alan Weiss y Walter Simonson.
La primera aparición de Shang-Chi se había producido en septiembre de 1973 y para su aniversario le había dado tiempo incluso de coprotagonizar el segundo Giant-Size Spider-Man.
Y aún le quedaría exprimiura por delante. Los Giant-Size terminarían en marzo de 1975 con el número 4, con una historia de Moench y -esta vez- dibujos de Keith Pollard. Más un par de reimpresiones de Yellow Claw. (Sí, ya hablaremos… si es que logro terminar la S).
Deadly Hands of Kung Fu llegaría hasta febrero de 1977, con su número 33 que incluía una historia de Moench con Rudy Nebres dibujando y un complemento de Chris Claremont y Marshall Rogers centrado en Colleen Wing y Misty Knight.
Pero a Master of Kung Fu todavía le quedaba combustible.
Desde el número 29 de marzo de 1975 Gulacy se había convertido en el dibujante más o menos regular de la colección. Es decir, no había hecho seguidos los doce números, pero había hecho la mayoría de ellos, una situación que se mantendría hasta el número 50 y que le convertiría en el dibujante ‘de referencia’ del personaje. 18 números llevarían su firma entre el 29 y el 50. Su marcha, coincidiendo con el cierre de Deadly Hands, llevaría a un cambio de dibujante, primero Jim Craig que estaría del 51 al 66 (con alguna colaboración externa e incluso alguna reimpresión por medio); luego uno de esos sustitutos ocasiones, Mike Zeck, se haría cargo del 67 al 101, antes de que le pasaran a Captain America, tras él vendría Gene Day que duraría hasta el 120, en el que saldrían ambos responsables entre otras cosas por la bronca de Moench con Shooter a cuenta de un teórico intento de este último de reemplar a Shang-Chi. La serie acabaría cerrando en el 125, con sus últimos cinco números a cargo de Alan Zelenetz a los guiones y William Johnson como dibujante. Un final poco cumplido para una serie que dado tanto movimiento a Marvel y que acabaría llegando hasta marzo de 1983, una década después del debut del personaje.
Curiosamente -para el nivel de éxito- el personaje había salido poco de su propio rincón. Además del Giant-Size con Spidey habría algún Marvel Team-Up, una aparición en Thor y, ya al final de su recorrido, una par de paseos por Rom. Nada de Iron Fist, por ejemplo.
Para 1988 Marvel lanzaría el Marvel Comics Presents, con Lobezno en la portada y el inicio de un serial de Shang-Chi guionizado por Doug Moench esta vez con Tom Grindberg dibujando. Tras eso intentarían un regreso con
La verdad es que dan ganas de preguntar cuál creéis que es el título, con tanta cosa que han puesto ahí. Me temo que os sorprenderá saber que oficialmente es Master of Kung Fu: Bleeding Black, porque para eso este especial lanzado en 1990 obra de Moench de nuevo, esta vez con David y Dan Day, se quedaría ahí. Teniendo en cuenta que es un especial de 80 páginas que se va organizando de 8 en 8, como si hubiera estado previsto para salir en unMarvel Presents o similar y luego, ups, mejor empaquetado y vendido como especial… Pues os podéis imaginar. Pero ahí nos presentó a Shadow-Hand… y a Zaran.
La década sería su paso a convertirse en uno de esos personajes que aparecen aquí y allá, asomántose porSilver Surfer,Moon Knight (Moench de nuevo, claro), el Captain America de Gruenwald, en Hulk para un funeral de Fury, en los X-Men de Lobdell, en la Elektra de Milligan y Deodato…
Una presencia constante y persistente que, en fin, parece lo más razonable en un personaje que había tenido serie propia durante una década.
Aunque no exenta de juergas, porque Dwayne McDuffie tuvo un acercamiento a Marvel a mediados de los noventa… La idea era la siguiente. El acuerdo entre Milestone y DC se había acabado así que Dwayne McDuffie decidió acercarse a la competencia. Tuvo una serie de charlas con Marvel, la idea era montar una colección ‘paralela’ a Marvel con algunos héroes siendo gestionados por ellos.
Por supuesto McDuffie quería a Power Man, así que Heroes for Hire hubiera sido el eje central de esta línea, pero también hubiera contado con Captain Marvel-es decir, ena quel momento Monica Rambeau– y Psi-Hawk del Psi-Force, del Nuevo Universo. Además, por supesto… de una serie propia para Shang-Chi en la que hubiera recorrido el planeta desmontando la organización criminal de su padre.
El acuerdo estaba casi cerrado… con Tom DeFalco y Mark Gruenwald. El problema fue que DeFalco fue despedido como Editor Jefe y Gruenwald murió… Así que el acuerdo nunca se cerró y nos quedamos sin estos cómics y sin Milestone en Marvel.
Eso sí, al año siguiente Marvel llegaría a un acuerdo con Image. Y un poco después lo haría con Event. Así que está claro que la idea estaba ahí. Incluso podríamos decir que… pero no nos adelantemos, que ya llegaremos a ese futuro de Shang-Chi y sus colecciones.
Porque estaba claro que iban a llegar, por supuesto, sus cómics propios, como un regreso al Marvel Comics Presents, esta vez de manos de Karl Bollers y Cary Nord; y otros tres números en el tercer volumen de Journey Into Mystery que había sido recuperado en 1996 y usado para darle una plataforma a The Lost Gods, pero que ahora se usaría, una vez más, para tratar de ver el interés por distintas series. Él sería el primero, con tres números, tras los que se intentaría con Viuda Negra y Hannibal King. Con un éxito similar. Los tres números. La historia de Shang-Chi estuvo a cargo de Ben Raab y Brian Hagen
aunque alguna bronca debió de crear cuando en el interior nos encontramos con que el guión lo firma también…
Creative Differences Studios. El único crédito que tienen dentro de Marvel y que hace sospechar que Raab acabó ahí de rebote. Pero bueno, se solventó la situación, Shang-Chi hizo una visita más que esperable a Heroes for Hire, aunque le pilló en los dos últimos números de la colección de Ostrander.
Y tras eso comenzó los 2000 siendo uno de los personajes que estaban libres -guiño, McDuffie, codazo- para que Quesada pudiera dejárselo a Chuck Dixon y Ed Barreto en sus Marvel Knights. Durante quince números estaría ahí. Hasta que al final alguien cayera en la cuenta de que era el mejor personaje posible para aprovechar la frase que estaba triunfando. Al fin y al cabo…
…ya sabía Kung Fu.
Y sí, con Moench y Gulacy. Aquí en 2002 a recuperar las esencias.
Es de suponer que alguien no tuviera muy claro quién era este Master of Kung Fu. Así que para el tercer número lo arreglaron… o algo.
Seis números duró, así que tampoco le fue tan mal.
Ahí ya volvió a apariciones esporádicas, a formar parte del segundo volumen de Heroes for Hire en 2006, durante la Civil War, que durará otros 15 minutos. Números, quería decir números. Y para 2009 metieron otra vez el dedo en el agua.
Las cosas del momento es que Deadpool aparezca por allí. Bueno, y Jonathan Hickman, que es el ‘responsable‘. Con dibujos de Kody Chamberlain.
A partir de ahí le irían sacando que si por los títulos de Shadowland, Secret Avengers, Spider-Island,
se une a los Avengers ‘de verdad’ -todo lo que pueden ser ‘de verdad’ los de Hickman– en su quinto volúmen, y está con ellos por 26 números logra otra vez una nueva cabecera. Bueno, la recuperación de una vieja, que para eso está Marvel.
Esta vez con Mike Benson a los guiones y Tan Eng Huat dibujando, todo ello -los cuatro números que duró- mientras aparecía como parte de los Avengadores en otra serie de títulos, con mayor o menor éxito. Desde su aparición por el Battleworld
a una de esas iniciativas de ‘número especial’ recuperando la numeración original de un título mítico… (Marvel y sus cosas)
-y sí, eses es Phil Brooks a.k.a. CM Punk de guionista, con Dalibor Talajic dibujando-
…a su paso por series como Sword Master o Agents of Atlas, hasta que a finales de 2020 alguien se acuerda de que hay una peli grabada por ahí y lo mismo deberían de aprovechar y tal, y sacan…
la primera serie de Gene Luen Yang guionizando el personaje, con Philip Tan y Dike Ruan dibujando.
Shang-Chi seguiría apareciendo por lo de los vengadores pero la cercanía de la película facilitó que, a la vez, se lanzara el especial
de The Legend of Shang-Chi de Alyssa Wong y Andie Tong mientras en digital salía
de manos de la misma Alyssa Wong, esta vez con Nathan Stockman, a tiempo para el estreno de la película.
Porque no hay como sacar una película con el nombre del héroe para que se dejen de Master of Kung Fu y Deadly Hands y similares. Aunque, por supuesto, también había que aprovechar para sacar un popurrí que repasara la historia del personaje, solo que ahí lo llamaron…
La parte digital llevaría a un divertido momento en el que lanzaron…
Que, como notaréis por la ilustración, en realidad es la reedición de los primeros números del Shang-Chi de Gene Luen Yang. Al que le dieron, además, algún especial más con el mismo equipo de la serie.
Serie que, por cierto, tras doce números Marvel decidió que quizá no había quedado claro lo de la película, así que la serie sería ‘relanzada’ ahora con el título de
Shang-Chi and the Ten Rings pero manteniendo a Gene Luen Yang, aunque esta vez con acompañamiento de Marcus To.
Tras seis números pasaría a algo especial:
no solo ahora estaba claro que era el MASTER OF KU…. TEN RINGS. Este nuevo cambio de nombre y dibujante, que ahora tenía a Michael Yg, no deja de ser curioso porque es un especial poco menos que para cerrar tramas.
Eso sí, aunque 2023 comenzara dando portazo a la enésima serie del personaje también le traía su primer título para el público juvenil.
Que ya se lo podían haber pensado antes, la verdad.
Sería también el año en el que, visto que lo de poner el número no acababa de funcionar, le darían otra vuelta a uno de los títulos clásicos, esta vez dentro de Gang Wars.
Tres números duraría el asunto, que para algo era un evento.
Eso sí, no se ha quedado aburrido en casa, que para eso están los Avengers dando vuelas por ahí, y por algún motivo también los Thunderbolts y, sobre todo, los Astonishing Avengers de la versión digital. Quizá a la espera de que vuelva a aparecer por Marvel. O de que el actor dé tanto la tabarra con el papel que se animen en Disney a darle algo. Aunque sea una patada.
Y mientras esperamos a que los del audiovisual marquen el ritmo podemos mirar satisfechos toda la trayectoria que lleva el personaje y pensar… No me puedo creer que por fin haya terminado de contarla.
37) Shanna, the She-Devil (1972–1973)(2005) / Shanna the She Devil: Survival of the Fittest (2007–2008)
Bueno, esto debería de ser más sencillo.
Shanna la Diablecha apareció por primera vez en su propio cómic -hasta ahí todo bien-, creación de Carole Seuling junto con Steve Gerber y de George Tuska al dibujo. Sólo el primer número. Del segundo al final de la colección se encargaría Ross Andru. En cuanto a los guionistas, del quinto -y último- se encargaría Gerber a solas. Y eso podría haber sido todo.
Pero supongo que nunca lo es. Para el segundo volumen de Ka-ZarShanna hace una aparición y a partir de ahí se convierte en una de las secundarias. No en esta colección, que cuenta con Bobbi Morse para el complicado papel de ‘la bayeta rubia’ pero sí como para que ya hubiera una primera unión intelectual. Así, aunque Gerber iría a Daredevil y desde allí reclamaría al personaje durante unos cuantos números, serían las sucesivas recuperaciones de Ka-Zar en Savage Tales o en Ka-Zar the Savage las que se empeñarían en recuperarla.
Por suerte eso serviría para que en el Marvel Comics Presents 69 le dieran una pequeña historia: The Bush of Ghosts, a cargo de Gerard Jones y Paul Gulacy. Esta vez menos como una ‘tarzanesa‘ y más como una investigadora con capacidades extraordinarias, a lo largo de diez capítulos. Así que mientras en la serie íbamos viendo a Lobezno con Ghost Rider, o el Arma X de Barry Windsor-Smith -y también Death’s Head o Woodgod– Shanna iba dándose su garbeo para venga algo injustificable. Que ya os imagináis que no es la pornografía infantil. Para el final de la serie recuperaría el bikini de leopardo con la idea de rematar el asunto como era de esperar, con un par de blanquitos pegándose por el poder de África.
Tras eso Gerber lograría una historia de varios números esta ves en Marvel Fanfare.
Y, como pasa tantas veces, a la vez Byrne la reclamaría como secundaria suya durante su Namor, The Sub-Mariner por un tiempo similar. Pero incluso cuando aparecía por otros tebeos como el Cybercomic de Spider-Man, sería en los títulos de Ka-Zar donde volveríamos a encontrarla.
Cuando Marvel le ofreció a Frank Cho un trabajo y este pidió…
el segundo volumen de Shanna The She-Devil. Porque, bueno, tiene chicas despampanantes, dinosaurios, monos… un poco de todo. A Marvel le funcionó tan bien que dos años más tarde aparecía…
Claro que este Shanna the She Devil: Survival of the Fittestest tuvo el problema de que ya no estaba Cho en él. Tal y como van las cosas lo cierto es que Cho tampoco hubiera sido la peor opción. Quiero decir, no ha llegado a niveles de Scott Adams o Tatsuya Ishida. Fundamentalmente porque ha logrado trabajar lo menos posible y participar en redes sociales menos todavía, no porque cualquier día no nos lo vayamos a encontrar por ahí.
Pero, como decíamos, esta nueva mini fue cosa de Justin Gray y Jimmy Palmiotti con Khari Evans dibujando. Aún si hubiera sido Amanda Conner. Ambas minis -y su personaje central- se colocaron en uno de esos otros multiversos, y, mientras, el personaje original iría reapareciendo por las historias de Ka-Zar, de la Tierra Salvaje, o ambas. De ahí que el último sitio en el que la hayamos visto sea en ese Marvel Winter Break Special que no deja de ser un swimsuit para los otros seis meses del año. Pero, como siempre, será cuestión de esperar a que Marvel tenga que renovar el registro del título.
Por su puesto que no podíamos saltarnos el cómic que le dedicaron a EstrellaRota, los personajes creados por ROB!-nuestro-señor se merecen trato especial. Sobre todo si Él En Persona le ha hecho una portada variante al asunto.
Creado en el New Mutants 99 en el ’91 y parte del relanzamiento como X-Force, es cierto que es un personaje que, fundamentalmente, ha estado dando tumbos por el rincón mutante. Más concretamente las distintas versiones de X-Force.
Igual que es cierto que en 2004 le dieron su primera serie propia como X-Force: Shatterstar
Con guión de Aquel Que Debe Ser Acatado y su Metatron Brandon Thomas y dibujos de El Discípulo Marat Mychaels, habrá quien opine que un one shot de cuatro números es una demostración de la infinita extensión de Su Gracia. Tan brillante que pasaron años sin que nadie se animara siquiera a tratar de repetir la jugada.
Es normal que no volviéramos a ver al personaje hasta Civil War: X-Men, porque todo lo que siga a una Revelación así ha de ser una Guerra Civil. Tras eso más mutantes, más X-Factor, más reuniones con Cable, una aparición en el Regreso de Jean Grey… Hasta que, 13 años más tarde, en Marvel se animaron a intentarlo de nuevo. Bajo Su Mirada Tim Seeley y Carlos Villa fueron los responsables.
Durante sus apariciones en cómic puede que hubiera sido un luchador, un guerrero, un asesino, pero ahora iba a ser algo incluso más temible…
¡Un casero!
Pero, como son unos cobardes, decidieron traer de vuelta al guerrero. Al menos su elección de Shakespeare es Tito Andrónico y no Coriolanus. Pese a que Coriolanus sería mejor traducción del nombre del protagonista, claro.
Lo cierto es que los cinco números de la mini vuelven a ser poco más que la excusa para examinar el personaje de Miguel G. Saavedra, perdón, de Gaveedra Seven.
Y luego ya otra vez volvemos a X-Factor y sus adyacentes, a la relación con Rictor que hasta El Hijo del Predicador aceptó, y a la actualidad, en las tumbas. O con Dominó. A veces es difícil saber cuál es la continuidad actual más reciente de entre los cómics que salen a la vez. ¿Qué puedo deciros? Son los taquiones…
39) She-Hulk (2004–2005)(2005–2009)(2014–2015)(2018)(2022–2023) / Savage She-Hulk (1980–1982) / Marvel Graphic Novel 18: The Sensational She-Hulk (1985) / Sensational She-Hulk (1989–1994)(2023–2024) / Sensational She-Hulk in Ceremony (1990) / Thing & She-Hulk: The Long Night (2002) / She-Hulk: Cosmic Collision (2009)/ All-New Savage She-Hulk (2009) / She-Hulk Sensational(2010)/ Fall of the Hulks: The Savage She-Hulks (2010) / She-Hulks (2011) / Immortal She-Hulk (2020) / Who Is… She-Hulk Infinity Comic (2021) / Strange Tales: She-Hulk Infinity Comic (2022) / Imperial War: Planet She-Hulk (2025) / Planet She-Hulk (2026)
…gensantísima, si es que no salimos de una y nos metemos en la siguiente. Trataré de ser INCLUSO más esquemático aquí.
Espera, ¿no había escrito yo en ADLO! contando lo de cómo crearon a Hulka? Ah, claro, fue cuando hablé de Spider-Woman, porque la creación de ambas viene de un sitio similar. Marvel había tenido jaleo con Wonder Man y DC con Power Girl, o al revés, así que para evitar problemas crean al personaje, le dan una serie para sustentar sus derechos y a correr.
Y en esa corri… en esa decisión creativa apareció la serie de She-Hulk, aprovechando el éxito televisivo de Hulk tanto como la desconfianza en los de las otras editoriales.
Quizá penséis que el personaje apareció por primera vez en su colección propia con aparición a finales del ’79 y legalmente en 1980, mientras que la serie de Hulk en TV había empezado a emitirse en 1977. La razón de esto es, por un lado, que la serie seguía en emisión -duraría hasta 1982 y aún luego tendría unos cuantos ‘especiales’ que lo extenderían hasta 1990-, y por el otro, que nadie ha acusado jamás a Marvel de ser rápidos.
Esta primera serie -recordatorio: Jennifer Jen Walters es la prima de Hulk, abogada, sale herida, recibe una transfusión, se convierte en Hulka, yadayadayada- duraría 25 números durante los cuales la veríamos hacer de abogada tanto como ‘hulkear’, inicialmente escrita por Stan Lee y dibujada por John Buscema… y por ‘inicialmente’ quiero decir que para el segundo número ya estaban David Kraft y Mike Vosburg ocupándose del asunto pero sin poder reclamar derechos como creadores, JAJA PARDILLOS. Sobre todo porque luego se chuparon el resto de los números de ese primer volumen. Aunque es cierto que de mucho de lo que hicieron ahora nos acordamos regular, como la idea de poner al Sheriff Walters -el padre de Jennifer– como el policía que perseguía a She-Hulk sin saber que era su hija. O los otros dos secundarios, Dan Zapper Ridge -amigo de la infancia e interés romántico, como lo de ‘la infancia’ es porque Jennifer Walters a veces le hacía de niñera casi mejor que no mencionemos mucho más el tema-, Buck Bukowski, un Asisten del Fiscal con el que mantiene una rivalidad profesional o Richard Rory, un DJ al que sacan del Man-Thing de Gerber para que sea otra fuente de información e interés romántico… porque tanto tiempo investigando a seres verdes pues normal que acaben pasando cosas entre ellos. En cualquier caso para febrero de 1982 se cerraba la colección y, con Marvel teniendo ya los derechos, podrían haberse quedado así las cosas.
Pero no.
Durante los 25 números Hulka no salió de su cabecera -aunque sí que recibió visitas, por ejemplo en el número 6 apareció… no, no Spidey… Iron Man. Que debía de ser más barato-, lo más cercano fue un Annual de Spider-Man en el que se comparaba su fuerza con la de otros supers de Marvel. Hulka aparecía en el rango medio junto con Spidey y… un grupo variopinto de gente.
Sí, en Marvel tenían dados para hacer estas cosas.
Pero fue cerrar la serie y que empezara a aparecer en Dazzler, Marvel Two-in-One y el famoso Avengers 221 -aquella idea de Jim Shooter– en el que se iban a incorporar nuevos miembros. Uno de los cuales sería Hawkeye y el otro… efectivamente, Hulka. Y así estaría en aquellos númros con El Jefazo y luego ya con Steven Grant y Greg LaRocque primero, y Stern y Buscema o Milgrom después. Incluyendo el juicio de Chaqueta Amarilla. Y, a la altura del 242, se encontró con un nuevo trabajo. John Byrne, ese hombre, decidió llevársela en abril de 1984 en el número 265 de la colección a sus Fantastic Four. Así que aparecía a la vez en los 4F y los Avengers, aunque, claro, había más Shooter aún de por medio. Porque en el número 241 de abril de 1984 de los Avengers -el 242- era transportada para las Secret Wars. De manera que para el 243 Hulka aparece pero ‘técnicamente’ no es como Vengadora porque tras su regreso se va a los 4F. Lo que no impide que Stern -que tiene pinta de que tenía planes para ella- la siga usando. Al fin y al cabo Marvel aprovecha las cualidades principales de sus guionistas. Que en el caso de Stern es hacer encaje de bolillos para que cuadre la continuidad, y en la de Byrne es no leer lo que escriben los demás autores porque no son John Byrne. (Sí, sí, sí, claramente se llevaban bien. Ya sé.)
Entre una y otra colección era fácil imaginar que iría apareciendo por distintas colecciones, generalmente dentro de los 4F pero de cuando en cuando con los Vengadores o con lo que toque ese día. Su marcha de los Fantastic Four ocurriría, sin que se haga oficial, durante la boda de Johnny y Alicia en el Fantastic Four 300 de diciembre de 1986. Podríamos hablar de descontrol en la continuidad, pero da la casualidad que el encargado de la serie desde el 294, en el que compartiría crédito con la última contribución de aquel periodo de Byrne, sería… Roger Stern. Quien, casualmente, la usaría al mes siguiente en el X-Men vs Avengers. Como Avenger, claro. Y para el 278 vuelve a aparecer entre los Vengadores titulares -que siguen siendo de Stern– como si no hubiera pasado el tiempo.
Pero la marcha de Stern trae más cambios. De entrada la llegada de Walter Simonson a The Avengers, que significa su marcha de la colección en el 297 en julio de 1988. Tras eso pasa a saludar por los 4F, una breve historia de complemento de manos de Chris Claremont y Alan Davis en Solo Avengers 14 y, bueno… El Marvel Comics Presents 18 de diciembre de 1988 demuestra muestra que algo va a suceder.
Esto es, anuncian que en enero de 1989 vuelve…
Byrne a ocuparse de Hulka. Lo hace en una colección nueva, The Sensational She-Hulk, en la que el humor y las rupturas de cuarta pared son habituales.
Pero Byrne siendo Byrne para el 8 había tenido una bronca, eso lleva a un número 9 de transición y a meter a Steve Gerber en la cabecera a partir del 10…
Aunque casi a continuación, tras el número 11, se publicaría una mini-muy-mini.
…con Dwayne McDuffie intentando… no tengo muy claro que intentaba, supongo que arreglar el desaguisado de la relación de Hulka con Wyatt Wingfoot. Con un desaguisado diferente en el que hay una propuesta de matrimonio y una serie de sucesos que llevan a que se separen. ROB! bendiga a McDuffie por intentar organizar esto, y le de muchos ánimos.
Mientras tanto, Gerber duraría hasta el 23 con distintos dibujantes como Bryan Hitch o Tom Artis en los números en los que sacan a The Blonde Phantom(sí, sí, lo sé, le tengo que dedicar un posteo a The Blonde Phantom… cuando termine lo de las letras), cuando sería sustituido por Simon Furman hasta el 27, y después una serie de distintos guionistas a la espera de… bueno… Que para el 31 volviera Byrne, diciendo que todo lo que no era lo suyo de la colección no valía. De ahí que volviera a traer la relación con Wyatt, supongo. Yo qué sé. Otro abrazo más a McDuffie.
Por supuesto no era lo único que traía bajo el brazo. De ahí que entre el 31 y el 32 de la colección tuviera también lugar el lanzamiento de la Novela Gráfica
que es… ahm… bien recordada por toda una generación de lectores.
Sí.
Eso.
Y, mientras, Bob Harras la hacía sustituta para la Earth Force en sus Avengers. Yo qué sé.
Byrne aguantaría sin pegarse con nadie como guionista de la colección hasta el número 50.
Tras eso tendríamos a Michael Eury o Scott Benson que estiraron lo que pudieron el título que acabaría cerrando en su número 60 en diciembre de 1993.
Por supuesto no pararía de salir en sitios solo por eso. Y, de hecho, no tardaría mucho en unirse a la… Fantastic Force. Que tampoco es que durara mucho pero para el año 2000 Busiek la metería en sus Avengers… para el número 27. Saldría en más sitios -y no siempre en la serie de los vengadores- incluyendo en 2002 un particular one-shot…
con guión de Todd DeZago y dibujos de Bryan Hitch e Ivan Reis.
Pero para cuando Geoff Johns viniera a… hacerse cargo… de la serie en el 57 en ese mismo 2002… ella estaría allí. Y aún estaría allí cuando… pasara algo peor que Johns. Sí, hay algo peor que Johns. Y hablamos del Geoff Johns que decidió convertir a She-Hulk en un ser feral y lo que sea que sea la trama con Jack of Hearts y… Empiezo a pensar que quizá no fue peor… Ahm…
Da igual. Como decía, hay algo peor.
Chuck Austen.
Que entra en el 77, en febrero de 2004 para… bueno, probablemente ni él lo supiera. Más aún teniendo en cuenta que en el Uncanny X-Men 435 había puesto la escena de sexo entre She-Hulk y Juggernaut que acabó en juicio.
Ya, bueno, ya hablaremos de eso más adelante.
El caso es que para el 79, en 2004, pasó algo más. Es decir…
Una serie propia con humor, con guiones de Dan Slott y dibujos de Juan Bobillo, conocimiento de los personajes y -sobre todo- la capacidad de contar UNA HISTORIA COMPLETA EN CADA NÚMERO.
La serie sería un éxito de crítica, aunque no tanto de público, así que decidieron hacer lo de siempre: Cerrarla en el 12 y lanzarla con un nuevo número 1 y la idea de que dejara de tener una historia completa en cada número.
Inexplicablemente esto no fue el éxito que parecía, quizá porque Bobillo se fue tras el 5, y fue sustituido por diversos autores hasta que en 10 apareciera Rick Burchett. No diremos que fuera culpa de ese baile de dibujantes, pero claramente la serie se resintió. Y eso que incluía el juicio por suplantación a la Hulka del universo 721. Por acostarse con Juggernaut haciéndose pasar por ella. ¿Qué? Ya os dije que había acabado en juicios el asunto.
Y no solo eso, también fue el final de la etapa de Slott y Burchett en la cabecera, a partir del 22 de octubre de 2007 se encargaría Peter David de los guiones y Shawn Moll del dibujo. David lograría permanecer en ella hasta su cierre en el 38. Moll se iría tras el 26, Val Semeiks lo haría hasta el 30, Vincenzo Cucca hasta el 34 y de ahí al final tendríamos una serie de dibujantes variados. Lo esperable en Marvel.
Hasta el punto de que la serie tendría una suerte de estrambote, un one-shot.
con PAD al guión y el dibujante de la semana que era Mahmud Asrar.
La segunda serie había coincidido con un dejar de salir en tantos cómics a la vez. Siendo la palabra importante ‘tantos’. Porque, sí, seguía apareciendo en un buen montón de ellos. Porque estaba claro que seguía siendo popular.
Buena prueba de ello es que la serie cerraría, como decíamos, en su número 38 -y el estrambote, ambos- en febrero de 2009… y para abril de ese mismo año, con Dark Reign por medio, tendríamos…
Excepto, claro, que esta All-New Savage She-Hulk no era Hulka. O no Jennifer Walters, al menos.
Veamos… la Femazonas de la Tierra 8009 volvían a estar a ello, y eso había facilitado que se repitiera lo de Thundra. Solo que en lugar de ella estaba… Lyja. Que es conducida a la ‘actualidad’ del 616 y allí se encuentra con She-Hulk, Si os parece que nada de esto tiene mucho sentido, ni explica por qué ahora es She-Hulk… benvenidos al grupo. El caso es que Fred van Lente, con los dibujos de Peter Vale y Michael Ryan, intenta que esto tire. Pero el nivel de ridículo de la serie es tal que… No, no os lo voy a contar, mejor os pongo un ejemplo:
Por suerte solo fueron 4 números.
Que, en realidad, preparaba el terreno para que al año siguiente sucedieran, a la vez, dos cosas. Por un lado un -otro- one-shot.
…que se suponía que era un ‘especial 30 años’. Con PAD escribiendo la historia principal, Brian Reed un complemento y una reimpresión de uno de los números de John Byrne. Yo qué sé.
Lo otro que pasó fue ‘el evento de turno’ Fall of the Hulks.
Que, como podemos ver, dio lugar a ese Savage She Hulks que daría paso The Incredible Hulks y, a su vez en paralelo, a She Hulks.
Obra de Harrison Wilcox y Ryan Stegman que duraría, de nuevo, cuatro números. Durante los cuales seguiría saliendo, claro, en The Incredible Hulks. Del 612 al 635 aproximadamente.
Tras esto otra temporada de salir regularmente en mil sitios, incluyendo en Red She-Hulk, y la publicación en 2013 de The She-Hulk Diaries.
Una novela.
No, en serio.
Ya os decía yo quer era en serio. La Bridget Jones de Marvel. Yo qué sé.
Al menos serviría para que, al año siguiente, lo intentaran de nuevo.
Esta vez con Charles Soule y Javier Pulido. Doce números con el dibujo esperable y… bueno… un intento de algo por parte de Soule. A veces no hay demasiados errores de continuidad. Pero así llegamos hasta febrero de 2015.
Tras esto volvemos a ir apareciendo por sitios, incluyendo el segundo volumen de A-Force y varias apariciones en Totally Awesome Hulk y en Patsy Walker, A.K.A. Hellcat! además del follón de la Civil War II. Y eso durante el año y poco que estuvo sin serie propia. Sí, porque en 2016 llegaría…
Sí, Hulk. Obra de Mariko Tamaki y Nico Leon. El cuarto volumen, con ese nombre a secas porque en ese momento se suponía que Hawkeye había matado a Hulk y ambos estaban muertos, y centrado en que Walters se une a un bufette nuevo: Ryu, Barber, Zucker & Scott. Ah, y en teoría tras todo lo sucedido se descubre que le cuesta controlar a su otro yo. Así que, básicamente, no hay transformación hasta… el sexto número. Una nueva transformación de color gris, más musculosa y… bueno, eso. Distinta. El título de Hulk duraría hasta el número 11, a partir del siguiente pasaría a ser She-Hulk…
…pero con la ‘legacy numeration’, vamos el 159 a base de sumar cosas. Lo que no voy a hacer es ponerme yo a ver si está bien o mal sumado. Nico Leon había durado los seis primeros números, tras eso ningún dibujante había durado más de dos números hasta que el cambio de nombre y numeración. Tras el cambio de nombre duraría, eso sí, solo 5 números. Así que para el 163 en marzo de 2018 terminaría esta versión de la serie.
A tiempo para que se uniera al lanzamiento del octavo volumen de los Vengadores, esta vez sufriendo a Jason Aaron. A estas alturas creo que podemos aceptar que cuando hagan uno de esos listados de ‘miembros de Los Vengadores que han estado en más números’ Hulka va a estar bien arriba. En esta ocasión, y con algunas desapariciones (menos de una decena) para aparecer por otros lados -por ejemplo, a la altura del 23, en 2019, protagonizó
su propio anual. Yo qué sé. Y en 2020 siguiendo los asuntos de Empyre que la habían tenido ocupada y un paso por la colección de su primo haría
otro número especial en el que tampoco nos vamos a detener ni para comentar el dibujo de la portada-, pero estaría en la colección hasta el número 50 en diciembre de 2021, y lo haría por el motivo que seguro que os estáis imaginando.
Efectivamente, serie nueva. Esta vez con Rainbow Rowell escribiéndola y Rogê Antônio dibujando. Una perspectiva más ‘moderna’ e igual de humorística y legal y blablabla. El número 1 arranca en enero de 2022 con la idea de que para el estreno de agosto… ah, que no lo he dicho, en agosto de 2022 se estrenó esto:
y la idea era llegar ya con cosas que poder venderle a los -sin duda- innumerables fanses que la serie iba a tener.
Ya, bueno. Marvel.
Y como siempre con estas cosas, el digital también tuvo lo suyo. Primero con un especial en agosto
y luego con un especial COMPLATAMENTE DISTINTO también en agosto.
El primero intentaba hacer un resumen rápido de la historia de She-Hulk. ¡JA, PRINGADOS! LLEVO YO CASI TRES MIL PALABRAS Y ES LA VERSIÓN CORTA… Mientras que la segunda presentaba una aventurilla con ella como abogada.
Todo esto y, por supuesto, seguir con las apariciones, da igual que fuera en los Avengadores de turno, en tebeos como Women of Marvel o en el Secret Invasion 2. Sí, ha habido un 2. Yo qué sé, Marvel. El caso es que su serie propia lograría durar 15 números, hasta julio de 2023. Rowell había aguantado todos ellos en la colección, pero por los lápices había pasado además de Rogê Antônio en tres números también Andrés Genolet en cinco y Luca Maresca en otros cinco. Ah, y Takeshi Miyazawa en tres. Sí, sé que he dicho que fueron 15 números y todos estos suman 16 números. Ya os he dicho que en Marvel las cosas funcionan así.
Pero, por supuesto, lo que pasaba es que en Marvel siguen sin haber entendido el concepto ‘sacar las cosas como tomos’ así que lo que querían era relanzarlo manteniendo a Rowell y Genolet, es decir…
The Sensation She-Hulk. Volumen 2. Frente a los 5 de She-Hulk a secas y los… bueno, tenéis arriba el resumen, pero está visto que no iban a parar. Esta vez, eso sí, duraría solo 10 números. Llegando hasta agosto de 2024. Pero, al menos, manteniendo al equipo.
Por supuesto el quedarse sin colección no iba a dejar a Hulka sin salir en cómics entre apariciones varias, su incorporación al ‘digital’ Astonishing Avengers y todos esos follones. Al menos… hasta agosto de 2025.
Una nueva IDEAZA de Marvel, un especial con Stephanie Phillips y Jonathan Hickman además de dibujos de Emilio Laiso, para alinear todas las piezas y poder lanzar en noviembre de 2025
con Stephanie Phillips escribiendo -a solas, menos mal- y Aaron Kuder dibujando.
El tipo de idea tan brillante que comienza con Hulka quejándose porque frente a Hulk y sus hijos -a estas alturas Skaar y ‘el otro’- ella es ‘orden’ y por eso ha querido ser parte de los Vengadores y mantener su puesto como abogada -Que a estas alturas no sé ya ni por cuántos despachos habrá pasado-.
Así que el que dure seis números la colección me parece hasta mucho. Pero así llegó a abril de 2026, momento en que se acabó la… el asunto.
Y quizá penséis: Vaya, abril de 2026. Pues sí que acaba de terminar el asunto. Pues en realidad desde entonces hasta ahora ha salido EN OTRA MEDIA DOCENA DE CÓMICS. En serio, She-Hulk, Hulka, Jennifer, Jen Walters, como sea que la llamemos… lleva más de mil trescientas apariciones en cómics de Marvel habiendo sido creada a finalísimos de 1979. Ha sido parte de Los 4 Fantásticos, y de Los Vengadores tantas veces que fácilmente esté en el TOP10 de sus integrantes por apariciones. ¡Ha tenido una decena de series, ni sé la de minis y one-shots, ha tenido UNA NOVELA y UNA SERIE DE TELEVISIÓN! ¡¡¡Y cuando salió la serie de televisión se empeñaban en decir que era UN PERSONAJE SECUNDARIO DE MARVEL!!! ¡¡¡QUE TIENE EL DOBLE DE APARICIONES EN CÓMIC QUE RICK JONES!!!
Así que esto no es un asunto de ‘probablemente volverá a tener serie propia en el futuro’, sino de CUÁNDO se la darán.
JAJJAAJAJA. ¡NO! ¡ME NIEGO! No voy a hacer un repaso a SHIELD como organización. Vamos a limitarnos a estos cómics… Y RAPIDITO.
Veamos… Durante ni sé cuánto tiempo habíamos estado teniendo que si Nick Fury de SHIELD esto y que si los agentes de SHIELD aquello. De hecho en 1973 se reimprimieron varias aventuras de Fury bajo el título oficial de SHIELD -así, sin puntos- aunque en el texto pusiera bien clarito Nick Fury and his Agents of SHIELD.
Pero para 2011 pensaron: Pues podemos darle una serie propia a SHIELD. O S.H.I.E.L.D.. Mira, SHIELD y ustedes le ponéis los puntos. La primera serie se la dieron a Jonathan Hickman y Dustin Weaver y no va de SHIELD, va de una cosa llamada la Hermandad de SHIELD con Howard Stark, Nathanie Richards, Isaac Newton, Imhotep, Galileo o Leonardo por ahí. Sí. En serio. Debe de ser cosa de capillitas porque la bronca es quién manda más que lo que hace la hermandad. La idea de que es un grupo secreto y que, yo qué sé, puede aparecerte por ahí Nostradamus… o Ŷabir ibn Hayyan… y se aliaron para que Galactus no… mira, yo qué sé, esta es la idea que Hickman les vendió. En la Golden Age esto hubieran sido seis páginas de Otto Binder con dibujos de Curt Swan. Pero ya no estamos entonces. Seis números de GENIALIDAD! que son buen reflejo de lo que era Marvel en los ’10s. Como demuestra portadas como esta:
En mis tiempos había gente ganándose la vida en internete haciendo estos dibujos para clientes con intereses especiales.
El caso es que lograron que la serie funcionara como… No, no, no iban a aumentar los números si podían… ¡SACAR UN NUEVO NÚMERO UNO!
O dos, si cuentas el especial que metieron en digital en Infinty como algo así ‘número 0’ de esta serie. Si alguien quería leer a Miguelangel siendo el Forever Man y Nikola Tesla como Night Machine esta era su oportunidad. Cualquier cosa que os cuente se queda corta frente a toda esta… GENIALIDAD! Incluyendo que el ‘protagonista’ del asunto, un tal Leonid. Aparecerá en estos doce números, en uno de Iron Man, y nunca más se ha sabido de él. Y mejor.
Pero, claro, solo con eso no se iban a parar. Porque fue tan bien el asunto que el número 4 salió en diciembre de 2011 y el 5 en mayo de 2018. Ese mismo mes sacaban SHIELD: The Rebirth que recopilaba los cuatro primeros, por si colaba. Y en junio cerraban la colección con el sexto y último.
Entre medias, por cierto, en 2015 le dio tiempo de sacar un par de especiales de los personajes de Agents of SHIELD -la serie- como parte de una ‘celebración’ de los 50 años de SHIELD. Y en 2016, a Marvel le dio tiempo de sacar una serie llamada Agents of SHIELD -sin relación directa con la serie aunque compartiera algún personaje-, publicar 10 números y cancelarla. Pero ese es otro tema, supongo.
Quizá penséis que la cosa no podría dar más de sí, pero para eso están los taquiones. Porque hubo otra más. Esta sí inspirada por la de TV. Y llamada también SHIELD.
Este volumen 3 de SHIELD salió… en 2015.
Sí, antes de que terminaran de publicarse los números del segundo volumen de la serie que no tenían que ver con esto pero antes de la serie de Agents of SHIELD que no estaba directamente relacionada con la de televisión porque la relacionada con la de televisión era este cómic que duró hasta 2016 -cuando salió la otra- y que sí que tenía…
Mira, yo qué sé.
Pero al fin y al cabo esto es Marvel, un sitio en el que el volumen 3 puede cerrarse antes que el 2 y nadie parece tener ni mucho control ni mucho interés por lo que sucede. Si alguien pregunta ahora mismo probablemente le digan que si no eres Hickman todo eso es parte de otro universo. El que sea. Uno.
41) Sherry the Showgirl (1956–1957) / Showgirls (1957)
Sherry Storm -sin relación que sepamos- era una joven con ambiciones en el mundo del espectáculo. O algo. Creada por Stan Lee y el legendario Dan Decarlo, la idea era hacer algo siguiendo el esquema básico: Joven independiente, rival envidiosa, jefe algo mayor, interés amoroso trabajando en el mismo sitio pero en otro puesto, y alivio cómico como señora comentando al margen. Si en Millie the Model había funcionado a ver por qué no en este Sherry the Showgirl que buscaba, además, ser un mínimo más atrevido.
Pero muy mínimo, que una cosa es que fuera una corista y otra que no fuera una muchacha decente. No es que funcionara mucho, y eso que era bimestral, pese a un reparto con cómicos, millonarios y otros seres de las salas de fiesta, pero en Marv… en Atlas no dejaron de intentarlo. Los tres primeros números fueron de abril a agosto de 1956.
Para el cuarto número -aparecido en noviembre- cambiaron el nombre e intentaron añadir a Sherry a personajes más conocidos…
pero para el quinto, en enero de 1957, volvíamos a Sherry en el título.
Aunque no tanto porque pareciera que habían cometido un eror puntual, que va,
Porque, a continuación sacaron un segundo volumen de Showgirls, que salió en febrero…
mientras el primero de Sherry the Showgirl seguía en marzo contrapeándose. Eso sí, Showgirls solo tendría dos números, cerrando en abril, mientras que el de Sherry cerraría con el número 7 en mayo. Así que Sherry empezó y terminó y entre medias se lanzaron dos colecciones con Showgirls como título. En total fueron 10 ejemplares. Quién sabe, quizá es que el mundo aún no estaba preparado. Habrá que esperar a ver si Marvel decide traerla de vuelta en algún momento.
42) Shogun Warriors (1979–1980)
Antes de que empecéis a pensar mal de Marvel, esto lo sacaron basándose en una línea de muñecos de Mattel que, a su vez, los estaban licenciando de la japonesa Popy. Y sí, esto es en 1979 así que aún quedaban cinco años para que aparecieran los Transformers. Lo que no quiere decir, ni mucho menos, que lo japonés fuera desconocido. Casi al contrario, el éxito de los cómics de Godzilla hizo que Mattel y Marvel colaboraran.
Mattel se trajo varios robots de distintas obras japonesas -a saber: Raydeen de Brave Raideen, Dangard Ace de Wakusei Robo Danguard Ace y Combatra de Chōdenji Robo Combattler V, y que Marvel se las apañara para crear una historia. Como Marvel tenía por entonces un Hombre en Japón para sus tratos con la Toei llegaron a un acuerdo para poder usar tanto las versiones de los personajes como algún otro que tuvieran por ahí. Creo que ya hemos contado alguna vez lo de cuando Marvel estuvo a punto de importar el Super Sentai a USA pero podemos enlazarlo otra vez.
Pero, vamos, que lo importante es que Marvel tenía los acuerdos a todas bandas y solo necesitaba ya un guionista. Ahí es cuando Stan Lee decide que el indicado es Doug Moench, que para eso había trabajado en lo de Godzila. Así que le vuelven a poner con Trimpe. Lo que facilita, además, que se hable de Red Ronin o usen de malo al Doctor Demonicus, personajes de aquella otra serie.
La decisión de empezar con el jaleo ya montado e ir contando les permitió, además, intentar algunos cambios de rumbo cuando vieron que la serie no acababa de tirar. Así que, pese a contar con una aparición especial de los 4F, para el número 20 se terminó lo que se daba. Y como los 4F habían aparecido por allí Moench aprovechó un hueco en ellos para, en el 226,
ponerle un lazo a la serie, haciendo que se destruyeran unos robots que claramente son los mismos y que sus pilotos volvieran a sus vidas.
Y con el follón de derechos que os podéis imaginar aquí sí que no ha habido ni intentos de recuperarlos ni lanzamiento en tomo…
De momento.
43) The Shroud (1994)
Sí, hombre, The Shroud.
The Shroud es lo que hubiera sido The Hood si a Bendis no le gustaran los derechos de autor más que estirar una historia.
Le conocemos por primera vez en enero de 1976, en el número 5 de Super-Villain Team-Up de mano de sus creadores, Steve Englehart y Herb Trimpe.
Un villano, o anti-héroe, o algo… misterioso. Lo primero que vemos es este enfrentamiento con la Antorcha en mitad de una lucha entre Doom y Namor. Una en la que interviene para parar a los 4F un villano incluso mayor que cualquiera de esos dos…
¡HENRY KISSINGER!
Como veis había villanos de sobra en esas historieras de Super-Villain Team-Up. El caso es que para el séptimo número The Shroud decide contarle sus ‘orígenes secretos’ a un Namor que hacía aquello de las películas antiguas de ‘me voy a poner cómodo’. Pero, claro, The Shroud no pillaba las indirectas porque estaba muy ocupado contando su vida.
¿Que si esto me suena y esto yo lo he visto antes y tal? No sé de qué me habláis, si es una cosa supernormal. Por eso quieren reducir la peligrosidad, para que no haya tantos padres muertos en callejones del crimen.
Total, que de todo esto se deducía que tenía que matar a Doom. ¿Que por qué? ¡Ya le estáis buscando motivos a todo! En fin, el caso es que The Shroud estaría para arriba y abajo hasta el número 12 de la colección, en el que se supone que queda incapacitado. Al menos temporalmente.
Y para la próxima vez que nos lo encontramos es ya en Spider-Woman, con la habilidad de conjurar la oscuridad, algo de lo que ya hablamos -y hemos puesto un enlace- en el pasado.
Tras esto comparte espacio en el Marvel Preview con el Caballero luna, su complemento lo escribirían Mark Gruenwald y Steven Grant con dibujos de Steve Ditko, de ahí a un par de apariciones junto a Spider-Man en el Marvel Team-Up y por los Vengadores, generalmente como aliado -o algo- de Spider-Woman pero también con una idea peculiar: Fingirá ser un Señor del Crimen para espiar a los villanos desde dentro. Una vez más, no era el anti-héroe más inteligente. Una de sus decisiones fue crear la Night Shift, un grupo de villanos de segunda a los que irigía de manera que ellos creían que eran para dar golpes pero en realidad eran para hacer el bien. (O lo que en la cabeza de Shroud era el bien, vaya), algo que descubrirá el Capitán Amérca cuando se lo cruce.
Igual que en el Solo Avengers 3 alguien –Roger Stern y Bob Hall– piensa que sería divertido que hubiera una batalla entre él y Cabalero Luna. Y ya en 1990 Steve Ditko -junto a Hollis Bright– escriben otra historia, esta con él de protagonista, con Ditko encarngándose también de los dibujos, en el Marvel Comics Presents 54. Y más adelante, con otra nueva historia autoconclusiva, en el 87 por Eric Fein y Ron Wilson. Todo esto, y algunas apariciones con un desconcertado Spider-Man por medio nos lleva hasta esta miniserie propia que le dieron en 1994.
Mike Barr lo guionizaría, M. C. Wyman lo dibujaría y, sinceramente, es tan noventero como puedes imaginar… pero podría haberlo sido incluso más aún. Una historia puro pulp, que vuelve a meter a Kali por medio -y una nueva Kali-, más una historia de gangsters de diferente pelaje, agencias gubernamentales y, por algún motivo, el Escorpión y Spidey. La historia terminaba anunciando que en el Annual 14 de Spectacular Spider-Man habría otra historia suya. Lementablemente no pareció interesar demasiado y desde ese anual en julio de 1994 hasta su siguiente aparición en 2006 estaría desaparecido.
Teniendo en cuenta que cuando regresa es con la Civil War en el título de Ms. Marvel (segundo volumen, número 6). Que descubramos que está de ‘pareja’ de Julia Carpenter -si, la OTRA Spider-Woman– no hace las cosas menos…a hm… peculiares. Por supuesto siendo como es The Shroud es completamente anti-registro. Carpenter, ahora con el nombre Arachne, se convierte en su ‘topo‘ dentro de los pro-registros. Porque tener malas ideas es el auténtico superpoder de Shroud.
La siguiente vez que nos lo cruzamos es durante lo de Shadowland, cuando DareDevil se pone a cargo de La Mano mientras parece ser un jeffe criminal para…. ahm… me pregunto de dónde sacarán las ideas los guionistas. Por algún motivo The Shroud también acabará formando parte de los Heroes for Hire de 2011.
Y lo siguiente que pasó es que se le cruzó Mark Waid, que decidió acabar con su relación con Arachne y convertirle en un tipo brutal que justifica esto como parte de sus métodos con los bajos fondos. Para que luego digan que Waid sí que conoce a los personajes con los que trabaja.
Tras lo que volvemos a encontrarlo en 2024 de manos de Jed MacKay en Moon Knight que, por lo visto, tampoco se ha leído lo anterior de Waid ni de los que esaban antes que él. Es conmovedor ver cómo en la época de ‘voy a buscar en internet estos números’ los guionistas parecen tener menos interés en hacerlo que cuando había que ir físicamente a por las referencias. En su caso decide The Shroud se haga pasar por Moon Knight porque patatas. Aunque una cosa le reconozco, es el tipo de idea estúpida que se podría esperar del personaje, lo que no hay es ningún motivo para que decida disfrazarse de nadie distinto a la ‘persona’ que lleva usando cincuenta años.
Pero, eh, quizá la próxima vez haya más suerte. Quién sabe, puede que incluso le vuelvan a dar una mini propia.
44) Shuri (2018–2019) / Shuri and T’Challa: Into the Heartlands (2022)
Vamos a tratar de ir rápido en esta.
Shuri aparece por primera en 2005. Se ve que estaba muy callada en su habitacón hasta entonces. Se habla de ella en el segundo número del cuarto volumen de Black Panther, como de la hija de la Reina Ramonda y T’Chaka. Vamos, que es hermanastra. La excusa que ponen para que no la viéramos antes es que T’Challa la había mantenido apartada del peligro. Pero apartadísima. Con eso y todo en 2009 ya era una secundaria habitual, y cuando tiene lugar todo el follón de la boda con Tormenta y la ‘incapacitación’ de T’Challa acaba pasando lo que era de esperar.
Yep, en 2009, muchos años antes de película alguna, Hudlin la convierte en la nueva Black Panther. Como tal participa en la Doomwar -que es una cosa de 2010 que no me estoy inventando y que es diferente al resto de cosa de Doom de los años siguiente que tampoco me invento- y para finales de 2010 le darían una miniserie propia.
Con Jonathan Maberry de guionista y Gianluca Gugliotta de dibujante, no hay mucho que mencionar más. Y de ahí a seguir haciendo de Pantera Negra -junto a su ya repuesto hermano- incluyendo en los New Avengers de Hickman.
Para el siguiente volumen de Black Panther -el sexto ya, no os perdáis- en 2016 Ta-Nehisi Coates la pone en un estado de Muerte en Vida mientras en un plano astral entrena para yadayadayad y así cuando regresa no lo hace como Pantera Negra sino como Aja-Adanna. Nuevo cargo, nuevas capacidades, más poder desinfectante.
Y, ahora sí, aparece la película. Ese mismo 2018 del estreno ya le quitan unos pocos años, pero aún sigue pareciendo suficientemente mayor en su propia serie -la de arriba- que guioniza Nnedi Okorafor con Leonardo Romero dibujando. 10 números dura, que no está mal.
Como el personaje de la película tiene tanto éxito rápidamente esa ‘pérdida aparente de edad’ baja más incluso, consigue un par de novelas en 2021
Para 2022, aprovechando la segunda película, dentro del esfuerzo de sacar cómics para más pequeños sale este Shuri and T’Challa: Into the Heartlands.
Con guión de Roseanne A. Brown y dibujos de Dika Araújo, Natacha Bustos y Claudia Aguirre.
Y ahí estamos ahora, apareciendo como secundaria en las cosas de Pantera Negra, más cercano a lo de las películas que a lo que se había ido construyendo porque, bueno, ya sabemos al final quién es el que manda.
45) Silk (2015)(2016–2017)(2021)(2022)(2023)
Ah, sí, el triunfo de la insistencia sobre la realidad. Veamos… ya hablamos de ella in extenso en lo de Spider-Woman que… es como la tercera vez que cito en este posteo. Así que voy a limitarme a recordar una viñeta-resumen del asunto y pasar a lo de los cómics.
Por si sirve de contexto: Silk tenía toda la razón.
Total, que Sony quería más personajes de Spidey y más mujeres, y Sony las tuvo. Una de las cuales era esta Silk, o Cindy Moon, que aparece por primera vez en el terce volumen de Amazing Spider-Man en 2014. Obra de Dan Slott y Humberto Ramos.
Así que para 2015 ya teníamos una serie propia. La que tenéis arriba. Obra de Robbie Thompson y Stacey Lee. Logra durar 7 números, hasta septiembre de 2015. Pero no hay problema, el resto de la historia se la llevan al siguiente volumen de Amazing Spider-Man que están a punto de lanzar.
Por supuesto podría haber gente que pensaría que se podría usar el tiempo y sus apariciones en otras series -que las estaba teniendo- para construir a partir de ahí un trasfondo que…
Pero esa gente no trabaja en Marvel.
Y, oye, lo mismo es cuestión de intentarlo de nuevo. Así que en enero de 2016 sale…
el volumen 2 de Silk. Obra de Robbie Thompson y Stacey Lee… que para el segundo número es sustituida por Tana Ford, que ya había hecho el último de la anterior y que se ocupará de 11 de los 19 de esta. Sí, esta logra 19 números, que para los niveles en los que estamos, ya es. De hecho llega hasta 2017 y lo hace a la vez que se publica a partir como de como el tercer número de esta en digital la serie:
Amazing Spider-Man & Silk: The Spider(fly) Effect duraría 8 números, que serían 4 cuando la publicaran en papel, y se ocuparían de ella Robbie Thompson y Todd Nauck.
Pero, a lo que vamos, ambas series cierran. La primera después, en el número 19 en abril de 2017.
Esta vez esperan un poco, la sacan en otras series, ven pasar el confinamiento… y para 2021 llega el tercer volumen.
Esta vez con Maurene Goo y Takeshi Miyazawa. Esta vez dura 5 números hasta agosto de 2021.
Año nuevo, lanzamiento nuevo en 2022, en enero comienza el cuarto volumen, esta vez cambiando a la guionista, a ver si así. Emily Kim y Takeshi Miyazawa se ocupan del asunto.
Otros cinco números. Esta vez cierra en mayo de 2022.
¡Pero no hay problema! Porque en julio de 2023… ¡sale serie nueva!
Esta vez vuelve a tocar mantener a la guionista y cambiar dibujante: Emily Kim e Ig Guara se ocupan de los… cinco número que vuelve a durar.
Y ahí, ahí sí que parece que deciden que, mira, la sacamos de secundaria en Spider-Man y Spider-Gwen y Spider-Boy y Spider-Society y Spider-Verse y Spider-Versity y …. ¿Pero cuántas series de estas nos ha pedido Sony? Bueno, da igual, tú ve dándole series. Que en una de estas… en una de estas… le dan otra serie nueva. Y esta vez sí, esta vez va a ser… la refinitiva.
46) Silver Sable and the Wild Pack (1992–1995)(2018) / Sable and Fortune (2006)
Probablemente uno de los cómics más noventeros que se me ocurren, pese -o quizá debido a- lo que tiene de ochentero aún. Pero vayamos por partes.
En el Amazing Spider-Man 265 de 1985 -sí, dos años después de que empezara Jon Sable con sus cosas en una editorial independiente de esas- se presenta un nuevo personaje, al que veremos ocupando la portada en el 279 en abril de 1986. Las cosas de palacio. A partir de se convertiría en una secundaria recurrente, apareciendo también junto a Hawkeye en un par de Solo Avengers, que para algo es mercenaria, diplomática y algo asi como Reina de Symkaria. Como siempre en estas cosas, depende del acuerdo puede ser aliada o antagonista. Que siempre es útil si quieres meterla en, por ejemplo, Caballero Luna. Y tan bien iba la cosa como segundaria que para 1992 llega la serie -¡abierta!- de arriba en la que ella y su grupo de mercenario toman el centro de la historia.
Y en la que, por supuesto, se usan tintas metálicas para la portada.
Obra de Gregory Wright a los guiones y Steven Butler a los dibujos, las andanzas con -y contra- unos y otros mantendrían en marcha la colección. Butler realizaría la mayoría de los 25 primeros números tras los que Gordon Purcell ocuparía la mayoría de números restantes. 35 en total, hasta febrero de 1995, tendría la colección. Que ya le gustaría a las series de ahora.
Tras eso se dejaría caer de tanto en tanto por las cosas de Spidey y aparecería en alguna ocasión por otros títulos de la casa que necesitaran una mercenaria ambigua, da igual que fuera Heroes for Hire, Thunderbolts, Punisher o el Swimsuit Special. Y en esto que en 2006 sale una mini.
Pensada para explorar la complicada relación con Domic Fortune y obra de Brendan Cahill guioniza y John Burns… casi se podría decir que pinta. Salvo el cuarto número, obra de Laurenn McCubbin. Cosa que a estas alturas sigo sin entender, por supuesto. Porque el cambio de estilo es… vamos a decir… Llamativo.
Ah, quizá queráis algún ejemplo.
Bien, veamos…
Sí, creo que Llamativo es una manera de definirlo. Claro que en la primera portada ponía 1 de 6 antes de que el resto pasaran a ‘de 4’, así que sospecho que alguna interesante historia debe de estar detrás.
En cualquier caso, Sable volvió a ejercer de secundaria por títulos como Punisher o Shadowland, hasta que con la… lo del Legacy en Marvel decidieron sacar un especial en 2018. No es que fuera realmente muy especial, la verdad, pero supongo que tenían que hacerlo, o algo.
Quiero decir, claramente estaban pensando en una serie distinta. Y dado que se sirven acordando de ella para cosas como… liarla con Rondador Nocturno disfrazado de Spider-Man, darle un simbionte no vaya a ser la única que no lo tiene o ponerla de aliada de Lobezno… Pues supongo que al menos queda la esperanza de que en algún momento vuelvan a hacer algo como la serie original, o como los tres primeros número de la mini con Fortune.
47) Silver Surfer: Loftier Than Mortals (1999)
En Marvel tuvieron una idea.
Lo que el público quería es que le contaran de nuevo historias clásicas, pero fuera de continuidades y chorradas y con un estilo más moderno. Casi como lo de repintar películas si, además, hubieran decidido que había tramas que sobraban. Que es lo que hacen aquí. Eliminar casi toda la parte de los 4F de la adaptación de aquellos números en los que el Dr. Doom logra los poderes cósmicos de Estela Plateada.
Es decir, ¿quién podría querer una versión de esta página?
Si en su lugar puedes encontrarte esto otro.
Os sorprenderá saber, sin duda, que en la línea se publicaron los dos números que componen esto y tres de Fantastic Four: Fireworks -que se supone que explicaban la aparición de los Inhumanos– y… ya está. La línea ni intentó otros personajes ni llegó más lejos.
¡Imposible saber qué pudo salir mal!
Y sí, de entre todo lo que podía elegir de Silver Surfer ESTO es de lo que he decidido hablar. ¡A ver si se os ocurre algo más GENIAL!
48) Siren (1995)
Para cuando haya terminado -si tal cosa llega a suceder- lo de las letras una de las cosas que espero es que quede clara la estrategia de Marvel para con el Ultraverso tras su compra en 1994. Algo que vemos una vez más con esta Siren y que podemos recordar como en el resto de casos.
Siren aparece por primera vez originalmente en 1995, con el Ultraverse ya adquirido por Marvel. Lo hace dentro de la colección -por decir algo, duró 3 números y el 0- de Eliminator.
Sería secundaria de esa colección, una ladrona extraordinaria que se pintaba la cara y blalba. También aparecería por Ultraforce, incluyendo en el ‘choque‘ contra los Vengadores que permitió a varios personajes acabar en el Universo 616. Tras eso recibirían el clásico número infinito con portada negra…
…y ya estaban preparados para esa integración que en su caso tuvo que ver con aparecer también por los de Black September que mandó a personajes de un universo a otro, y en este caso hizo que la piel tomara el color de lo que hasta ese momento era maquillaje. Con ese nuevo punto de partida siguió el resto de choque entre grupos de ambos universos.
Tras lo cual llegó la colección esa que vemos arriba… y que también duró tres números. Con Taskmaster y Diamondback de secundarios y War Machine como objetivo, y por si había poco follón… también el Escuadrón Supremo.
Como la cosa no funcionó metieron un especial para justificar que acabara en un grupo llamado los Exiles o New Exiles -según el día- con personajes que se habían encontrado con ese intercambio. Es decir, un grupo de personajes del Ultraverso y un par de Marvel para compensar: Siena Blaze, Hellblade y… para que la gente conociera alguno…
Juggernaut.
Si os parece poco claro es porque no os he hablado de Aladdin. Y, creedme, casi es mejor así.
El caso es que así podían justificar meterla en la colección All New Exiles. Para su número 11… que sería el último.
Quizá os estéis preguntando por qué estos eran los The All New Exiles si no había habido unos Exiles antes en Marvel, menos aún unos que tuvieran una colección propia. Más aún teniendo en cuenta que hablamos de 1996 y la colección de Exiles saldría en 2001… ¿Taquiones? Pues no: Malibú. Piña. En 1993 una de las colecciones que publicaron fue Exiles. 4 números nada menos. Pero como ya habían sacado una con ese nombre, aunque fuera antes de Marvel, no podían sacar otra o sería CONFUSO.
¡JAJAJAJA!
Perdón.
Total, que los All New Exiles cierran tras un número, así que pasan a aparecer por Ultraforce para, básicamente, cerra el universo y echar la llave. Y hasta ahí llego Siren. Que ya véis que tuvo más recorrido de lo que uno -yo- podría haber esperado.
49) Sisterhood of Steel (1984–1986)
Theeeeeere is a Sisterhoood… of Steeel…
No, espera.
Quizá estéis esperando ese cómic sobre un grupo de mujeres guerreras que guionizó Marx. Christy Marx. Si es así habéis venido al lugar correcto porque… ¿queréis saber de qué va el cómic? No hay problema, el editor os lo explica:
La obra, que incluiría frecuentemente añadidos de la autora con contextos y ese famoso ‘guorbildin’, del que tenía tanto que compartir que acabaría montando una ‘newsletter‘ llamada Scrolls of the Sisterhood. Como eran los años ’80s todavía estaba el papel por encima del pixel.
Goodwin querría haberla continuado, pero ya en el último número -el octavo- se veía que el asunto era complicado. Por un lado porque la editorial estaba claramente buscando otra cosa, y tenía otras prioridades. En segundo porque el mismo editor reconocía que tal vez continuara en otra editorial.
Que es lo que pasó. Porque Marvel ofreció publicar continuaciones como novelas gráficas, pero las discusiones sobre lo que se podían incluir o no en ellas acabaron rompiéndolas.
Así que Marx se fue a Eclipse, a llegar a un acuerdo con su propio sello de autoedición –Moonfire– para publicar una de esas novelas gráficas con un dibujante nuevo –Peter Ledger en lugar de Mike Vosburg– esta vez con el título de Boronwë: Daughter of Death.
Lamentable no la continuó en más cómics -que yo sepa- aunque lo cierto es que Marx se centraría sobre todo en escribir en televisión, donde sería jefa de guionistas por ejemplo de Jem o Conan the Adventurer además de guionizar para una buena cantidad de distintas series. Y también haría algunos cómic más, incluyendo el intento de recuperar a Amethyst, Princess of Gemworld, durante los New 52.
Lo cierto es que para Marvel, con quien había colaborado antes de esta serie en números de Conan y de Red Sonja, no volvería a escribir cómics.
Pero, bueno, siempre quedará esta Sisterhood of Steel que, lamentablemente, no lograría llegar a mejor puerto.
50) Six from Sirius (1984) / Six from Sirius 2 (1985–1986)
Aquí estamos de nuevo, con más Doug Moench y más Paul Gulacy. En este caso en una obra futurista con un mundo en manos de megacorporaciones. De nuevo, dejemos que sea Goodwin el que presente el proyecto:
Es, por tanto, una historia espacial, de aventuras y de ‘misión’. Más o menos posible, más o menos patibularia. Pero lo cierto es que entre el bueno momento, y que estaba claro que Moench y Gulacy estaban muy a tope con ello y te hacían páginas como esta:
Normal que la serie sufriera varios retrasos antes de su lanzamiento.
Tuvieron el suficiente éxito como para sacar una continuación para la que, eso sí, no se molestaron mucho en pensar título.
Esta vez con un complemento en cada número y un guión un tanto más… enfollonado. Que es lógico porque la primera tardaron años en desarrollarla y para esta segunda Marvel -que tenía a Moench teóricamente vetado tras una bronca con Shooter… lo estaba ya para la primera…- no iba a esperar. De modo que no hubo un tercer volumen, pero al menos pueden enorgullecerse de haberlo publicado.
51) Skeleton Warriors (1995)
Habrá quien piense que en Marvel publicarían cualquier cosa si hay un acuerdo monetario por medio. Probablemente sea cierto, pero no deja de tener gracia que les pusieran por medio de entre todas las cosas posibles esté cómic derivado de una serie de animación, esta…
…de la que a veces parece que ni ellos se acuerdan.
Pero eso no impidió, claro, que lo vendieran a todas partes. Eh, tenían gráficos digitales, ¡seguro que a los niños les encantaba aquello! Así que llegaron al acuerdo con Marvel igual que lo habían llegado con Sega para lanzar un videojuego para la Saturn -y para la PlayStation, pero lo de la Saturn tiene más gracia- entre otros acuerdos.
En el caso de los cómics el propio creador del asunto, Gary Goddard, tuvo un crédito de co-guionista. ¿Que si es el Goddard que producía a Brian Synger? El mismo. ¿El que ha sido denunciado en varias ocasiones por asalto sexual a menores? Ese. ¿El que llevó a que Gooddard Group tuviera que cambiar el nombre a Legacy después de despedirle para ver si así dejaban de asociarles con los escándalos? Efectivamente.
Así que casi mejor que la serie no funcionara.
Pero al menos nos dejaba esta portada -centrada en El Malo, cuyo grupo es también el que da nombre a la serie- como ejemplo de que en Marvel se podían hacer también algunas que fueran completamente METAL!!!
52) Skrull Kill Krew (1995–1996)(2009)
A veces los chistes se van de madre.
Las vacas locas eran un problema a mediados de los noventa. Y también algo que pensaron utilizar Grant Morrison y Mark Millar como punto de partida para un cómic que se suponía que iba a salir…. Bueno, quizá mejor empezamos algo más atrás.
En el número 2 de Los 4 Fantásticos Reed decide que lo mejor que se puede hacer con unos Skrulls es dejarlos transformados en vacas e hipnotizados para que piensen que son solo eso. En 1983 John Byrne -ese hombre- hace el anual 17 en el que se descubre que la gente que ha bebido su leche -de las vacas skrull, no de Byrne– está sufriendo cambios. Los 4F lo detienen mientras aquello acaba estilo ‘dimensión desconocida’ con un cargamento de leche yendo hacia una base militar.
Y aquí llegan, desde 2000 AD, esos guionistas británicos en 1996 con la siguiente vuelta de la historia. Las vacas habrían sido trasladadas por error al matadero. Lo que tiene mérito porque habían sido sacadas de su forma durante la Guerra Kree-Skrull, así que es de suponer que alguien pensó que no habían causado suficiente lío. Total, que les llevaron al matadero y si en 1987 fue la leche en 1996 es la carne la que transforma a sus consumidores en un nuevo grupo. Uno que ha probado la carne hum… skrull. Y como estaban siendo edgys pues la metieron en Marvel Edge.
La serie sería dibujada por Steve Yeowell, porque para eso tenías ya el Pack UK. Anunciada como serie regular, el follón de la Marvel del momento la acabaría convirtiendo en una mini de cinco números. Como estaba pensada en serie abierta y tenían ya cuatro lo que hicieron fue montar un quinto de cierre y decir que era una mini. El viejo truco. Pero vaya, que la idea era que podrían cambiar de formas y que además temerían, o querrían matar, o las dos, a los skrulls. Ya que estaban, meten a un nuevo 3-D Man, a un punki, aun surfista y a una modelo. Y sí, también había un neo-nazi porque hay que escribir de lo que se conoce.
Total, que uno podría pensar que la cosa iba a quedarse ahí. Pero esto es Marvel.
Así que durante todo el follón de la post-Civil War, con lo de The Initiative aún dando vueltas y la Secret Invasión en mantillas deciden recuperarlos. Primero dentro de una historia de The Initiative, y como parece que la cosa cuela llega…
El segundo volumen. Esta vez con Adam Filber guionizando y Mark Robinson dibujando. Sin mucho más que desarrollar porque lo cierto es que las historias de lo de la iniciativa tenía más guión que la mini.
Por supuesto esto acabaría como era de esperar… Siendo parodiado por Chip Zdarsky en el Howard the Duck de 2015.
Así que bueno… ahora podemos pensar que la cosa va a quedare ahí.
53) Skull, the Slayer (1975–1976)
Ya hay que tener ganas con los obvios problemas que puedes causar con el nombre. Pero vamos a ello que claramente en Marvel no estaban para pensar en otras cosas.
Veamos… esto es un isekai. De 1975, creado por Marv Wolfman y Steve Gan… pero un isakai. Quiero decir…
Jim Scully es un soldado que ‘accidentalmente’ mata a su hermano porque era un jipi hiba colocado y le atacó con un cuchillo. Así que le trasladan a prisión, pero el avión en el que les llevan se ve cogido en el Triángulo de las Bermudas -que es un sitio por el que es normal acortar cuando coges el avión, sí- y acaba en una nueva localización desconocida en la que hay elementos tecnológicos extraños. Que el protagonista rápidamente rapiña, claro.
Durante ocho números vivirá aventuras arriba y abajo con algunos otros reclusos y diversos extraños habitantes.
Total, que Wolfman aprovecha un par de Marvel Two-in-One para que La Cosa le rescate. Luego le volveremos a encontrar como parte de la Shock Troop del Doctor Druida en Quasar, saludando por Capitán América, siendo un secundario habitual durante la mayoría del tercer volumen de Ojo de Halcón -en 1996- y, finalmente, en algunos números de los X-Men de Victor Gischler. Sí, hombre, de los Gischler de toda la vida, que guionizó a los X-Men en su tercer volumen en los años ’10s. Seguro que los recuerdas. Pues ahí estuvo también unos pocos números, dando vueltas por ese mundo alternativo al que se accede desde el Triángulo de las Bermudas.
¿Cómo que por qué volvió allí? ¡Eh, mejor eso que cumplir pena de cárcel por hermanicidio!
54) S.L.A.M. Force (2000)
Las colaboraciones son así. Marvel llega a un acuerdo con los de la lucha libre de la WCW y lo siguiente que sabes es que les hacen un cómic en el que han montado un grupo, les han dado poderes y puestos a luchar contra monstruos.
Bret Hart, Kevin Nash. Chris Benoit. Bill Goldberg. Sting…
Y si queréis saber más… convencéis a EmeA de que os hable del cómic este -que no veo yo que lo haya hecho ya, pero que a saber-.
55) Slapstick (1992–1993)(2017)
Ves, estos son los comentarios que me gustan a mí, en los que resulta que ya he hecho el trabajo antes.
¿Que qué ha sido del muchachuelo desde la última vez que hablamos de él? Pues lo cierto es que muy poco. Ha aparecido en cuatro cómics de MuertoPiscinas -en dos, compartidos con Spider-Man, como antagonista junto a El Tenor (en español en el original- y nada más.
¡Así que ya hemos terminado el repaso! Si es que estas cosas de haber hecho la escribición en el pasado es lo que hay que agradecer también.
En los noventa Marvel estaba probando todo tipo de cosas, eso es lo que facilitó que Bob Budiansky -que asegura que ese es su nombre real- pudiera vender una idea de un héroe con aspecto desagradable, villanesco. Luego ya estaba la cosa de cómo sacarlo. Una especie de alien pero al que al buscarle unos poderes se le ocurrió que podían estar asociados al sueño y centrados en aquel mundo. Incluso inventando que lo de Sleepwalker era el nombre de su raza.
Así que con la luz verde y con Bret Blevins para dibujarlo, se lanzó a por un primer número en el que veíamos a un joven estudiante universitario que veía sus sueños visitados por un extraño ser. Inicialmente visto como algún tipo de ser villanesco que hace que el protagonista humano acumule cada vez más sueño, y eso resienta su vida en general, pronto se descubrirá que es un ser benigno y que se manifiesta mientras el héro está dormido. Que quizá penséis… ¿Pero eso no lo vimos en la letra N con el Nightmask del Nuevo Universo a mediados de los ochenta? ¡Ni mucho menos! En Nightmask el propio chaval consigue poderes, aquí sirve de enlace con un ser de la Dimensión Sueño. ¡Cómics completamente diferentes!
Aquí mientras el chaval y el ser van aprendiendo a convivir y se enfrentan a villanos de la talla de 8-Ball -que fue creado para este cómic, aprovecho para señalar-, y mientras su serie se desarrollaba en el Universo Marvel pasaban otras cosas y así acababa asomando por Quasar durante el follón del Guantelete del Infinito. Aparecería también por Darkhawk, sería parte de los Secret Defenders un par de números y todas esas cosas. Sobre todo tras establecerse que los Sleepwalkers eran algo así como la policía del sueño que muchas veces luchaban contra Pesadilla y similares.
Lo cierto es que la serie lograría durar nada menos que 33 números y un ‘holiday special’ navideño. Prácticamente todos escritos por Budiansky, aunque con distintos dibujantes a su lado. Igual que la colección dejó algún hueco para otras colaboraciones, como a la altura del 25 cuando Dan Slott pudo meter una historia cómica. Pero, como decíamos, para enero de 1994 se había acabado… Al menos la serie.
El personaje aparecería al año siguiente por el último número de los Secret Defenders. Haría algún cameos. Y para 2004 estaba previsto que tuviera de nuevo serie propia guionizada por Robert Kirkman y con dibujo de Khary Randolph.
La cosa no acabó tirando, se presentó ese segundo Sleepkalwer en la Epic Anthology (o Epic Anthology Featuring SLEEPWALKER, si lo preferís)… y no pasó de ahí.
Pero eso sirvió para que recuperaran al personaje original en un par de historias del tercer volumen de Marvel Team-Up al año siguiente. Serían unos complementos con un anillo por medio que llevaban ya varios números y a los que se uniría para los últimos. Pero ya es una recuperación. Y tras ellos volvería a asomar por Ms. Marvel o por Fantastic Four, entre otras colecciones. Lo que probablemente ayudó a que para 2018 y con las Infinity Wars por medio alguien pensara en darle una serie de nuevo.
Esta vez con guiones de Chad Bowers y Chris Sims y los dibujos de Todd Nauck, aprovechando para continuar lo visto en el Darkhawk de las Infinity Wars, la serie duraría cuatro números -que probablemente era lo previsto, pero no quisieron anunciarlo como mini- y serviría más para renovar el copyright recordar la existencia del personaje para que siguiera saliento en eventos y colecciones ajenas como Moon Girl and Devil Dinosaur o Hellcat, que para otra cosa.
Pero ahí está, preparado para la próxima vez que Marvel necesite renovar el un héroe del sueño.
57) Sleeze Brothers (1989–1990)(1991)
Aunque vistos desde fuera estos Sleeze Brothers que se supone que son investigadores, cecidos juntos en un orfanato y parte de un mundo extraño, o algo así, puedan parecer algún tipo de parodia de los Blues Brothers lo cierto es que sus creadores, John Carnell y el dibujante Andy Lanning, los sacó de un cómic del entonces publicado por Marvel UK título del Doctor Who en su Magazine 147.
En teoría usando los clásicos de la comedia -y unos primos de Lanning, a mí no me miréis- como base. Quizá porque no es muy probable encontrarse a los otros en situaciones tan…
Tan.
Pero, eh, se supone que esto es lo que pasa cuando el jefe de Marvel del momento le pide a Marvel Uk un título para adultos. Y eso que aún no habéis visto la página de presentación.
La mezcla de parodia, humor tópico y… lo que quiera que sea el cómic este… hizo que se convirtiera en algo así como un contra-ejemplo de las cosas que publicaba Marvel. Pese a lo cual lograría sacar seis números enteros. Y un número suelto más ya en 1991.
Más aún, sus autores aún recuperarían en alguna ocasión a los personajes. Pero ya para otras editoriales, claro.
Así que quien sabe, quizá es un título de culto, incomprendido, y nosotros aquí haciendo chistes a su costa.
Y, por supuesto, ya tenéis otra cosa que comentar cuando alguien os saque el tema del Doctor.
58) Slingers (1998–1999)
¿Siguen estos cómics inéditos en España? Eh, eh, sin risas, que puede parecer que no pero tiene mérito que haya algo de Spider-Man que no se haya publicado por aquí.
Hagamos un repaso rápido.
En 1998, dentro de todo el follón que era Spider-Man, se lanza el evento Identity Crisis -no, otra, anterior, en Marvel– en el que, por motivos absolutamente imposibles de justificar, Spidey se crea CUATRO identidades nuevas, distintas. Cuando todo termina Black Marvel -que es un personaje clásico, al que probablemente también debería de dedicarle un posteo en algún momento- se hace con ellos. Con los trajes. Y se los entrega a cuatro chavales a la vez que les dice que les va a hacer… ¡NO, POR ROB! De mentor, ¡les va a hacer de mentor! Luego pasan mas cosas, pero nos hacemos una idea.
Sea como sea son cuatro personajes: Dusk, Ricochet, Hornet, Prodigy.
Dusk, que muere en el primer capítulo y a partir de ahí pasa a ser una suerte de no-muerta puede teleportarse a cualquier parte gracias a sus sombras. A las que también puede manipular. Que está claro que es un poder popular.
Ricochet tenía un traje y unos discos lanzables reboteadores que como hacer no hacían demasiado ¡por suerte en secreto era un mutante con superagilidad y superacrobacia! Menos mal, eh.
Hornet tiene una ‘armadura’ que le incrementa las habilidades y le permite volar. Así que esta vez el traje sí sirve para algo.
Finalmente Prodigy es un antiguo luchador de wrestling al que el traje protege de daños y le da más fuerza y agilidad. Además de fingir que vuela gracias a la posibilidad de dar supersaltos y planear con la capa. Ya, todo ventajas.
Total, que la serie que tuvo un número cero en Wizard,
que la verdad es que era mejor idea que eso de las cuatro portadas para coleccionistas del número 1 original, y tras eso empezó una serie en la que descubren que las intenciones de Black Marvel no son buenas. Pero no así. Y le tienen que detener y todo eso.
Doce números duraría con Joseph Harris como guionista y ChrisCross dibujando, hasta noviembre de 1999. La serie se anunciaría como de futura publicaci´ós en España, pero luego ya no. Quizá porque vieron que Spidey aparecer aparecía poco.
Tras esto, sin que se explicara en el momento, desapareció el grupo y ya los fuimos encontrando aquí y allá.
Dusk no aparecería más que como mención, Ricochet se uniría a los Loners y luego pasaría por la Avengers Academy, Prodigy reaparecería durante la Civil War, borracho… y luego uniéndose un poco a todo… quizá por ello sería el que aparecería en más cómics durante toda aquella etapa. Y Hornet… bueno… en Loners dice Ricochet que falleció y que fue parte de lo que motivó la separación del grupo. Pero luego en 2016, en un especial de Wolverine, aparece una nueva Hornet, Red Hornet, que dice que su tío fue asesinado por Lobezno mientras le controlaba La Mano -a Lobezno– así que le culpa a él de su muerte y jura venganza. Pero poca, porque no vuelve a aparecer.
Y así llegamos a 2018 en el que alguien, Peter David, decide traerlos de vuelta. Que tampoco es que fuera muy complicado, pero vaya. El asunto es que en su colección Ben Reilly: Scarlet Spider se trae a… digamos que una versión de Black Marvel, que aparecer para decirle a Prodigy que vigile a Scarlet Spider porque se le está yendo la agresividad de las manos. Eso lleva a que este hable con Ricochet y ambos valan para allá encontrándose con un Hornet. (Que en realidad es el supervillano Cyber al que el ‘Black Marvel’ habría dado el traje). Con los tres juntos pasa lo esperable y Dusk aparece por allí. Cuando parece que todos están reunidos y que Scarlet Spider es el objetivo Dusk explica -o algo- lo que realmente estaba sucediendo. Cyber se queda con los malos, el resto se hacen amiguitos de nuevo, Scarlet Spider promete pegar un poco menos a la gente. Todo eso.
Tras esto les veríamos, más o menos, durante lo de la Beyond Corporation, en la que Ricochet tendría un cierto papel, algo que aydaría al regreso de Dusk y a encontrarnos con Hobie Brown pasando de ser el villano Prowler a ser el nuevo Hornet aunque, eso sí, sin que les de tiempo a recuprar a Prodigy y terminar de re-formar elequipo. Qué se le va a hcer. Aunque esto fue en 2022.
Así que Sony aún tiene tiempo de intentar presionar para que vuelvan. Y quizá entonces acaben publicados aquí. Cosas más raras se han visto.
59) Snafu (1955–1956)
Sí, 1955.
Snafu, una expresión de origen militar que es algo así como Situation Normal: All Fucked Up, sería el título elegido por la Marvel de los ’50s para intentar replicar el éxito de la revisa MAD. Si tenemos en cuenta que duró tres números os podéis imaginar el éxito que tuvo. Aunque, eso sí, sirvió para presentar a Irvin Forbush, que sería recuperado años más tarde como su alter-ego Forbush Man para el Not Brand Echh.
El cómic, escrito fundamentalmente por Lee y dibujado por la gente que tenía a mano, era el típico lleno de chistes genéricos, algunos de ellos de perseguir secretarias, esposas enfadadas y todo el asunto.
Que lo mismo pensáis que no le interesaría a nadie ahora mismo… Pero cuando Fantagraphics se puso con su The Atlas Comics Library ahí que sacó un tomo recopilando los tres números que se publicaron. En el que lo más interesante era, claro, el artículo introductorio sobre los exploits de la MAD, algunos de los cuales tuvieron a Stan Lee por medio.
Pero ya veis que existir, existió. E incluso tuvo su resto de importancia histórica. ¡Que no se diga que aquí no se aprovecha todo!
60) Solarman (1989–1990)
Vamos a ver si logro explicar esto sin montar mucho lío.
En los años setenta David Oliphant era el creador de Pendulum Press, una compañía ‘educativa’ que publicaba, entre otras cosas, los Clásicos Ilustrados. De ahí que pensara, también, que podía buscar una manera de acercar las energías renovables a la chavalería tras la crisis energética. Y así surge este Solarman. Cuyo primer número es todo un numerito.
Oliphant lo crea junto con Deborah Kalman, luego lo escribe junto a M. Barbara O’Brien, ese texto luego es ‘adaptado‘ a guión de cómic por Linda A. Cadrain y pasado a E.R. Cruz que se encarga de ilustrarlo. Los siguientes ya serían más sencillos: Oliphant guionizaría directamente y sería labor de Frank McLaughlin y Dick Girodano en el segundo número, y de Rudy Nebres en el tercero, de sacarlo adelante. La cosa es que no pareció que el interés fuera a mucho más. Y ahí se quedó la cosa.
Hasta que lleva Marvel.
No está claro si fue idea de Stan Lee o de Jim Galton -el presidente de turno- pero se les ocurrió que un cómic sobre el asunto sería buena idea, que de hecho querían usar el título Solar Man y que lo mejor era crear una versión nueva ‘marvelizada‘ del asunto.
Se cierra el acuerdo en 1989 -y si os lo estáis preguntando… Superman IV: The Quest for Peace se estrena en 1987- con Stan Lee asistiendo a Oliphant en la creación de la nueva serie y Margaret Loesch interviniendo también en los mismos. De Loesch os hemos hablado lateralmente, pero os volveremos a hablar, no os preocupéis. Porque el asunto va por ahí, no por Superman. Como sea, el resultado final que acredita a Lee como guionista y a Jim Mooney como ilustrador, debuta en 1989 para sacar… dos números.
Sí, no tres ni cuatro, solo dos números en 1989. ¿Qué es lo que estaba sucediendo?
Bueno, creo que podemos maliciarlo por la intervención de Loesch.
Loesch -de la que tenéis un poco más de información en el texto de arriba que habla de lo de Marvel y la Toei– era una prouctora de televisión. De heho desde 1984 era la presidenta de Marvel Productions tras haber sido vicepresidenta de programación infantil de Hanna-Barbera desde 1979. Y trabajaría en Marvel hasta 1990. Fundamentalmente… ayudando a desarrollar series que vender fuera.
De hecho, su salida de Marvel sería para encargarse de Fox Kids desde 1990 hasta 1997 y allí se encargó tanto de pedir las series de Spider-Man y de los X-Men (que no conseguía vender cuando estaba en el lado Marvel de la vida) como los Power Rangers. Eso que en donde la Toei os contaba que Marvel intentó traer y no puedo y que aquí hizo con Saban de por medio.
La carrera de Loesch es más que notable, daría para todo un posteo -en El Receptor, probablemente- pero lo que nos interesa es esta parte. Porque en 1989 estaba colaborando con Oliphant y Lee para el lanzamiento de Solarman. ¿Por qué? Pues porque ESTABAN TRATANDO DE VENDER UNA SERIE DE ANIMACIÓN. De esa serie se llegaría a hacer una prueba, una especie de piloto, para ofrecerla en 1992 a distintos canales. No picó ninguno -ni Fox Kids– probablemente porque… les habían ganado por la manga.
En 1990 se estrenaba Captain Planet and the Planeteers de mano de… Hanna-Barbera/ Warner. Y, claro, no es tan fácil vender algo derivativo tan reciente, sobre todo teniendo en cuenta que esta última no se vendió a una canal concreto sino ‘para sindicación’. Así que no parecía haber más interés. Eso sí, buscaron amortizarlo sacándolo primero en VHS y luego, con Loesch por medio, lograron que en octubre de 1992 Fox Kids emitiera ese ‘piloto‘ de 22 minutos como un ‘special presentation‘.
Y no siendo un personaje 100% Propiedad Marvel el personaje no volvería a salir… en Marvel.
En Marvel porque, claro, la idea estaba ahí y era de Oliphant. Así que, de nuevo con Deborah Kalman, para 2016 deciden hacer una nueva adaptación, ‘contemporánea’, esta vez con un superhéroe birracial y para una editorial distinta, Scout Comics. De nuevo un follón de gente. El dueño de la editorial llega a un acuerdo con Oliphant y se buscan a un editor y guiones para sacar adelante esta nueva versión que lleva, además, a buscarse todo un equipo nuevo de dibujo, color y rotulación. Como es una versión nueva también hace ‘hacking’, además de ser más ‘frustrados, arrogantes y enfadados’.
No es que consiguieran mucho –Oliphant seguía molesto con Marvel porque creían que podían haber conseguido un trato mejor-, pero una cosa está clara.
Cualquier día volvemos a verlo.
Solo que no en Marvel.
61) Solo (1994)(2016–2017)
Mucho estábamos durando sin tener que explicar la vida y milagros de alguien. Venga, vamos con Solo que tampoco es tanto.
Solo, cuyo nombre real es James Bourne porque en Marvel no conocen la vergüenza, es uno de esos personajes de los que primero te enseñaban la sombra -en el Web of Spider-Man 19- y luego ya para el Amazing Spider-Man 323 de julio de 1989 David Michelinie y Todd McFarlane te sacaban al completo. (Aunque sea Marc Silvestri el que cuenta como su creador). Mercenario con poderes de teleportación y eso que ahora llaman Theatre Kid porque el drama era lo suyo, le tendríamos dando vueltas por las colecciones arácnidas en todo ese inicio de los noventa. Lo suficiente como para lograr, finalmente, en 1994 esa serie propia cuya -famosa- portada tenéis arriba.
En la mini, obra de Eric Fen y Ron Randall, se nos cuenta su pasado en la lucha antiterrorista, con unos archivos por medio y -claro- una falsa acusación por medio. A partir de ahí la nueva identidad, las idas y venidas contra los malvados terroristas de A.R.E.S., lo de Spidey apareciendo a ratos… en fin, que lo raro es que Sony no haya hecho una película.
Sobre todo para que en España se pudiera pasar el título a «SOLO… o con leches».
Lo cierto es que tras la mini sus apariciones disminuirían. Por decirlo de una manera elegante. Un par de apariciones por Wolverine en 1998, luego ya por Cable y MuertoPiscinas en 2004… No parecía estar en su mejor momento hasta que se conviritó en un ‘recurrente’ de esta última. Porque sirvió para animar a que fuera secundario de la Dark Reign: Hawkeye en 2009. Pero, sobre todo, porque entraría en la ‘banda‘ de MuertoPiscinas -mira, como Slaspstick– convirtiéndose en uno de los Mercs for Money primer en la serie de El Hijo de ROB! y luego cuando les dieran su propio título. Dos veces. Y precisamente tras salir el tercer número del segundo volumen de Deadpool & the Mercs for Money con la marcha de los que estaban y el aviso de un completo cambio de reparto…
Aparecería en octubre de 2016 su siguiente serie.
Esta vez escrita por Gerry Duggan y Geoffrey Thorne y con Paco Diaz dibujando. Teóricamente una serie abierta con un solo más… relajado… casi como si estuvieran tratando de vendérsela a alguien. *COF COF COF*.
Sólo duraría cinco números. Una lástima, teniendo en cuenta que hablamos de una serie que estaba…
…tocada por la mano de ROB!
Tras ello, de nuevo, unas poquísimas apariciones, más MuertoPiscinas, el 2020 Force Works -que abandona de inmediato y una ‘aparición en pantalla’ por la Venom War.
No es mucho para alguien que ha tenido dos series. Pero en estas cosas ya sabemos que el asunto es… esperar. Solo esperar.
62) Someplace Strange (1988)
A veces los cómics son extraños. Que es como tienen que ser. Por lo menos a veces.
Quizá creáis que esto es un cómic de o con Spider-Man. Pero no. Me temo que la aparición de ese peculiar personaje que sale en la portada de Marvel es… mínima. Esta de aquí:
En realidad va sobre la imaginación y los terrors infantiles, con un malvado en apariencia indestructibles, con los niños como más o menos protagonistas y con el trabajo que podéis ver de mezcla de estilo y de derroches en ilustración e imagen de Nocenti y Bolton. Es cierto que con esa portada no parece tan claro. Quizá por eso años después se lo llevaron a Dark Horse. Con una portada nueva…
Que tampoco es que dejara las cosas mucho más claras, la verdad.
Y, oye, ya puestos… y aunque sea Epic… pero esta creo que también se la podrían intentar publicar en España. Total, ya puestos.
63) Soviet Super Soldiers (1992)
Es posible que penséis que este es un cómic de coña. No os puedo culpar. Lo cierto es que es un especial bien de noventero, con Fabian Nicieza guionizando y Angel Medina y Javier Saltares dibujando. ¡Un epítome de noventerosidad! Y ahí que tenemos a los Soviet Super-Soldiers. Y a la Russian Mutant Underground también conocido como Siberforce -¡que no me lo estoy inventando!-, y a los People’s Protectorate a.k.a. Supreme Soviets y a los Remont 4… Y porque no había más gente.
Lo cierto es que los Soviet Super-Soldiers originales –Ursa Major, Darkstar, Vanguard– habían aparecido por primera vez en 1981 en las páginas de Hulk. Algo así como el grupo oficial del estado -al que ya vemos que no faltaban grupos- también pasarían por las páginas de ROM, de X-Men vs. Avengers, el Contest of Champions… en fin, lo esperable, más o menos.
Lo cierto es que este especial, ya tras la caída del muro, casi parece más una excusa para juntar y tratar de ordenar a todos los superhéroes rusos -iba a decir soviéticos pero, claro, ya en 1992…- así que, efectivamente, este número es una juerga. Puro exceso noventero del bando ganador.
Lo mejor es no solo que te deje con una borrachera de superhéroes rusos como para subirte a un tanque, sino que servía como algo así de prolongación de una historia de 1989 del Capitán America de Mark Gruenwald con los Vengadores contra los Soviet Super Soldiers que se había quedado un tanto colgada por… motivos… y ahora abría una vía para continuarla… que no sería seguida.
Sí, alguno de los grupos -y, sobre todo, de los integrantes- volverían a ser vistos .aunque muy poco- por alguna página. Los mismos Soviet Super Soldiers lo harían por Daredevil o Lobezno… pero ni aquello que proponen siguió… ni parece que en Marvel haya mucho interés por volver a hablar de Rusia.
Al menos no mientras sigan esos hijos de Putin.
¡Hasta aquí para esta let… para esta segunda parte de la letra! Ya veis que en esta parte de la S ha tenido bastante Legacy, bastante Moench, bastante página de presentación y una cantidad manifiestamente mejorable de ROB!. En cualquier caso el mes que viene habrá más, aunque será en DC. Siguiendo también con ellos la S. Que es que parece que no se acaba, no se acaba… Mientras tanto podéis ir pensando en las cosas que Marvel tiene preparadas para nosotros en la siguiente -tercera y aún no vamos a terminar- parte de la S. Y ya os podemos ir adelantando que van a ser unos cómics por los que merecerá estar al…
ROB!, incansable, apenas tres meses después de sacar el Youngblood 100, sorprende con otro tebeo: el Giant-Size Youngblood 1. 72 paginazas de puro Liefeld por solo $6,99
¿Y cómo ha conseguido el californiano este pequeño milagro? Veamos el contenido
Para empezar, tenemos (marco en rojo) una historieta totalmente nueva con guion y dibujos de ROB! de 28 paginazas, 5 de ellas dobles
En medio de la historieta hay un anuncio (en amarillo) de la nueva serie de Badrock
¿Y el resto? Una galería (en verde) que recopila portadas de ROB! publicadas a lo largo de los últimos años y de los anteriores a los últimos (sí, ese de la izquierda es Obama). Por si te perdiste alguna en su momento o quieres autoinducirte un stendhalazo al verlas todas juntas
¿Y la historieta en sí, merece la pena? Pues solo diré que acaba en continuará. La vida de los fans de ROB! es dura
Pero no estamos ante una Superlois de baratillo. En absoluto. Como con el Parque Jurásico no se ha escatimado en gastos y nuestra intrépida reportera del Daily Planet preferida (con permiso de Cat Grant) posee todos los poderes kryptonianos.
Supervuelo y supervelocidad.
Superfuerza.
Superhostias como panes.
Supervisión calorífica.
(¿Las otras dos superseñoras? Son Lana Lang y Kara. Mi teoria es que a estas alturas Martha Kent también tiene superpoderes pero sólo los emplea responsablemente en hacer deliciosas tartas de manzana.)
Y por supuesto el superpoder más famoso de todos.
El mas idiosincrático del Último Hijo de Krypton.
El más consuetudinario al Hombre de Acero.
El que desde su creación hace ya casi un siglo ha caracterizado a Superman por encima de ningún otro.
SUPER AUTODESNUCARSE MIENTRAS OBSERVA AL LECTOR CON LOS DESQUICIADOS OJOS DE QUIEN HA CONTEMPLADO LA INEVITABLE FUTILIDAD CÓSMICA DE LA EXISTENCIA INDIVIDUAL Y HA VISTO SU CORDURA QUEBRADA EN MILLONES DE PEDAZOS.
En los comentarios del posteo de la semana pasada se mencionó a Sam Spade. Y eso me lleva a mencionar que el personaje creado por Dashiell Hammett también tuvo su huequecito en Detective Comics, aunque fuera de aquella manera. Fue en cómics de una sola página con propósitos publicitarios tanto del serial radiofónico del detective como del patrocinador del mismo, un aceite para ir repeinao. Yo qué sé, los años cuarenta eran así, señora
El caso es que uno de los anuncios, este en concreto, tiene cabida en nuestra pequeña antología de Toros y flamenco
Este año he conseguido marcar un check en mi actividad lectora, pegarme una leída a la Legión de Superhéroes (1959-2022). Me ha servido para comprender el apasionamiento de un sector de los aficionados por el grupo, separar el grano de la paja, ver qué ha funcionado bien y, por supuesto qué no lo ha hecho. Y de esto último querría hablar.
Y es que el principal problema de este grupo viene en su mismo título. En que son Legión.
No era esto tanto problema en los años 50 y 60, en los que la densidad en viñetas y diálogo de una página de historieta permitía contar historias de 11 páginas con principio, nudo y desenlace, con una quincena de personajes y que la mayoría tuvieran su protagonismo. Y con el tiempo el grupo fue ganando protagonismo y por ende más páginas de historieta. Y cuando DC buscaba fórmulas para ofrecer formatos más rentables (mayor precio facial, mejor relación de precio por página) a lectores y puestos de venta, Superboy con la Legión fue uno de los títulos que más se benefició de esa extensión extra, llegando a contar con hasta 40 páginas mensuales de historia. Pero a medida que las técnicas de la narración y la espectacularidad en el dibujo fueron evolucionando, se hacía más cuesta arriba concebir aventuras para un grupo de personajes tan extenso, y que todos ellos tuvieran espacio en sus viñetas.
Este inconveniente no es exclusivo de la Legión. Hubo un motivo para que Henry Peter Gyrich limitase el número de Vengadores en activo en el Avengers 181 (17 páginas) de 1978.
Pues ocho años antes, la Legión ya limitó su número de miembros a tan sólo 25 por un buen motivo: el fiscal.
Y es que con el tope de 25 se beneficiaban a las deducciones por agrupación, pero más que eso tocaba pagar. Y vale que R.J. Brande fuera el hombre más rico de la galaxia y financiase de forma altruista a la Legión, pero ¿pagar impuestos? ¿en qué planeta estamos? ¿en Cubarón, en Bolivaria? Que lo de la paz y la armonía universal está bien, pero siempre dentro de un orden. De forma que se estableció un tope de miembros en aquella aventura de 10 páginas en Action Comics 387. Ahí es cuando abandonó Superboy la militancia regular. Con dineros por medio no hay miramientos. La alternativa hubiera sido migrar la sede a N-Dorr-A.
El pase al formato Baxter en 1984 con el pico de popularidad del grupo por el buen hacer de Levitz y Giffen supuso un respiro a la narrativa al contar con 28 páginas en cada entrega, cuando no más en Annuals o especiales de aniversario varios. Y con el cambio de volumen de 1989, al número de páginas se sumaba la rejilla de 3×3 viñetas por página que impuso Giffen. El número de páginas fue bajando gradualmente hasta las 24, y se aprovecho el reseteo de la Hora Cero para desdoblar el grupo en las dos series que estaban en marcha, Legion y Legionnaires. De esta forma se mantuvieron los niveles de cortisol de guionistas, coloristas y dibujantes en niveles estables. Por esa época se repartieron los pupilos de Xavier en dos alineaciones y títulos. Hoy en día, para manejar a la Patrulla, el mínimo son tres series con un X-Men en la cabecera.
Cuando llegó el ciclo de vacas flacas, Abnett y Lanning decidieron clausurar la serie y reordenar las cosas con una maxiserie de 12 números, Legion Lost, con un número manejable de protagonistas.
(y no todos terminaron)
Así cogieron energías para manejar un nuevo volumen, incrementando de forma progresiva el número de componentes del grupo, hasta llegar a un nuevo momento en que la escasez de ingenio y el exceso de personajes hizo necesario un nuevo movimiento editorial. Un nuevo volumen, el de Waid y Kitson, con más páginas de lo habitual por episodio en sus comienzos. Pero el ciclo del acordeón se va repitiendo, y cada vez que se reduce el número de páginas cuesta más tirar con tanto miembro y se decide cerrar y volver a empezar. Y así, de una manera u otra se consiguió llegar a los Nuevos 52. Ahí nuevamente división del roster en dos series, Legion y Legion Lost, para que los autores respiren un poco. Así hasta Bendis, que con una extensión habitual decidió una técnica nueva.
Y es que dar a una serie con 30 protagonistas al maestro de la narración descomprimida y de los globos de diálogo infinitos era todo un reto, del que el hombre salió indemne a nivel técnico (no tanto a nivel argumental, o de ventas, pero no va de esto hoy) ¿cómo lo resolvió? A lo Bendis.
Porque el de Cleveland podría estar interesado en seis o siete personajes, pero se cuidaba muy mucho de indicar a los dibujantes que dibujasen al fondo a todos los demás, a los que de vez en cuando si el espacio lo permitía les colocaba un bocadillo de texto con algún chascarrillo, de forma que pareciera que esa masa de figurantes hacía algo.
Pero no. Entre especiales de apertura y una miniserie con la Liga de la Justicia, la Legión apareció en 19 entregas, Y hubo desde el principio un personaje que llamó mi atención.
Este.
¿Quién era el fornido bigotón? aparece también en las dos imágenes previas ¿una reinterpretación de un clásico olvidado o un personaje de nuevo cuño? Visto además que Bendis metió los letreritos de identificación de personajes como un gadget de realidad aumentada, era cuestión de páginas que el personaje se identificara. Pero no fue así, jamás salió su nombre, ni llegó a hacer demostración de sus poderes en ninguna escena, ni tuvo línea de diálogo alguno. Llegó, se le vio y la etapa se canceló sin que tuviéramos la oportunidad de saber algo más de él.
He tenido que recurrir a las notas de los diseños del dibujante Ryan Sook para saber de quién se trataba.
Matter-Eater Lad.
Pues eso. Tanto gusto (risas)
Ha comenzado este mes un nuevo volumen del grupo. 29 páginas de historia y un número manejable de personajes en un grupo en formación. Habrá que ver cómo continua, y viendo cuanto aguanta el acordeón mientras el número de páginas se estandariza y el de componentes aumenta.
¡Larga Vida a la Legión…si la paginación lo permite!
(hubiera preferido terminar escribiendo “Caballo Brande, ande o no ande”, pero sin querer hacer destripes, resulta que en el primer número del nuevo volumen el personaje interviene más bien poco)
He soñado que volvía a -escribir sobre- la Comic-Con de Málaga.
Pero no, es que lo había hecho.
No tenía yo mucha intención porque, bueno, a estas alturas creo que está todo bastante claro. No sé qué está pasando este año pero en las últimas semanas han empezado las ‘colaboraciones’ con lo más arrastrado de El Mundillo para regalar entradas, dar acreditaciones y anunciar ‘exclusivas’ que son el sombrerito de lo que se supone que es esto de los cómics.
Con su pan se lo coman ellos y toda esa gente que ha decidido colaborar con ellos, con su pan se lo coman todos esos que han visto que es la convención que más subvenciones tiene y también la que tiene las entradas más caras y pese a eso y el año pasado han decidido ir, con su pan se lo coman todos los que luego pondrán el grito en el cielo porque lo que están ofreciendo es un más de lo mismo con pólvora del rey.
Pero, claro, llega un punto en el que te mandan cosas y ya no sabes ni cómo afrontarlo.
Es decir, te pasan que en Equis -pero, claro, precisamente allí- habían decidido anunciar su última novedad con:
¡NUESTRA QUERIDA STORMFRONT!
¡Pero si en ningún otro invitado han mostrado esta… efusividad!
Vamos, no es muy difícil saber a qué partido pertenecen él y el vicepresidente segundo y consejero de turismo.
Pero está claro que ni van a esconderlo ni a esconderse.
Así que no es solo que se hayan ido ‘cayendo’ invitados, no es solo que a los que están estén presentándolos con un ‘¿dónde has visto a?’ porque es obvio que no es gente a la que vayas a vender solo con el nombre. De ahí que incluso en algún medio estén señalándolo de puro obvio.
Pero bueno, ya sé que son palabras que se llevará el viento. Es como lo de ‘aunque pases una mala racha/ no colabores con un medio facha’. Así que en unas semanas volveremos con las quejas. Y luego en un año borran otra vez todos los posteos de Instagram repletos de quejas y a darle de nuevo.
Mientras tanto me quedaré a ver si anuncian algún otro invitado. Quién sabe. Quizá también aprovechen para invitar a ‘nuestro querido Cráneo Rojo‘, ‘nuestro querido Barón Strucker‘, ‘nuestro querido Capitán Nazi‘.
Total, a este paso va a ser menos una convención de cómic y más Tienes un e-Hail!.